Dónde comer por Tetuán y Canalejas

Inicio de la calle Tetuán de Santander,/
Inicio de la calle Tetuán de Santander,

En estas dos calles próximas a Puertochico se respiran los antiguos aires marineros de Santander

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

La de Tetuán es una de las calles más populares y queridas de la capital cántabra. Desde hace varios años peatonalizada y profundamente reformada, hoy en día es centro de reunión de los amantes de la diversión y gastronomía. Bares y restaurantes conviven en este barrio cargado de historia en el que pasear, comer, cenar, o alternar a base de cañas, vinos y pinchos, es una auténtica delicia. Un vial en el que se puede disfrutar de una avenida de la fama en la que lucen las estrellas de hombres y mujeres famosos que llevan el nombre de Santander y de Cantabria allá donde se encuentren.

La historia de esta calle se remonta a 1862 cuando se decide conmemorar la campaña africana de España contra Marruecos, acontecida entre 1859 y 1860, dándole el nombre de Marruecos a una nueva vía urbana. Un ramal que, por detrás del Gasómetro de la Compañía Lebón, conducía hasta el Alto de Miranda, ascendiendo por el conocido Barrio Camino. En 1865 se reforma la nueva calle y, en 1892, comienza a funcionar el tranvía de vapor de Pombo, que cruzaba el túnel construido bajo la loma de Miranda, de unos 290 metros de recorrido, para salir a la altura de La Cañía. A finales de la década de los 60 sus bocas fueron cegadas por motivos de salubridad y seguridad, y a mediados de los 80 se taparon los agujeros resultantes, junto a ambas bocas.

El 6 de junio de 2017 comenzaron los trabajos para reabrir el túnel y para su inspección, por parte de técnicos del Ayuntamiento de Santander y con vista a la posibilidad, sugerida por vecinos y hosteleros, de poder abrir el pasaje al tránsito de peatones y ciclistas. La reapertura está prevista para 2020

Cirages y El Gas

Especial protagonismo tuvieron en la calle Tetuán dos importantes empresas. La primera la Societé General des Cirages Françaises et Forges d'Hennebon, conocida como 'la fábrica del betún', pues esa fue una de sus principales actividades: la elaboración de cremas para el calzado bajo la marca Eclipse.Pero, además, en Cirages se hacían envases y latas de hojalata para café, galletas, aceite...

'La fábrica del betún' tuvo una intensa actividad tanto empresarial como social. Empleó a numerosos trabajadores, hombres y mujeres que trataban de alejarse de la pobreza dejada por la Guerra Civil. Ayudó a las familias, entregó regalos por Navidad a los hijos de los empleado, etc. Tuvo, incluso, su propio equipo de fútbol, el Eclipse, que jugaba en unos terrenos situados en el barrio de Castilla-Hermida, llamados Los Arenales. El conjunto de 'la fábrica del betún' llegó a disputar en 1931 dos partidos contra el Real Madrid de Primera División, en los dieciseisavos de final del entonces Campeonato de España.

La fábrica de gas

Y si Cirages Francais, que cerró su actividad en los años 70, tuvo una gran importancia en la sociedad cántabra, no mucho menos la tuvo la Compañía de Lebón. Este gaseoducto se ubicaba donde ahora está el Mercado de Puertochico, y donde se encontraba el desaparecido arroyo Molnedo. La fábrica del gas comenzó su actividad en el año 1853 para dar luz a las principales calles de la ciudad, con una producción diaria de 2.500 metros cúbicos de gas. Al poblarse la zona, los propietarios del gaseoducto solicitaron el traslado a otro espacio, en concreto al lado sur de Reina Victoria en un solar ubicado entre la actual Escuela Técnica Superior de Náutica y el Palacio de Festivales. La apertura de la nueva fábrica de gas coincidió con el inicio de las obras del nuevo paseo de Puertochico, que en 1899 recibió el nombre de Castelar en homenaje al insigne político y último presidente de la Primera República.

Allí estuvo hasta finales de los años 70. Aún hoy en día a ese tramo de la calle Castelar se le conoce con el popular nombre de la Cuesta del Gas.

Pero si por algo se ha caracterizado Tetuán y por lo que aún mantiene casi intacta su identidad es por su carácter marinero. Y es que en esta calle se ubicó el antiguo barrio de pescadores hasta que en los años 40 fueron trasladados los hombres y mujeres de la mar al actual Barrio Pesquero.

