Cantabria afina la detección de cáncer de mama con el regalo de Amancio Ortega

Mamógrafo con tomosíntesis instalado el año pasado en el centro de Vargas./Javier Cotera
Mamógrafo con tomosíntesis instalado el año pasado en el centro de Vargas. / Javier Cotera

Sanidad prepara ya el pilotaje de exploraciones con la nueva técnica de tomosíntesis, que se desarrollará en el centro de salud de Vargas con más de 6.000 mujeres

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

El cáncer de mama, el tumor más frecuente en las mujeres, irrumpe en la vida de alrededor 240 cántabras cada año. En España, se han diagnosticado más de 32.000 casos en 2018. Los avances tecnológicos en las pruebas diagnósticas y la llegada de tratamientos más eficaces han permitido reducir la tasa de mortalidad y «abrir grandes luces» en ese fondo de miedos e incertidumbre. «Vamos a conseguir mayor porcentaje de curación aún y con menos toxicidad». Es el mensaje que lanza Pedro Prada, presidente de la Asociación Española contra el Cáncer en Cantabria, con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre. Y en esa batalla contra la enfermedad, la región está a punto de estrenar el regalo de la Fundación Amancio Ortega, que servirá para afinar el diagnóstico: la técnica de la tomosíntesis aplicada al programa de cribado, de tal forma que en un futuro podrá convertirse en el primero de España que funcionará por completo con esta innovadora tecnología en 3D.

«Estamos ultimando el pilotaje que se va a poner en marcha en el centro de salud de Vargas, que ha requerido una infraestructura informática compleja. A finales de año o comienzos de 2019 vamos a iniciar el cribado con tomosíntesis en un volumen de entre 6.000 y 7.000 mujeres con el fin de evaluar si esta exploración es suficiente, en vez de combinarla también con la mamografía. Si la experiencia nos confirma que los resultados son equivalentes, supondrá que agilizaremos los estudios y radiaremos menos a las pacientes», explica Alfonso Vega, radiólogo de la Unidad de Mamografías de Valdecilla. Y no solo eso, continúa el médico, sino que la tomosíntesis, que mejora la detección del cáncer de mama hasta un 30% más que la mamografía sola, gracias a que reduce las superposiciones del tejido glandular y facilita el análisis más específico de las lesiones, «reducirá un 30% las derivaciones de las mujeres al hospital para realizarse pruebas complementarias en caso de diagnóstico sospechoso, con la ansiedad que eso les genera, sobre todo por el tiempo de espera que tienen por delante hasta que salen de dudas». En la actualidad, seis de cada diez mujeres que participan en el cribado -en la última vuelta han sido examinadas 48.629- son remitidas al hospital para aclarar el diagnóstico. «El objetivo es reducir al máximo los tiempos de espera».

240
tumores de mama se diagnostican al año en Cantabria, entre el cribado y el hospital.
74%
es la tasa de participación en el programa de detección precoz, que invitó a 66.097 mujeres.
4,45
por cada mil mujeres exploradas es la tasa de detección de cáncer de mama en Cantabria.

Aquella donación permitió adquirir tres mamógrafos de última generación, uno para la unidad móvil que recorre la región para explorar a las mujeres de 50 a 69 años invitadas al programa de detección precoz coordinado desde Salud Pública; otro para Sierrallana y un tercero para el Hospital de Laredo, que se suman al incorporado previamente en el centro de salud de la calle Vargas (éste sufragado por el Servicio Cántabro de Salud). «Todo el equipamiento está en funcionamiento ya», apuntan desde la Consejería, salvo el acelerador portátil que permitirá llevar la radioterapia al quirófano, que «está instalado, pero pendiente de la autorización del Consejo de Seguridad Nuclear».

Junto a todo ello, se adquirió la licencia permanente de tomosíntesis para el mamógrafo de Valdecilla, que «llevamos utilizando varios meses con muy buenos resultados, descubriendo incluso focos nuevos que no se habían visto en la mamografía», añade Vega. La aportación millonaria del empresario gallego permitió dotar al servicio de Radiología de una mesa de biopsia prona con sistema de localización guiado por esterotaxia, que «da una precisión milimétrica, es espectacular».

En el campo de la radioterapia, «el gran cambio en el tratamiento del cáncer de mama ha sido la irradiación parcial acelerada (braquiterapia), en la que Valdecilla ha sido pionero, que permite administrar una dosis única y sin efectos secundarios», explica Prada, jefe de servicio de Oncología Radioterápica. Más de 70 mujeres han sido tratadas con esta técnica, pasando de cuatro semanas de radioterapia a una sola sesión de forma ambulatoria.

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