Las vacaciones, un tiempo para reflexionar

Las vacaciones, un tiempo para reflexionar

Recomiendo buscar un momento del día en el que te puedas evadir de todo lo demás y dedicarte un momento para ti

Alicia Aldonza Pérez
ALICIA ALDONZA PÉREZSantander

Estamos en la temporada estival y ya se sabe que la mayoría de los ciudadanos aprovechan para disfrutar de sus vacaciones, hacer ese maravilloso paréntesis que tanto se necesita para continuar y poder aparcar las prisas del quehacer diario, los compromisos, etc.

Las vacaciones son un momento idóneo para encontrarnos con nosotros mismos y dedicar una parcelita de tiempo para la reflexión que tanto nos puede ayudar en nuestra vida y si nos lo proponemos, conseguir que no sólo sea una anécdota del verano sino convertirla en una rutina para cada día.

No importa el lugar, puede ser a la orilla del mar sintiendo la dulce brisa y escuchando el sonido envolvente de las olas, en el campo bajo la sombra de una encina dejándote invadir por su energía, recostado a la vereda de un río o incluso en el salón de tu casa sentado en tu sillón con una melodía de fondo, cualquier rincón puede ser tu nido para reflexionar.

Busca un momento del día en el que te puedas evadir de todo lo demás y dedicarte un momento para ti, puede ser al amanecer, a la hora de la siesta (la maravillosa siesta española), al atardecer o incluso en la noche cuando los demás duermen y el silencio nos habla.

La reflexión es momento para pensar conscientemente, observarnos como espectadores de nuestros actos, pensamientos, etcétera; y analizar nuestras situaciones, preocupaciones, metas, ilusiones para reforzar aquellas partes en las que podemos fallar. También tomar otras medidas a seguir y para felicitarnos por nuestros logros obtenidos, siempre desde el amor hacia uno mismo, valorando lo que somos, lo que tenemos y agradeciendo cada instante de vida sin martirizarnos por los errores. Siempre empleando la reflexión mirar hacia nuestro interior y encauzar un paso más de nuestro día a día ayudándonos a conseguir el autocontrol y equilibro tan importante en nuestras vidas.

Durante las vacaciones podemos alimentar nuestra mente a través de la reflexión para fortalecerla y ramificarlo a nuestro cuerpo, de tal forma que desde nuestra fuerza interior hagamos brillar nuestro exterior físico y psíquico.

¡Un abrazo amigos!

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