"Con los 140 caracteres de un tuit no se puede profundizar en los matices"

Por la izquierda, Elena Ochoa (TVE), Nuria Sans (RNE) y Claudi Pérez (El País)./
Por la izquierda, Elena Ochoa (TVE), Nuria Sans (RNE) y Claudi Pérez (El País).

Elena Ochoa, Nuria Sans y Claudi Pérez reciben este jueves en el Parlamento el Premio de Periodismo Salvador de Madariaga

JOSÉ AHUMADASantander

Elena Ochoa, directora y presentadora de Europa 2017, de TVE; Nuria Sans, responsable de Europa abierta, en RNE, y Claudi Pérez, corresponsal de El País en Bruselas, recibirán este jueves en Santander el Premio Salvador de Madariaga, concedido por la Asociación de Periodistas Europeos (APE), que preside Diego Carcedo. El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis; el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, y el expresidente del Parlamento Europeo Enrique Barón serán los encargados de entregar los galardones en un acto que se desarrollará a partir de las 19.30 horas en la Cámara regional.

En el caso de Elena Ochoa, el jurado de la APE valoró «su amplia trayectoria y su rigor profesional a la hora de acercar a los espectadores la actualidad y realidad europeas» con su programa de televisión.

Para esta periodista, Europa es una realidad más cercana de lo que mucha gente cree. «Si el ciudadano se pone a pensar, hay muchas decisiones que nos resultan muy cercanas y que se toman en Europa, como la que esta semana nos ha quitado el roaming. La gente lo siente lejano porque se han tomado decisiones duras, porque la crisis se ha gestionado de forma que ha decepcionado a muchos, con medidas difíciles de entender. Pero hay que aclarar que son 28 gobiernos los que toman las decisiones».

Ochoa reconoce que no siempre es fácil contar todo esto y hacerlo atractivo para la televisión. «Es complicado: vemos mucha gente trajeada, reunida en mesas muy grandes, y es siempre la misma imagen; eso nos obliga a buscar algo, algún gesto. La información con la que trabajamos también nos exige un esfuerzo para sintetizarla y traducirla a un lenguaje normal, que sea comprensible». Esa tarea de buscar, filtrar e interpretar resume el oficio de periodista que, a su juicio, pasa por «un momento difícil». «A la crisis económica se ha sumado la crisis de cómo debe ser el periodismo y cómo debe adaptarse a las nuevas tecnologías. Hay mucha precariedad laboral, y eso resta independencia al periodismo».

Periodismo con futuro

A pesar de todo, opina que el periodismo tiene futuro. «Vivimos en un mundo de consumo, y de la misma forma que hay comida rápida, también hay información rápida, de usar y tirar. Lo que va a salvar al periodismo es volver a su esencia: buscar la información, contarla, dar claves y contextualizar».

La APE ha reconocido a Nuria Sans «el rigor y el esfuerzo de explicar la realidad diaria desde una perspectiva europea, con pluralidad de voces, y puntos de vista y ausencia de fronteras y prejuicios».

«Europa está en casi todo en nuestro día a día subraya la directora de Europa abierta: el 80% de lo que se legisla en el Congreso viene de Europa, lo mismo que el etiquetado de los electrodomésticos, la financiación de las autopistas o los erasmus. Está en un montón de cosas, y no solo en la parte más negativa, que ahora está más de moda, como el Brexit o la crisis de los refugiados. Desde el punto de vista de la radio pública, tratamos de poner el foco en todas esas otras cosas de las que podemos sentirnos orgullosos. Intentamos hacer un programa lo más didáctico posible, haciendo amena una información que muchas veces es enrevesada».

Nuria Sans considera que su medio, la radio, no se ha visto tan afectado con la revolución tecnológica. «Siempre hemos tendido a hacer la información más breve, más rápida, más a salto de mata, un poco como se hace ahora mismo, pero la información siempre hay que contrastarla».

«Uno de los grandes problemas que tiene ahora el periodismo es el peligro de desinformación, que todo esté en 140 caracteres. Con un tuit no se puede profundizar en los matices. Por otro lado, hay muchísima más información que la que teníamos cuando yo empecé: había algunos periódicos, una cadena de televisión y unas cuantas radios. Pero el exceso de información puede ser contraproducente: tiene que ser contrastada para ser viable, y con la precariedad que hay en los medios, muchas veces no hay tiempo de hacerlo antes de lanzarla».

Pasión en la UE

Claudi Pérez lleva desde 2012 en Bruselas. «Su capacidad y talento para relatar las claves europeas, transmitir la pasión de los debates de la UE y haberse convertido en una firma de referencia», han sido razones de peso para concederle este premio. «En los últimos años, es tan importante lo que está pasando en Bruselas que el jurado ha podido confundir el esfuerzo por hacerlo bien con la pasión», añade modestamente el corresponsal de El País.

Asegura que ser periodista allí no es muy distinto de serlo en cualquier otro sitio. «Es igual que en todas partes: hay que buscar papeles, hablar con fuentes, traducir la realidad, buscar enfoques... La diferencia reside en que en Bruselas se puede hablar con un embajador polaco, un parlamentario y un funcionario de la Unión Europea, una multiplicidad de puntos de vista que resulta muy rica, apasionante desde el punto de vista periodístico».

«El periodismo se ha complicado por muchas causas. A la crisis que tenemos en todo el mundo, en el periodismo se ha sumado la crisis de modelo: no sabemos a dónde vamos y casi ni de dónde venimos. Yo no soy un teórico del periodismo, solo alguien que trabaja en ello, pero creo que aunque las condiciones actuales son más difíciles, el oficio seguirá consistiendo básicamente en lo mismo: ir, ver y contar. La web lo ha cambiado todo, pero el periodismo, que es capacidad de adaptación, también sabrá adaptarse a eso».