Cantabria cae a la cola de España en el reciclaje de envases

Dos jóvenes depositan varias botellas en un contenedor amarillo situado en Torrelavega. /Luis Palomeque
Dos jóvenes depositan varias botellas en un contenedor amarillo situado en Torrelavega. / Luis Palomeque

Cada cántabro deposita de media cada año 9,3 kilos de recipientes en el contenedor amarillo, sólo la mitad de lo que hacen los vascos

María de las Cuevas
MARÍA DE LAS CUEVASSantander

Cada habitante de Cantabria deposita en el contenedor amarillo un total de 9,3 kilos de envases de plástico, latas o briks de media al año, y 17 kilos de papel y cartón, según se desprende del último informe de Ecoembes. «La cantidad de envases que reciclamos en Cantabria no es representativa respecto a la proporción de envases que pasan por nuestras manos en forma de botellas, vasos de agua, tapas de vasos de café, bandejas de usar y tirar, envoltorios de todo tipo de artículos o alimentos», lamenta Fidel Fernández, director de la planta de Recuperación y Reciclaje 'Entorno' de Santander. «No darle una segunda vida a los envases tiene unas consecuencias nefastas, que si la gente conociera no dudaría en enviarlos al contenedor amarillo», advierte quien también está al frente de la planta dependiente de Amica, en el Polígono industrial de Candina, valorada como una de las más eficientes de España.

Los datos reflejan que los hábitos de las familias en la región mejoran ligeramente respecto al año anterior; sin embargo, la comparación con el País Vasco -donde se reciclan de media por habitante 18 kilos de envases al año-, deja a Cantabria mal parada en concienciación medioambiental.

Las cifras revelan que Cantabria recicla la mitad de volumen que la comunidad vecina y, a nivel nacional, está a la cola. «Fuimos por delante y ahora estamos por detrás», lamenta Fernández tras recordar que «el Ayuntamiento de Bilbao trajo durante un año a la planta de 'Entorno' de Santander sus contenedores de reciclaje porque todavía no tenían centro de tratamiento.

La planta 'Entorno' recibe 350 toneladas de envases al mes. «Cada tonelada diaria que llega a la estación de reciclaje de residuos permite crear ocho puestos de trabajo protegido. Si la gente lo supiera y reflexionase sobre ello, sería uno de los motivos de peso para darle un impulso a la selección de basura en los hogares de Cantabria», destacan desde Amica, donde se han creado 80 empleos para personas con discapacidad.

En este centro de Santander se clasifican los diferentes materiales presentes en la mezcla de envases y embalajes y se compactan para su posterior envío a las empresas recicladoras, que los utilizan como materia prima en la elaboración de nuevos productos.

Motivos para reciclar

La planta invita a que cada ciudadano se identifique con alguno de los motivos beneficiosos de reciclar. Existen razones medioambientales; de creación de empleo e integración social; y beneficios económicos, «ya que se ahorra gasto de las arcas municipales», recuerda su director.

Cada envase paga un canon para su posterior reciclado que va incluido en el precio del producto, de forma que «si no se separa por contenedores se está tirando el dinero del conocido como impuesto verde». Fernández explica que «con la basura selectiva se ahorra el traslado hasta Meruelo y el coste del tratamiento en la planta de Santander es cero, lo asume Ecoembes. Estamos tirando dinero con cada envase que no depositamos en el contenedor amarillo».

El producto que ha pagado el 'canon verde' está identificado con un pequeño logotipo de Ecoembes: un círculo de color rojo. Ecoembes se encarga de que los envases vuelvan al sistema a través de las plantas de reciclaje, a las que paga por la recogida y el coste de clasificación de la basura. Después se vende a empresas que le dan una segunda vida.

Los expertos en el proceso de reciclaje dan claves para hacerlo correctamente: «Una selección de basura mal hecha es muy perjudicial, ya que contamina la carga total, es decir, destruye el esfuerzo de otros ciudadanos. Tan importante es la calidad como la cantidad».

El informe de Ecoembes de 2016 revela que los cántabros mayores de 55 años son los más comprometidos con la separación de basuras. El 71% de este colectivo afirma disponer de más de un espacio destinado al reciclaje, siendo uno de ellos para los envases que se depositan en el contenedor amarillo; seguidos por el 55% de los adultos de entre 35 y 54 años; y el 46% de los jóvenes de entre 16 y 34 años.

En 2016 se reciclaron más de 1,3 millones de toneladas de envases ligeros y de cartón y papel en el territorio nacional, alcanzando una tasa de reciclado del 76%. Gracias a este porcentaje, se evitó la emisión de millones de toneladas de CO2 a la atmósfera y se ahorró el equivalente al consumo eléctrico anual de más de 700.000 hogares españoles.

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