Cantabria lucha contra casi medio centenar de incendios con el apoyo de la UME

Cantabria lucha contra casi medio centenar de incendios con el apoyo de la UME
Roberto Ruiz

El Gobierno considera «controlada» la situación, si bien preocupa la noche especialmente si se intensifica el viento

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

Un total de 48 incendios forestales siguen activos a última hora de este domingo en Cantabria, de los 160 registrados desde el jueves, y en cuya extinción trabajan a turnos 760 efectivos de distintas administraciones, entre ellos la Unidad Militar de Emergencias (UME). Durante la noche continuarán trabajando los efectivos correspondientes y, con la llegada de la mañana, retomarán el trabajo los medios aéreos.

No ha habido que lamentar daños personales y la mayoría de los incendios se dan en zonas inaccesibles y no ponen en riesgo poblaciones o infraestructuras, según la información facilitada por el Gobierno de Cantabria, que considera «controlada» la situación, si bien preocupa la noche especialmente si se intensifica el viento.

El Gobierno de Cantabria activó esta mañana el Plan Especial de Incendios Forestales de la Comunidad Autónoma en su nivel 2 ante la situación de riesgo derivada del gran número de incendios forestales y la previsión meteorológica que maneja la AEMET para las próximas horas, y solicitó el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Los incendios más relevantes del día de hoy se han dado en el Monte Caballar (Santa María de Cayón), en el que han trabajado agentes forestales de la Dirección General del Medio Natural y personal y autobombas del 112 del Gobierno de Cantabria y dos aviones anfibios del Ministerio de Agricultura. Este incendio ha quedado extinguido a última hora de esta tarde.

Destacan también los incendios en Cabuérniga, donde han trabajado agentes forestales y cuadrillas de la Dirección General de Medio Natural, un helicóptero Kamov del Ministerio y al menos 16 miembros de la Unidad Militar de Emergencias con autobombas. Además, a las 18.00 horas se ha incorporado un helicóptero cougar de la UME.

En Obeso (Rionansa) y en Viaña (Vega de Pas) han intervenido personal de la Dirección General de Medio Natural y el helicóptero del 112 Cantabria.

Los 226 militares activados por la Unidad Militar de Emergencias están todos moviéndose hacia las zonas de los incendios. Los 107 procedentes de Zaragoza estarán en zona a las diez de la noche.Los de León están interviniendo en Viaña y finalizarán a eso de las diez de la noche, cuando comenzarían a trabajar en otros puntos, previsiblemente también de Cabuérniga. El helicóptero cougar de la UME comenzará a volar a las nueve de la mañana y podrá realizar tres ciclos de vuelo de dos horas cada uno.

Con la activación del INFOCANT, el Puesto de Mando Avanzado y el Centro de Coordinación Operativa (CECOP) de la emergencia quedó establecido en el 112 Cantabria, donde han permanecido prácticamente todo el día los directores generales de Medio Natural, Antonio Lucio, y de Protección Civil y Emergencias, Luis Sañudo.

También han estado el presidente, Miguel Angel Revilla, y el consejero de Medio Rural, Jesús Oria. En el CECOP están presentes también técnicos de las consejerías implicadas, del Servicio De Montes, personal del 112, y cinco técnicos de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, junto a representantes de la Delegación de Gobierno, del 061, de Cruz Roja y de las Agrupaciones de Voluntarios de Protección Civil.

El Gobierno reitera la llamada a la colaboración ciudadana, tanto para evitar cualquier práctica de riesgo, dado que las quemas están prohibidas en terreno rústico en toda la región, como para colaborar en la identificación de los causantes.

El peor escenario

La Consejería de Medio Rural tiene perfectamente analizados los periodos en los que se registran más incendios forestales en Cantabria. Al contrario de lo que ocurre en otros lugares del país el momento crítico no es en verano, sino que se concentra en el primer cuatrimestre del año. Concretamente en los meses de marzo y abril. Este 2019 los pirómanos se han adelantado unas semanas y han aprovechado la ventana de buen tiempo y viento sur que en los últimos días ha abierto el invierno para prender fuego al monte. Desde el jueves se han registrado hasta 61 focos distintos, casi siempre en zonas altas de pasto y matorral «sin excesivo valor ecológico» y alejadas de puntos poblados. Esta cifra seguirá creciendo hora a hora y por lo menos hasta mañana se mantendrán activas las alarmas.

«Es muy difícil dar con los autores porque el que lo hace conoce muy bien el monte» Jesús Oria | Consejero de Medio Rural

Aunque no existía un peligro inminente, los escenarios más complicados estuvieron este viernes en Lamasón y Riotuerto. En el primer municipio, las llamas afectaron al monte Arria, un espacio de difícil acceso, por lo que se requirió la intervención del helicóptero del 112. El jueves también tuvieron que actuar los bomberos en otros puntos como Liérganes, Villacarriedo, Cabezón de la Sal y Los Corrales de Buelna. En esta última localidad protegieron una vivienda situada a 50 metros del fuego.

De noche

«Es más o menos en el mismo sitio donde queman cada año. Hay pasto, algún árbol bajo, una plantación de eucaliptos...», explicaba Alfredo Madrazo, alcalde de Riotuerto, después de estar sobre el terreno con las cuadrillas en el incendio de Rucandio. «Lo bueno es que ahora no corre mucho aire y parece que no hay peligro para cuatro casas cercanas, pero puede cambiar en cualquier momento», contaba el regidor. El consejero de Medio Rural, Jesús Oria, apuntaba que muchas de las quemas se realizan a partir de las siete de la tarde, cuando ya es de noche y los medios aéreos no funcionan. «Es muy difícil dar con los autores, porque el que lo hace conoce bien el monte», afirma Oria, quien asegura que en ocasiones hay una clara intencionalidad y en otras son quemas de rastrojos que se descontrolan.

Ver más

A partir del 25 de febrero se incorporarán a los medios del Gobierno regional la Brigada de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), dependiente del Estado, que desde 2006 se asienta en Ruente durante dos meses y medio, coincidiendo con el periodo de riesgo de incendios. Consta de dos cuadrillas compuestas cada una por un técnico, un capataz, siete especialistas y un especialista correturnos. Sus instalaciones se ubican en el monte de Jaedo, lo que le permite dar una respuesta rápida ante cualquier incendio forestal que pueda producirse, ya que su medio de transporte es un helicóptero Bell 412.