Lo que no se ve del Circo Quimera de Raúl Alegría

Descubrimos la trastienda del espectáculo 'Tropical' que promete emocionar al público hasta el 11 de agosto

Sergio Sainz
SERGIO SAINZ

Desde la butaca cualquier espectador del Circo Quimera se sorprenderá del esfuerzo de sus artistas y el gran espectáculo que comparten en cada función. Seguro que también se preguntan qué hay detrás de ese telón, cómo se preparan, qué sienten, cómo viven un día normal o quién ha confeccionado todo su vestuario. En Cantabria DModa queremos resolver todo eso y mucho más contando la trastienda de 'Tropical', el gran show que dirige el mago cántabro Raúl Alegría. Una historia renovada y apasionante, en la que el navegante santanderino Vital Alsar es el hilo conductor. Como en sus viajes, acceder a la impresionante carpa instalada en el Parque Mesones es adentrarse en una aventura de colores y emociones. Protagonizada por un equipo cómplice que desde las taquillas te muestra la pasión por el entretenimiento.

Raúl Alegría con el chaleco multicolor creado por Allegra Complementos para la función.
Raúl Alegría con el chaleco multicolor creado por Allegra Complementos para la función. / DM

Compartimos minutos previos a una de sus fechas de show, entendiendo que todo está milimétricamente estudiado y 'coreografiado' por el maestro de ceremonias e ideas, el propio Alegría. Sin perder atención a detalles de última hora, el ilusionista nos recibe entusiasmado por la gran acogida de esta edición. «La respuesta del público me sorprende y emociona cada año», comenta. Tiene tiempo para hacernos un 'tour' por los espacios de su hogar durante casi un mes, olvidando lo cotidiano por su proyecto más preciado. Este verano ha aumentado el patio de butacas, llegando a albergar 1.200 localidades, que se han llenado prácticamente a diario y que aún esperan aplausos hasta el día 11. Su particular 'troupe' atiende a sus comentarios y representa el espíritu circense como nadie.

Vista del camerino del Circo Quimera.
Vista del camerino del Circo Quimera. / DM

El lugar más íntimo y espectacular es el camerino, donde los diferentes artistas se transforman para dar lo mejor de ellos mismos en la pista. Representan una mezcla de nacionalidades y acentos muy particular, con una treinta de protagonistas nacionales e internacionales -cubanos en un 70%, pero también hay brasileños, italianos o peruanos- que representan lo mejor de la escena circense. Una gran familia que no abandona tampoco a los suyos, como Daikel y Fátima del grupo de comba acrobática Kuba D'Art, que han viajado a Santander con su pequeño Darek, con tan sólo cuatro meses. Entre número y número, el bebé hace sus particulares equilibrismos en su mecedora articulada, quizá entrenando para el futuro. Lucía Rivera, bailarina y asistente de Raúl, muestra entregada las piezas de vestuario que la firma Allegra Complementos ha confeccionado para el montaje. La diseñadora Paula Alegría ha querido volver a apoyar a su hermano con sus originales diseños, cargados de plumas, lentejuelas y esencia caribeña. Hasta ha firmado uno de los estilismos del mago, un chaleco tipo 'biker' pintado a mano y multicolor, tan icónico como el resto de las prendas.

El payaso Cantaleta, en pleno proceso de construcción de su personaje.
El payaso Cantaleta, en pleno proceso de construcción de su personaje. / DM

Las risas marcan esta cuenta atrás, con idas y venidas, retoques de maquillaje y rituales muy particulares como el del payaso cubano, aunque residente en Miami, Cantaleta. Sin que su compañero Petunio se dé cuenta, aprovecha su momento frente al espejo para ver vía móvil los partidos de la pretemporada de fútbol. Lo mismo se pone la nariz roja que canta gol. Sus compañeras equilibristas guardan silencio mientras ultiman su look como en un ejercicio de natación sincronizada. Otros afinan instrumentos o sus propios cuerpos, estirando y demostrando sus habilidades. El propio Raúl Alegría revisa las herramientas de las grandes ilusiones con las que sorprende y que le valieron el 'Merlín Award', llamado el Oscar de la magia, como el Mejor Escapista 2018 por la International Magicians Society (IMS). Si puede se escapa a la caravana móvil que, a modo de apartamento, es su improvisada casa y donde se concentra para darlo todo en escena.

Mientras unos artistas ensayan o estiran otros cuidan de su pequeña familia.
Mientras unos artistas ensayan o estiran otros cuidan de su pequeña familia. / DM

Los minutos vuelan y el público ya está en sus asientos. Pequeños y mayores sienten que el recorrido de la imaginación tiene nombre propio y no es ninguna quimera. El tiempo se para y el circo ilumina el verano de Santander. Con los focos los nervios y preocupaciones pasan a un segundo plano, como los nombres propios, ahora son artistas con mayúsculas que emocionan con un talento infinito. Como esta fantasía circense 'made in Cantabria' que nunca defrauda.

Una de las artistas se maquilla para el show.
Una de las artistas se maquilla para el show. / DM

Síguenos en: