El 'Arlequín con espejo' de Picasso sabe a sopa de cocido con morcilla para Jesús Sánchez

El cuadro 'Arlequín con espejo' (Pablo Picasso, 1923) y el plato de Jesús Sánchez, una sopa de cocido y morcilla/DM .
El cuadro 'Arlequín con espejo' (Pablo Picasso, 1923) y el plato de Jesús Sánchez, una sopa de cocido y morcilla / DM .

El chef del Cenador de Amós ha sido uno de los 25 restauradores que han convertido un cuadro de la colección del Museo Thyssen-Bornemisza en un plato con mucho arte

Susana Echevarría
SUSANA ECHEVARRÍASantander

El cocinero del Cenador de Amós Jesús Sánchez es uno de los 25 chefs que han convertido un cuadro de la colección del Museo Thyssen-Bornemisza en un plato con mucho arte. El arte ya no sólo se puede admirar con la vista sino que ahora se puede disfrutar con el paladar gracias a una iniciativa de los mejores cocineros españoles. Sus creaciones se han reunido en el libro 'Thyssen en el plato, la colección interpretada por 25 grandes chefs', que se presentó este martes en el museo Thyssen-Bornemisza.

La dirección del museo escogió a 25 renombrados cocineros españoles -entre ellos el propietario del Cenador de Amós- les invitó a conocer su colección y les pidió que eligieran un cuadro para plasmarlo en un plato.

Entre ellos hay un buen puñado de estrellas Michelin, como las que tienen en sus restaurantes Martín Berasategui, con varios de ellos repartidos por España, Quique Dacosta (del restaurante homónimo en Dènia, Alicante), Lucía Freitas (A Tafona, Santiago de Compostela), Toño Pérez (Atrio, Cáceres), Roberto Ruiz (Punto MX, Madrid), Ricardo Sanz (Kabuki Wellington, Madrid), Jesús Sánchez (Cenador de Amós, Cantabria), Juan Mari y Elena Arzak (Arzak, San Sebastián), Paco Morales (Noor, Córdoba) o Carme Ruscalleda (Sant Pau Tokyo), entre otros. De los postres se han encargado los prestigiosos reposteros Oriol Balaguer y Paco Torreblanca.

Jesús Sánchez eligió el cuadro de Pablo Picasso 'Arlequín con espejo' y, asesorado por el artista cántabro y profesor de Bellas Artes en la Universidad de Granada, José Luis Vicario, el chef de Cantabria interpretó el cuadro e hizo una sopa de cocido y morcilla. «Tuvimos la idea de trabajar con la sustancia y la esencia. También con el reflejo de aquellas compañías ambulantes que Picasso retrató. Espectáculo y diversión circense, enfrentados al abatimiento y la miseria del protagonista solitario», explica Jesús Sánchez. Para elaborar este «plato roto» -así lo define su autor- Jesús Sánchez usó migas de pan y una treintena de ingredientes y puso mucho mimo en el emplatado. «Hicimos que el caldo fuese trasparente para que se parezca a un espejo», explica.

Todos los cocineros cuentan en 'Thyssen en el plato' qué cuadro les cautivó y por qué, además de ofrecer la receta de su versión comestible. «Algunas pinturas han pasado al plato de forma más literal y otras menos porque se basan más en evocaciones», indica Ana Cela, directora de la Tienda Librería del Thyssen-Bornemisza.

En la portada, la creación de Roberto Martínez Foronda (Tripea, Madrid), basado en la obra de Dalí 'Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar': un ceviche de Gala con cabracho en el que utiliza boniato para reproducir la piel de los tigres que aparecen en la obra, miel de ajo negro y granada. Este cocinero no tuvo dudas al escoger este lienzo por «sus distintos elementos, algunos de ellos relacionados con la gastronomía, y por la figura desnuda de Gala». Su plato, asegura, es «fácil y sencillo frente al surrealismo de Dalí».

Diego Guerrero (DSTAgE, Madrid) se inspiró en 'El panadero' de Mijáil Lariónov para crear su koji de pan viejo con semillas de lino. «Me inspiró la búsqueda del autor vanguardista en la cultura popula. Tiene su paralelismo en la cocina en la necesidad de entender la vanguardia desde la tradición porque sin una no existiría la otra», explica en el recetario.

El verde y el morado del cuadro «Sin título» de Mark Rothko se han convertido en un homenaje culinario a la cultura olivarera con Manuel Urbano (La Malaje, Madrid) en su tomate guisado de la Subbética, crestas de gallo y mermelada de aceite de oliva virgen extra con amontillado viejo. «Los colores me trajeron el recuerdo de la maduración de la aceituna en el olivo, donde pasa del verde al morado y luego al negro», indica el cordobés.

Ángel León recrea «Omega 5 (Objetos de imitación)» de Paul Klee en sus butifarra de lisa, uno de los ejemplos de su línea de embutidos marinos, en los que emplea pescados de descarte. «El plato es un guiño a los objetos de imitación», apostilla el cocinero gaditano.

 

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