Zuloaga califica los resultados de «históricos», porque se ha logrado «frenar la tendencia descendente»

Casares comparece ante los medios para valorar el resultado./Roberto Ruiz
Casares comparece ante los medios para valorar el resultado. / Roberto Ruiz

El líder de los socialistas en Santander, Pedro Casares, hace un llamamiento a Ciudadanos: «Ahora hay dos opciones, o que haya un tripartito de derechas en el Ayuntamiento o que haya un gobierno progresista de izquierdas»

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

El PSOE de Pablo Zuloaga se ha acostumbrado a entrar a la sede socialista de Bonifaz en las noches electorales con la confianza de que la botella de champán que tenía en la nevera se abriría. Así fue en las primarias internas que confirmaron a los candidatos oficialistas a la Presidencia de Cantabria y de la Alcaldía de Santander y especialmente en las generales del pasado 28 de abril, cuando la formación consiguió un resultado histórico y fue la fuerza más votada por primera vez en casi tres décadas. Este domingo sabían que no repetirían la primera plaza del podio, pero aspiraban a multiplicar sus apoyos en las autonómicas, poder sumar con la izquierda y los regionalistas en la capital y ganar 'sobrados' en la ciudad de Torrelavega. De todo esto, sólo puede pasar lo segundo, y no es seguro.

Aunque Pedro Casares tiene opciones de hacerse con la joya de la corona gracias a la política de pactos, el resultado de las urnas del 26 de mayo ha sabido a poco. Y más viendo que el resto de España se volvía monocolor. «Está todo colorado menos nosotros», decía a eso de las 23.00 horas María Luisa Sáez, que se afilió al PSOE en 1979 cuando vivía en Alemania. Ella había llegado dos horas antes a la sede, cuando no había más que cinco simpatizantes viendo la pantalla gigante y siguiendo la programación electoral en la sede regional. La idea de que los resultados iban a tardar caló y durante buena parte de la noche había más personal del catering y sonido que socialistas de carné. «Esta vez Casares sí, el otro menos», decía su compañera Felisa Fernández. Cuando ocurría esa escena, en Santander aún conseguían la mayoría con PRC y Unidas por Santander. Unos minutos después ya no. El otro, Zuloaga, seguía la jornada con su equipo en las plantas superiores.

VArios momentos de las celebraciones de los socialistas. / Roberto Ruiz

De «históricos» calificaba el secretario general los resultados en su corta comparecencia en la que se esforzó por dar motivos. El primero, que la formación ha sido la que ha recibido más apoyos en las elecciones europeas. También que, después de tres citas consecutivas, ha logrado frenar la tendencia descendente en las autonómicas, sumando dos nuevos representantes en el Parlamento regional. Y, por último, mirando a las locales, el PSOE fue la fuerza más votada en 18 municipios frente a los 12 de hace cuatro años. Además, en ocho de ellos logró mayoría absoluta.

Sin hacer referencias al PRC, también abrió, aparentemente, la puerta a renovar el bipartito en clave regional. «El PSOE está en las instituciones para mejorar la vida de la gente. Ese será nuestro empeño en los próximos cuatro años», afirmó Zuloaga junto a Casares, en una corta comparecencia en la que recordó que, en aquellos municipios donde los socialistas gobiernan, han incrementado sus apoyos. Eso fue alrededor de las 01.15 horas, cuando las horquillas dejaron de moverse y los escaños de bailar, pero antes los afiliados tuvieron que pasar el mal trago de ver cómo pasaban de tener la capital atada a todo lo contrario.

