El juez cita a declarar como imputados a los tres últimos directores de Deportes

Por la izquierda, Fernando Castro, Ramón Jesús Cuesta y Javier Soler./
Por la izquierda, Fernando Castro, Ramón Jesús Cuesta y Javier Soler.

El magistrado Fernando Vega investiga si hubo malversación de fondos en la concesión de subvenciones al Racing entre los años 2006 y 2011

CONSUELO DE LA PEÑAsantander

Empieza el baile. El juez Fernando Vega García ha reactivado la secuela que quedó abierta tras el carpetazo dado por la Audiencia al 'caso Racing', e investiga si las subvenciones que concedió el Gobierno regional al club entre los años 2006 y 2011 para el apoyo del deporte base, a razón de dos millones de euros anuales, se destinaron a otros fines.

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 ha comenzado las indagaciones por los directores generales de Deportes de esos años, a quienes ha citado a declarar en calidad de investigados (antes imputados) el próximo día 26 por un supuesto delito de malversación de caudales públicos.

En un auto, al que ha tenido acceso este periódico, el magistrado llama a su presencia a Fernando Castro y Ramón Jesús Cuesta García, designados sucesivamente para el cargo por el exconsejero regionalista Francisco Javier López Marcano, y a Javier Soler, responsable de Deportes con el Gobierno del PP en la anterior legislatura a propuesta de Miguel Ángel Serna.

Los tres firmaron las correspondientes certificaciones que justicaban el cumplimiento de los requisitos de la subvención. Es el primer paso, pero no se descarta que el juez amplíe el abanico e investigue también a los consejeros que ordenaron el pago, así como a los responsables del club deportivo durante estos años.

La decisión judicial es consecuencia del auto dictado por la Audiencia el pasado 10 de enero, en el que acordaba el archivo de la operación de compraventa del Racing al empresario indio Alí Syed, el llamado 'caso Racing', pero dejaba abierto un fleco de esa causa principal y ordenaba investigar las subvenciones que el Gobierno concedió al club durante esos años.

El tribunal puso de manifiesto la existencia de indicios de la posible comisión de los delitos de prevaricación, malversación de caudales e, incluso, de fraude de subvenciones, tanto por los directores de Deportes firmantes de las subvenciones, como «eventualmente por el consejero que ordenó el pago, así como por los responsables del club deportivo». Siguiendo las instrucciones del tribunal, la causa de las subvenciones ha sido turnada al Juzgado de Instrucción número 3 para que investigue los hechos.

Un club de subvenciones

Las subvenciones públicas al Racing vienen de antiguo. El club ha atado su futuro a la percepción de esas ayudas desde 2003, año en que se firmó un convenio en virtud del cual el Ejecutivo entregaba al club deportivo 1,8 millones de euros anuales hasta 2006, destinados a «la promoción del deporte base en Cantabria y a la promoción exterior de la imagen de la región». En enero de 2006, el entonces consejero López Marcano y el presidente del club, a la sazón Manuel Huerta, firmaron un nuevo acuerdo para la promoción deportiva, cuya vigencia se extendía hasta la temporada de 2016. El Ejecutivo aportaba dos millones anuales al club y a cambio éste insertaba publicidad promocional de Cantabria en las camisetas. Pero el convenio establecía una serie de condiciones. Así, el Racing debía justificar cada año las actividades financiadas mediante la subvención y su coste con el desglose de cada uno de los gastos. Esa justificación debía hacerse en el plazo de tres meses desde la finalización de cada ejercicio y sin ella no había nuevos pagos. Además, los abonos quedarían en suspenso si el club no acreditaba el fortalecimiento de su situación financiera.

Sin embargo, nada de esto se cumplió. Sucesivos informes del Tribunal de Cuentas revelaron «la existencia, cuanto menos, de irregularidades a la hora de justificar la aplicación del importe de la subvención a la realización de las actividades subvencionadas», según recogió la Audiencia.

Así, el órgano fiscalizador señaló que durante los ejercicios 2006 y 2007 el club no determinó las actividades realizadas, ni desglosó los gastos, sino que presentó una relación genérica, por lo que no pudo pronunciarse sobre si cumplían las previsiones del convenio, es decir, si el dinero se dedicó a la promoción del deporte o a otra cosa. El caso no fue más lejos porque el Ministerio Fiscal consideró que las irregularidades detectadas habían sido justificadas.

Respecto a la subvención de la temporada 2007/08, la Audiencia subrayó que se justificó una inversión superior a la cantidad subvencionada, pero tampoco se detallaron los gastos, y en la siguiente «no consta documentación acreditativa ni de su pago ni de su justificación». En la temporada de 2009-2010 se acreditaron unos gastos de 3,5 millones, pero tampoco se detallan los gastos subvencionados.

La anualidad de 2010 no será investigada ya que no se pagó porque el Racing no demostró que se encontraba al corriente de sus obligaciones, pero sí se indagará la temporada 2011-2012, cuyas certificaciones y pago firmó ya el director general de Deportes, Javier Soler, nombrado por el Gobierno del PP, a pesar de que el Racing había entrado en concurso de acreedores y «sin que conste tampoco una relación detallada de los gastos subvencionados», .

No fue hasta agosto de 2013 cuando el consejero Miguel Ángel Serna requirió al Racing para justificar los gastos y las subvenciones se paralizaron.