El permiso de Repsol para realizar sondeos de fracking en Luena llega a su fin

El permiso de Repsol para realizar sondeos de fracking en Luena llega a su fin

Ecologístas en Acción y la Asamblea contra la fractura hidráulica en Cantabria felicitan a "todos los que han contribuido a la extinción de estas licencias" mientras que la compañía explica que sus objetivos ahora son otros

ANA DEL CASTILLOSantander

El permiso de exploración en Luena por parte de Repsol Investigaciones Petrolíferas ha llegado a su fin. Dos factores han influido en la decisión: que la licencia para realizar sondeos en las 74.628 hectáreas entre Cantabria y Burgos caducó en enero de este año y que tras la compra de Talisman Energy los objetivos de exploración de hidrocarburos de la multinacional ahora son otros. La empresa ha cambiado de estrategia y Cantabria ya no interesa.

Eso se traduce en "una agradable noticia" para Ecologistas en Acción, que después de tantos años de actividad y movilizaciones ven cómo una de las cinco zonas con permiso para exploraciones queda liberada.

"Es la mayor victoria política. Que la voz de todos, pueblo e instituciones, haya hecho que Repsol se retire de la zona", explica Floren Enríquez, portavoz de Ecologistas en Acción. Desde la Asamblea contra la fractura hidraúlica en Cantabria felicitan "a todos los que han contribuido a la extinción de estos permisos. Porque eso es lo que ha hecho que Repsol desista". Sin embargo, la empresa energética ha manifestado a este periódico que se 'retira' de la zona porque simplemente ha expirado el permiso y porque, tras incorporar otros activos con la adquisición de Talisman Energy, en este momento tiene otras prioridades.

El permiso de extracción en Luena se concedió en 2011 y caducó hace más de tres meses sin que Repsol hubiera realizado ningún sondeo. En su momento, Podemos reclamó en el Parlamento la extinción total mediante una proposición no de ley y la Asamblea contra la Fractura Hidráulica exigió lo mismo por cauces administrativos. "Que la empresa se retire ahora no quita para que dentro de unos años vuelva a solicitar permisos en Cantabria. Puede que Repsol no tenga interés temporalmente, pero en un futuro igual sí", señala Josué Bilbao, miembro de la Asamblea.

Una pequeña victoria en una larga trayectoria de reivindicaciones contra la fractura hidráulica, pero todavía quedan cuatro permisos vigentes en la comunidad: Bezana-Bigüenzo, Gran Enara, Los Basucos y Galileo.

La zona central sur de Cantabria es la que más preocupa a plataformas contra el fracking y ecologistas. Tres de los permisos afectan a "poco territorio", pero en la zona de Campoo-Los Valles, Valdeprado del Río, Valderredible y el Embalse del Ebro ocupa, según Enríquez, "gran proporción de Cantabria". En concreto, 179.000 hectáreas.

Pero hoy toca "felicitarnos porque el pueblo ha conseguido que una empresa desista de un proyecto que iba a ser muy malo para el medio ambiente. Hay que apostar por la energía renovable", insiste Enríquez.