Los alcaldes, «impotentes» ante los incendios, exigen soluciones ya

Un hidroavión del Ministerio de Agricultura se sumó ayer a las labores de extinción del incendio de Silió./Sane
Un hidroavión del Ministerio de Agricultura se sumó ayer a las labores de extinción del incendio de Silió. / Sane

Reclaman una mesa con representantes de todos los sectores implicados para «atajar el problema». Ayer se registraron 39 incendios más

Mariana Cores
MARIANA CORESSantander

Los municipios más afectados por el fuego que afecta desde el viernes a Cantabria son Molledo, Vega de Pas, Selaya, Arenas de Iguña y Soba. Ninguno de los incendios en esas zonas ha entrañado riesgo relevante para las poblaciones, edificaciones o infraestructuras, pero de nuevo, como cada temporada, los alcaldes de los municipios afectados ven cómo sus montes se queman sin que se encuentren soluciones a este problema recurrente.

Con voz pesarosa y preocupada descolgó el teléfono el alcalde de Riotuerto, «estoy en mi despacho y desde mi ventana, con este día, debería de estar viendo los montes de enfrente. Pero solo veo una niebla gris, que extiende un profundo olor a quemado», describió Alfredo Madrazo. «Es la historia de siempre. Los ayuntamientos nos sentimos indefensos. No tenemos medios para atajar esto», afirma. Pero también reconoce que «la respuesta desde el Gobierno de Cantabria siempre es de absoluta premura».

Dijo sentir «frustración y miedo. Un golpe de viento, que se revuelva, y el susto puede ser muy grande». Por ello, «la preocupación es tremenda cuando te metes en la cama. ¿Con qué nos vamos a encontrar mañana?, me pregunto».

Esta misma interrogación le atormenta a la alcaldesa de Los Corrales de Buelna, Josefina González: «Duermes con un ojo abierto. Estoy temblando por lo que pueda pasar». Desde su punto de vista, la solución podría pasar por incidir en «la educación en medio ambiente, por ser consciente del cambio climático que estamos sufriendo y por el diálogo. Mucho más diálogo entre todos». Explica que a raíz de las inundaciones del pasado mes «encargamos a una empresa un estudio de aquel desastre. Nos indica que nuestras tierras carecen de enraizamiento. No hay suficientes raíces que impidan los argayos cuando se dan lluvias tan fuertes como las sufridas. Y la quema de las fincas no ayuda en nada». También cree que son necesarias «una leyes más duras contra los pirómanos y las personas egoístas que hacen quemas sin asesoramiento».

Para Juan Carlos García, regidor de la Vega de Pas, está claro lo que hay que hacer: «las quemas controladas y la limpieza de los bosques. Hay que favorecer el desbroce. Ello no significa que haya que talar nada». Además, «el pastoreo es fundamental. Hay que apoyarlo y no sembrar en esas zonas».

También ve necesario «una concienciación de los dueños de los montes, pero hay que tener una cosa clara, no se puede poner puertas al campo. Por mucho que se prohiba, se van a seguir quemando los prados y los montes, así que mejor será hacerlo de manera controlada y para ello hay que dialogar todos juntos y hay que hacerlo ya».

El enfado era notable en el tono de voz del alcalde de Cabuérniga, Gabriel Pérez, «estamos en las de siempre. ¿Y qué hace el Gobierno central? Mandarnos a una gente del ministerio que no vale para nada. Yo les tuve que echar el año pasado de mi ayuntamiento. Esa no es la solución, que venga nadie de Madrid. Lo que hay que hacer es reunirnos todos los de aquí, el Gobierno Cántabro, los alcaldes, los dueños de los terrenos y dejar las cosas claras, porque la ley permite los las quemas controladas».

A última hora de la tarde, según el balance del la Dirección General de Medio Natural, permanecían activos 23 incendios forestales en Cantabria. Ninguno de riesgo relevante.La mayor parte están en la zona del Pas, el Pisueña y el Miera, Cabuérniga y la cuenca del Besaya. Los municipios más afectados son Molledo, Vega de Pas, Selaya, Arenas de Iguña y Soba.