La belleza del hayedo

Al comienzo de la ruta por la pista del monte Canales./DM
Al comienzo de la ruta por la pista del monte Canales. / DM

Siempre es una delicia atravesar el monte Canales, pero de mediados de octubre a finales de noviembre el bosque exhibe todo su esplendor

Fermin García
FERMIN GARCÍA

«Árbol, buen árbol, que tras la borrasca te erguiste en desnudez y desaliento, sobre una gran alfombra de hojarasca que removía indiferente el viento...».

Antonio Machado

FICHA TÉCNICA

Cómo llegar:
A Silió se llega desde Molledo por la CA-712. Atravesamos el pueblo, dejamos a un lado la iglesia románica y podemos aparcar en una placita donde hay un panel sobre el PR-S42. Pero sugiero continuar por la CA-712 unos trescientos metros más hasta una pequeña área recreativa. Se aconseja aparcar aquí
Punto de partida:
Silió, 265 msnm.
Cota más elevada:
Peña Arcenal u Orcenal, 883 msnm.
Desnivel:
700, tanto en la ascensión como en el descenso.
Grado de dureza:
Moderada.
Cartografía:
Hoja 83-II a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN).
Estación:
Todo el año.
Ubicación:
Municipio de Molledo.
Tipo de ruta:
Circular.
Distancia:
16 km.
Duración:
5.30-6.30 h.
Dificultad:
Ninguna.

Además de por La Vijanera y 'La maya', Silió también invita a acercarse hasta sus dominios para disfrutar de la naturaleza que le rodea. A un costado del valle de Iguña y a la sombra de pico Jano, desde Silió parten rutas como la que proponemos hasta Peña Arcenal a través de bosques de encinas, robles y hayas. Una vez que hemos dejado atrás Silió comenzamos a subir por la pista hormigonada. Al cabo de unos diez minutos atravesamos una portilla canadiense y un desvío a la izquierda, que ignoramos. Seguimos otros diez minutos, termina el hormigonado y continuamos por pista de tierra. Cuando lleguemos a una bifurcación, una de ellas seguirá al Collado del Pombo y Bujuy (un letrero en madera nos lo indica), pero nosotros tomamos la de la derecha que comienza a descender. La recorremos hasta el puente, todo en bajada.

Cruzamos el puente sobre el río Erecia y seguimos a la izquierda; caminamos por esta pista descartando cualquier desvío secundario que salga a la derecha o izquierda, siempre con el río a nuestra izquierda, con una subida bastante suave; en unos cuarenta minutos, unos tres kilómetros, nos llevará hasta un refugio recién restaurado, y a unos quince metros de un puente sobre el Erecia: los de Silió lo llaman la Cabaña de Guillermín.

Nada más cruzar este puente desechamos una pista en bastante pendiente que se desvía a la izquierda; seguirnos la de la derecha, la principal, para pasar a los tres minutos junto a un pescadero de ganado a nuestra izquierda; a unos nueve minutos, a continuación de un ensanche del camino, tenemos una curva a la derecha y a pocos metros otra a la izquierda, seguimos y tras cruzar un regato giramos a la derecha unos 90 grados y descartamos el camino que sigue de frente, el de la izquierda.

Ahora estamos yendo hacia el oeste por un bonito camino hasta salir al descampado y continuar por un sendero a la izquierda entre dos robles; vamos un rato por este sendero y enseguida volvemos a entrar entre arbolado por poco tiempo, puesto que volvemos a salir al descampado siguiendo en bastante pendiente por un sendero entre los helechos. Cuando los rebasamos descendemos suave hasta un regato, que superamos, y pronto nos llevará a una braña que atravesaremos para buscar de nuevo el sendero que discurre otro trecho entre arbolado para conducirnos a una hermosa braña con una fuente y abrevadero en el centro; al lado hay un pequeño chozo de bloques al lado de las ruinas del antiguo de piedra.

Seguimos al oeste para retomar el sendero que nos llevará a la loma que baja del sur hacia Peña Arcenal. Franqueamos la alambrada (y la dejamos cerrada para que no se vaya el ganado) y nos topamos con una pista que viene por la izquierda, de la parte del embalse de Alsa; la seguimos a la derecha, descendiendo, hasta otro próximo cierro. Nada más atravesarlo abandonamos la pista y nos vamos hacia la derecha, al norte, a la Peña Arcenal. Subimos una corta cuesta campo través hasta llegar casi a la pared de la peña muy cerca de la alambrada. Aquí giramos a la izquierda por una sendita de vacas unos dos o tres minutos hasta ponernos debajo de una haya, la dejamos a nuestra izquierda y ascendemos por donde mejor lo veamos hasta la cima.

Peña Arcenal es alargada; la atravesaremos hacia el norte, dejando a nuestra derecha todo el monte Canales; cuando empezamos a descender por entre un pequeño bosque mixto iremos casi al lado de la alambrada: pronto salimos del pequeño bosque al descampado y descenderemos casi al lado del cierro; veremos un depósito de agua a unos 150 metros. Así llegamos a lo que parece un camino que va a la derecha y tras un par de pequeñas curvas se inicia una fuerte pendiente que asemeja a un cortafuegos. Descendemos haciendo zigzag durante unos quince minutos hasta que se suaviza un poco, encontraremos junto a dos robles y un castaño muy juntos una preciosa senda que gira unos 90 grados a la izquierda, que atraviesa un hermoso bosque. Al cabo de unos veinte minutos salimos del mismo y, ya casi en llano, en unos quince minutos nos lleva a Silió.

Otros datos. El monte Canales, sea cual sea la época del año en que lo recorramos, es una auténtica delicia y ya no digamos desde mediados de octubre a finales de noviembre, cuando el hayedo está en su pleno esplendor. Desde la cima de la Peña Arcenal, aunque no es muy elevada se nos ofrecen unas bonitas vistas hacia el valle de Iguña, todo el monte Canales, y las cimas de los alrededores: Pico Jano, Ureño, Cildá y Espina del Gallego, Obios y Navajos. En Silió merece la pena visitar la iglesia románica (siglo XII) dedicada a San Facundo y San Primitivo.