Paseo de Canalejas

El Paseo de Canalejas es una de esas calles 'pindias' de la capital cántabra. Parte del centro de Puertochico, de la calle Casimiro Sainz, para después de una larga caminata llegar hasta el Alto de Miranda. La calle es una de las más populares y pobladas de Santander y cuenta con todos los servicios. Centros educativos, tiendas, supermercados, bares, cafeterías... se encuentran en el paseo de Canalejas. A pesar de su desnivel, bien merece un lento paseo para ver dos aspectos distintos de la ciudad.

Restaurante Marucho

Dirección: C/ Tetuán nº 21.

Día de cierre: Martes.

Propietaria: María Teresa Rodríguez.

Cocineros: Ángel Rebollo y Raisa Cuciuc.

Especialidades: Pastel de cabracho, albóndigas de rape, centollo preparado y taquitos de merluza de pincho rebozados con sus patatitas fritas y pimientos padrón.

Observaciones: No se hacen reservas. Comida para celiacos.

Verderame

Dirección: C/ Canalejas nº 31.

Teléfono: 644 106 935.

Día de cierre: Martes (menos en julio y agosto).

Propietarios: Luisa Sommese y Vito Iossa.

Especialidades: Pizzas napolitanas preparadas por pizzero napolitano en horno de leña. Masa altamente hidratada con mas de 36 horas de maduración, que la hace muy digestible. Utilizan productos importados directamente de Italia combinando las normas del Disciplinare della pizza napoletana STG ( proclamada patrimonio inmaterial del UNESCO en 2017) con nuevas técnicas de elaboración de la masa. Ofrecen antipasti típicos de Italia (pruebe la parmigiana y el provolone cocinados en el horno de leña), vinos italianos y postres caseros. Terraza privada.

La Flor de Tetuán

Dirección: C/ Tetuán nº 25.

Teléfono: 942 218 353.

Reservas whatsApp: 637 675 982.

Día de cierre: Domingo noche y lunes. Propietaria: Mayte Rodríguez.

Cocinero: Mario Mediavilla Sarrasin.

Especialidades: La calidad en la materia prima es la bandera de este clásico establecimiento. Excelentes mariscos y pescados del Cantábrico. Rabas de calamar, percebes, setas de temporada, arroces y, por supuesto, su guisote de patatas con carabineros. Postres sencillos pero deliciosos, como los crepés sucet o el suflé y las fresas flambeadas que ya se han convertido en un clásico.

Observaciones: Bonita y animada terraza y amplia carta de vinos.

Viento en Popa Restaurante

Dirección: Plaza de Amaliach nº 5 (Tetuán).

Teléfono: 942 367 362.

Día de cierre: Domingos noche.

Propietario: Rubén García Corona.

Cocinero: Equipo de cocina. Especialidades: Guisos de cuchara, patatas con langostinos, alubias con almejas, cocido montañés. Carnes y pescados, picoteo, raciones, ensaladas. Plato del día + postre 8,50 €, IVA incluido.

Observaciones: Tras pasar por el negocio familiar, Los Jardines, en Mortera, Rubén García inicia una nueva etapa. Amplio y luminoso restaurante colgado sobre el túnel de Tetuán. Prima el producto. Sencillez y calidad en la mesa. Excelente trato. Terraza en la misma plaza de Amaliach. Wifi. Bar.

Asador Lechazo de Aranda

Dirección: C/ Tetuán nº 15, Puerto Chico.

Teléfono: 942 214 823.

Día de cierre: Lunes noche.

Propietario: Gregorio Palomero.

Maestro asador: Valentín Rojo.

Especialidades: Lechazo y cochinillo asados en horno de leña, chuletillas. Carnes a la Brasa y Marisco de Castilla: morcilla, chorizo, croquetas, torreznos... Casquería: mollejas, riñones, asadurilla, manitas y pensamientos de lechazo. Cocina tradicional con toques de actualidad: Ensaladas de foie, escabechados,escalivada, y otros platos de la mar, como almejas, rabas, pulpo, anchoas, sardina ahumada. Postres caseros como los de la abuela, para chuparse los dedos. Amplia bodega.

Observaciones: Gran restaurante donde celebrar sus comidas, celebraciones y reuniones de empresa. Exquisitamente decorado y con una amplia terraza de verano frente al nuevo parque de la calle Tetuán.