Pablo Casado tiene «muy buenos planes» para una Cantabria a la que «tiene que llegar» el AVE

Pablo Casado tiene «muy buenos planes» para una Cantabria a la que «tiene que llegar» el AVE
Celedonio Martínez

«Yo sí sé que a Cantabria tiene que llegar la alta velocidad. Creo que el presidente no lo tiene tan claro», ha ironizado el candidato a presidir el PP nacional

AGENCIASSantander

El precandidato a presidir el PP nacional Pablo Casado ha asegurado este martes en Santander que tiene «muy buenos planes» para una Cantabria a la que, a su juicio, «le hace falta un futuro mejor» y a la que «tiene que llegar» la alta velocidad. Por esta razón, cree el PP tiene que volver «cuanto antes» a estar en el Gobierno regional y mantener también ayuntamientos como el de Santander.

Así lo ha afirmado Casado en una rueda de prensa en la capital cántabra antes de mantener un encuentro con militantes del PP de Cantabria, una tierra que, según ha dicho, es «su casa» pues, según ha recordado, su abuela es de Santa María de Cayón y él, cuando era pequeño, pasaba aquí parte del año. El candidato popular también se ha paseado por la ciudad y ha paseado por el Sardinero donde ha saludado a los paseantes y se ha hecho fotos con alguno de ellos.

«Yo sí conozco Cantabria, yo sí que sé que a Cantabria tiene que llegar la alta velocidad. Creo que el presidente no lo tiene tan claro», ha ironizado Casado, aludiendo así a la polémica que ha generado que el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, y su partido, el PRC, aprobara una iniciativa parlamentaria en la que renunciaba al AVE hasta Reinosa y se decantaba por el tren de altas prestaciones, algo que, posteriormente, el regionalista achacó a un «malentendido».

Casado ha reivindicado que son los 'populares' quienes «mejor» defienden los intereses de Cantabria y no unos regionalistas que, según ha dicho, llevan «muchos años» gobernando la comunidad sin haber ganado las elecciones.

También el exvicesecretario de Comunicación del PP ha recordado en una tierra «tan española» como, a su juicio, es Cantabria, que el PSOE -el otro partido que forma parte del bipartito regional- ha pactado con «batasunos, independentistas y podemitas» para llegar al poder en el Gobierno de España.

En contraposición, ha presentado a un PP que, según ha dicho, sabe que tienen que llegar a Cantabria infraestructuras que han llegado a otros puntos de España, como la alta velocidad, y conoce también que lo que hace falta para «reactivar« el turismo, la industria y otros sectores en la comunidad es «bajar impuestos».

También Casado se ha vuelto a referir a Cantabria, más en concreto al PP autonómico, cuando ha reivindicado el proyecto «de unidad», de «integración» y «renovación», que, según ha dicho, propone para el PP.

«Aquí en Cantabria, lo sabemos muy bien la importancia de la unidad, la importancia de la integración por renovación», ha dicho Casado refiriéndose así al conflicto interno vivido en el PP regional a raíz del Congreso regional en el que María José Sáenz de Buruaga ganó al anterior líder, Ignacio Diego, y también en otros congresos regionales.

Casado se ha presentado en Cantabria como el candidato del PP con el que «nadie pierde» y el capaz de evitar el «choque de trenes» que «rompa» y «fracture» el partido a pocos meses de las elecciones autonómicas y municipales. A su juicio, lo que «mejor» viene a los líderes autonómicos y locales del partido de cara a estos comicios es tener un PP en el que haya un proyecto «nuevo» y que no suponga pretender «hacer lo mismo», con «los mismos.

Casado ha estado acompañado, a su llegada a la sede del PP de Cantabria, por el diputado nacional, Diego Movellán; por Sáenz de Buruaga; por la número 2 del partido a nivel regional, María José González Revuelta, y otros miembros de la Ejecutiva.

El candidato de todos, «inflexible» con la corrupción

Ya en clave nacional, Casado se ha reivindicado como el aspirante con el que «nadie pierde» y el capaz de evitar un «choque de trenes» y que la formación «no se rompa».

«Si yo gano, nadie pierde. En este proyecto cabe todo el mundo. Yo lo que no quiero es un choque de trenes en el Partido Popular. Yo lo que no quiero es que solo gane una parte del partido porque entonces se fracturará a poco meses de las elecciones autonómicas y municipales y entonces no las vamos a ganar y si no ayudamos a ganar a nuestros alcaldes y concejales las municipales difícilmente luego tendremos el apoyo para ganar las generales», ha dicho en una rueda de prensa en Santander antes de participar en un encuentro con militantes.

Casado ha defendido que «solo» él de todos los aspirantes hará que «todos» los demás candidatos tengan «su sitio» en un partido que, con el proyecto de «integración» y «unidad» que propone, no será «de parte, sino de todos.

Así, ha abogado por un PP «sin familias», «sin corrientes» y que ostente el «proyecto hegemónico del centro-derecha» que consiga el llegar a tener el apoyo de los 11 millones de votantes que, a su juicio, le hacen «falta» al partido para que no se repitan de nuevo hechos como la moción de censura como la que tuvo Mariano Rajoy.

En caso de no ganar, Casado ha señalado que estará «donde quieran los militantes» y «apoyando al ganador» pero «sin pedirle nada a cambio».

Tambien si gana ha dicho que, será «inflexible» con los corruptos y se ha comprometido a «establecer los mecanismos de control y de alerta temprana» que sean «necesarios». «En el proyecto del PP que quiero representar no va a caber la corrupción. Vamos a ser intolerables contra aquellos traidores que manchen las siglas del partido. La corrupción es la peor lacra de la función pública. La corrupción es la mayor traición a la vocación política», ha defendido Casado en este encuentro con los medios de comunicación antes de participar en un encuentro con afiliados del PP de Cantabria para pedirles su apoyo.