En general, mostraban caras serias. Desde luego, los siete diputados autonómicos, dos más de los que tenía el PSOE hace 4 años, no eran los deseados. Poco a poco se iban incorporando la consejera María Luisa Real, el consejero Francisco Fernández Mañanes, el diputado nacional Luis Santos Clemente, el delegado del Gobierno, Luis Eduardo Echevarría… El más contento era Raúl Pesquera, el cántabro en la lista europea, que aunque no sacó escaño se quedó muy cerca y con un par de renuncias de sus compañeros podría ir a Estrasburgo. Cuando llegó todavía la sala estaba medio vacía. Hasta casi las once de la noche no llegaron los militantes, simpatizantes y, sobre todo, los apoderados. No sacaron una sonrisa ni cuando salió un eufórico Pedro Sánchez en la televisión. Una de las interventoras de la capital reconocía a otro de Podemos -sí, estaba también en Bonifaz- que no se habían quedado lejos de cumplir las previsiones. «Si es que viendo las redes sociales parecía que todo el mundo iba a votar a Pedro (Casares). Esto no es lo que esperábamos», decía otra señora. Esa frase lo resume todo. Los socialistas cántabros, claramente, esperaban mucho más.

Antes de los cabezas de lista al Parlamento y a la Alcaldía de Santander, la primera en comparecer para hacer una valoración fue la secretaria de Organización, Noelia Cobo. Poco contenido más allá de felicitarse por los datos de participación y por una jornada sin incidencias. «Todo apunta a un buen resultado del PSOE en las autonómicas, locales y europeas», afirmaba. Su cara decía otra cosa. Ya le estaban empezando a llegar algunas noticias contradictorias. Por ejemplo, en las locales, aunque los socialistas crecen notablemente, eso posiblemente no se traducirá en más poder en los consistorios.

El alboroto general acababa y reinaba el silencio cuando salía Revilla en las televisiones nacionales. Le miraban con envidia. «Si me pongo a invocar santos no paro. Esto es muy fuerte. Es que ya estaba hecho. ¿Ciudadanos no venía a regenerar la política, pues que Ceruti acabe con 40 años del PP en Santander? Yo no tengo hijos, pero si no ha pasado esta vez, con todo a favor, seguro que los hijos de mis amigos ya no ven nunca un Santander socialista», comentaba otra alta dirigente poco antes de que hablara Casares.

Y habló Casares. Repitió el calificativo de «jornada histórica», agradeció el trabajo de militantes y felicitó en Gema Igual al mismo tiempo que le mostró la puerta de salida. «Hoy los hombres y mujeres de la capital han votado cambio. Han votado un nuevo impulso a Santander, han dicho que no quieren volver atrás», interpretó antes de subrayar que sólo hay dos opciones y sólo la suya representa apostar por el cambio «después de 40 años de Gobierno de derechas en Santander». Entre los suyos, muchos lo intentaban, pero no podían contagiarse de su optimismo.

Dejó la pelota en el tejado de Ciudadanos y de Javier Ceruti: «Hay un partido que tiene una responsabilidad histórica en Santander. A partir de ahora sólo hay dos opciones, o que haya un tripartito de derechas, con la extrema derecha, en el Ayuntamiento de Santander o que haya un gobierno progresista de izquierdas, liderado por el PSOE. Por eso hago un llamamiento a Ciudadanos. Tienen dos opciones. O mantener a Gema igual y a las derechas o cambiar el rumbo de Santander», manifestó el candidato socialista.

Roberto Ruiz

Para Casares, el PSOE de Santander «lo tiene claro». «A partir de este lunes nos vamos a poner a trabajar para hacer posible eso que anhela tanta gente en esta ciudad, que es que Santander entre en el siglo XXI. No podemos dejar pasar esta oportunidad que hoy nos han dado los santanderinos y santanderinas».

Y ha acabado su discurso de forma grandilocuente apelando a la historia del PSOE: «El PSOE nació hace 140 años para cambiar la vida de la gente y ahí sigue».

Por último, Zuloaga acabó diciendo que «tenemos muchos motivos para estar muy contentos esta noche. Hemos recibido un gran respaldo de los cántabros», aunque su cara no reflejase esa felicidad de la que hablaba.