Bonito a la sidra con patata panadera

Hoy os enseño a preparar un plato muy fresco para tomar cualquier día de verano

Bonito a la sidra con patata panadera
Ricardo Ezcurdia
RICARDO EZCURDIA

Si hay un pescado que guste a casi todo el mundo es el bonito. Encebollado, con tomate o en cualquiera de sus versiones, es de los favoritos en casa, sin olvidarnos de la marmita, la reina de los guisos de temporada.

Hace un par de semanas ya os hablé de las bondades de este pescado azul que está empezando a hacer su aparición en nuestras costas, así que, vamos a lo que nos interesa, que es la receta. Vamos a preparar el bonito a la sidra, una bebida que poco a poco se va recuperando en nuestra región y que se obtiene a partir del zumo fermentado de la manzana, muy adecuada para la receta de hoy.

En primer lugar elegiremos la parte del bonito que más nos interese. En este caso un par de ruedas algo gruesas –no menos de 3 cm de grosor–, para que queden bien jugosas. Quitamos la piel y la espina central y nos quedamos con los cuatro trozos que nos salen de cada rueda. Los salpimentamos. Necesitaremos también un par de cebollas, ajos, patatas y un pimiento verde, para hacer las clásicas patatas panadera, pero con un toque especial.

Marcamos en una cazuela el bonito por todos sus lados, con unas gotas de aceite, pero dejando el centro sin hacer y lo reservamos. En la misma cazuela ponemos las cebollas en primer lugar, el pimiento y el ajo –todo bien picado en juliana– y lo pochamos bien, a conciencia, añadimos las patatas cortadas en rodajas no muy gruesas –de medio centímetro aproximadamente– y las dejamos que se vayan haciendo junto con las verduras.

Colocamos encima los lomos de bonito y seguidamente añadimos un vaso de sidra. Dejamos que se evapore el alcohol y lo retiramos del fuego, tapamos y reservamos.

Tenemos listo nuestro bonito, para completar la comida y que sea redonda del todo, pero vamos a acompañar este plato con una ensalada bien fresca de escarola y manzana. Lavamos muy bien la escarola, la secamos –si podemos centrifugarla mejor, así evitamos que quede agua entre sus hojas–, la partimos y la colocamos en un bol, la reservamos.

Lavamos bien la manzana, quitamos las pepitas con un descorazonador y la troceamos en cuadradritos pequeños para incorporarlos por encima de la escarola. Añadimos una pizca de sal y otra de pimienta y hacemos un aliño con una cucharada de mostaza, una cucharada de vinagre de jerez y un buen chorro de aceite de oliva, lo emulsionamos y lo servimos por encima.

Tenemos una comida perfecta para cualquier día del verano.