El origen de la leche, imprescindible en la etiqueta

Embotelladora de leche. :: Mehrshad Rajabi /
Embotelladora de leche. :: Mehrshad Rajabi

Desde el día 22 de enero será obligatorio identificar el «país de ordeño» y el «país de transformación» de la leche utilizada como materia prima

José Luis Pérez
JOSÉ LUIS PÉREZSantander

Cuando le sirven la leche para acompañar un café, cuando elige la botella o el tetra brick en el lineal del supermercado o cuando selecciona un elaborado lácteo, ¿en qué medida se fija más allá de la marca del fabricante? Me refiero a si a menudo lee con detalle la etiqueta para saber de dónde es esa leche. Quizá no lo ha hecho, pero si se ha tomado la molestia de poner el foco en ello, se habrá dado cuenta de que la información es insuficiente.

Realmente no sabemos dónde se ha ordeñado la vaca cuya leche vamos a consumir y ello genera desconfianza en el consumidor y probablemente una desventaja para los ganaderos.

Para paliar este problema, el Gobierno central llevó al Boletín Oficial del Estado el pasado 21 de septiembre el Real Decreto 1181/2018, de 21 de septiembre, relativo a la indicación del origen de la leche utilizada como ingrediente en el etiquetado de la leche y los productos lácteos. El Estado ha considerado oportuno regular esta materia, con carácter experimental, durante un período de dos años, en línea con regulaciones similares establecidas en otros Estados miembros del entorno. El objetivo final es de proporcionar una información más completa sobre el origen de la leche empleada como materia prima que facilite al consumidor su derecho a la elección de compra.

El 88% de los consumidores consideran necesario la identificación de la procedencia

Por ello, a partir del próximo 22 de enero del 2019 (martes), el consumidor podrá consultar el origen de la leche y los productos lácteos que podemos adquirir en los lineales de los supermercados.

Así, se deberá incluir de forma obligatoria el origen de la leche en el etiquetado de los productos lácteos en España. Los consumidores podrán saber el país de ordeño de la leche y el país de transformación de la misma para producir otros productos lácteos.

Este Real Decreto tiene una vigencia de dos años debido a que se trata de una iniciativa la cual debe ser aceptada por la Comisión Europea. Pero, a efectos prácticos se deberá resolver en enero del 2019, ya que Francia inicio esta andadura hace dos años, y la Unión Europea comunicó que decidiría si de aceptarla, la medida se extendería al resto de países miembros.

Dispuestos a pagar más

Esta medida, de algún modo, se alinea con los parámetros que establecen sellos de calidad como la Denominación de Origen Protegida o la Indicación Geográfica Protegida, que regulan en función de la procedencia de la elaboración. El origen sí importa y mucho, como se ha demostrado en algunos estudios que han concluido que el 88% de los consumidores españoles consideran necesario que se identifique claramente la procedencia de la leche.

De este modo, a partir de este mismo mes de enero podremos saber si la leche que consumimos es española. En este sentido, el mismo estudio también expresaba que el 46% de los consumidores declaraban que estaban dispuestos a pagar más por la leche que sea cien por cien española.

Así, en la etiqueta deberá figurar en país de ordeño y de transformación de la leche procedente de todas las especies de animales de abasto. Además, se indicará el origen de la leche utilizada como ingrediente que represente un porcentaje superior al 50%, expresado en peso, respecto al total de ingredientes utilizados.

Esta regulación se estima que beneficiará tanto al consumidor como a los ganaderos, ya que una mayor transparencia podrá mejorar los precios que reciben éstos por litro de leche.

En la industria láctea, inicialmente surgieron reticencias -hay quien importa leche sin plasmarlo en su comercialización-, pero también se ha visto como una ventaja competitiva para posicionar mejor sus productos.