Educación mantiene su propuesta de calendario escolar «porque ya no hay tiempo para cambios»

Mañanes visita la 'Casa de la Oportunidad' en Camerún. /DM
Mañanes visita la 'Casa de la Oportunidad' en Camerún. / DM

La Consejería calcula que pasarán «meses» hasta que la derogación del Decreto-Ley de 2012 anunciada por el Ministerio «pueda ser efectiva» y descarta cualquier opción de modificar su decisión

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

La Consejería de Educación sigue adelante con su decisión de suprimir de forma parcial la jornada lectiva reducida de Infantil y Primaria en el calendario escolar del próximo curso y no realizará ninguna modificación al respecto pese a los cambios normativos en materia educativa anunciados ayer por la ministra Isabel Celaá (PSOE). Entre ellos, la reversión del Real Decreto-Ley de 2012, aprobado por el Gobierno del PP de Mariano Rajoy en plena época de recortes, la norma básica a la que apela el consejero Francisco Fernández Mañanes (PSOE) para justificar su decisión y en la que se apoyan los informes jurídicos que concluyen que Cantabria no cumple las horas lectivas anuales. «Seguimos con la misma hoja de ruta porque queremos que el calendario sea oficial cuanto antes y pasarán meses hasta que el anuncio de la ministra se materialice y pueda ser efectivo, quizás en octubre. Celebramos la noticia, pero no podemos esperar tanto, no hay tiempo para cambios», señalaba ayer la directora general de Innovación y Centros Educativos, Isabel Fernández, que fue la voz de la Consejería ante la ausencia de Mañanes, inmerso en un viaje de trabajo por Camerún y Benín.

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Fecgas
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Jornada reducida
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El martes, la Administración regional decidió aplazar la reunión de la Mesa Sectorial donde iba a imponer los cambios normativos necesarios para acabar con las jornadas reducidas de septiembre y junio con el objeto de «poder recabar información más precisa» sobre el alcance de las modificaciones en la legislación básica del Estado en materia educativa planeados por el Gobierno de Pedro Sánchez. Y ayer, durante su anunciada comparecencia en el Congreso, Celaá explicó que derogará de forma «urgente» varios artículos de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) y que la asignatura de Religión no contará para la nota media, entre otras medidas. Además, confirmó su intención de revertir el decreto de 2012 de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo, en cuyo tercer artículo se recogen esas 25 horas lectivas semanales en Infantil y Primaria que, en opinión del consejero, obligan a suprimir en parte la jornada reducida y a añadir tres días de clase más para llegar al computo global anual de 875 horas.

Reacciones

Los sindicatos de la Junta de Personal Docente interpretaban que los movimientos del Gobierno central convertían en «insostenible» la posición de la Consejería, ya que «hasta ahora no ha manejado ningún tipo de argumento pedagógico o de otro estilo para imponer el cambio de jornada que no sea su interpretación, que no compartimos para nada, del cumplimiento de esta norma que ahora va a desaparecer». Pero ayer Isabel Fernández, tras analizar los cambios anunciados por la ministra, cerraba la puerta a dar marcha atrás a la propuesta de calendario aprobada de forma unilateral por la Consejería y zanjaba la nueva incertidumbre surgida en Cantabria a partir de las decisiones de Madrid. «La derogación del decreto será efectiva cuando lo sea, pero hoy en día no lo es, así que no podemos tomar una decisión de otro tipo. Por legalidad y por responsabilidad. Estamos en julio y lo que queremos es que el calendario se publique cuanto antes en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC)», aseguró.

Al margen de la «urgencia» que dificulta a estas alturas cualquier hipotético cambio, la directora general añade que los informes jurídicos encargados por la Consejería mencionan «más barreras normativas» al margen de ese decreto de 2012 que tiene los días contados y que existe además una queja admitida a trámite por el Defensor del Pueblo sobre el incumplimiento del horario legalmente establecido. «El calendario elegido ha sido muy valorado, atiende, en la medida de lo posible, las distintas posturas y cumple la normativa, tiene todo en orden», destaca.

La dirección del colegio Santa Juliana presenta su dimisión por las «formas de actuar» de la Consejería

El conflicto en torno a la jornada lectiva reducida ya se ha cobrado víctimas. El equipo directivo del colegio Santa Juliana de Santillana del Mar ha presentado su dimisión por las discrepancias que mantiene con la Consejería de Educación, no sólo por el fondo de la decisión en torno al calendario escolar, sino «porque las formas, argumentaciones y actitudes» mostradas «han sido lamentables y diametralmente opuestas a lo que desde nuestro colegio pretendemos inculcar al alumnado». Así lo expresa el centro en una carta dirigida al consejero Mañanes firmada por el hasta ahora director Rafael Andrés.

«En nuestro colegio nos preocupamos muy seriamente de educar para la resolución pacífica de los conflictos, para el diálogo y la buena convivencia, nos preocupamos por educar para la participación, la democracia... En ningún caso para la imposición o la falta de consideración hacia los cauces establecidos para llegar a acuerdos. Si con el ejemplo debemos predicar, consideramos que desde la Consejería nos están proponiendo unos modelos deplorables», expone.

El director detalla diez razones para rechazar el calendario escolar implantado por la Consejería, que incluye la eliminación, parcial, de la jornada lectiva reducida. Entre ellas que «no respeta las necesidades de los alumnos»; que la carga de contenidos curriculares «no se resuelve con más horas de clase, sino con una revisión de los currículos; que la conciliación de la vida familiar y laboral «no es competencia exclusiva» de los colegios; que «no contempla» otras actividades en los que los maestros trabajan con el alumnado más allá de la clases...

Otra serie de centros han mostrado a través de una carta su disconformidad con la decisión de la Consejería, pero el único que ha decidido, hasta el momento, presentar su dimisión ha sido la dirección del Santa Juliana.

Un calendario que mantiene la jornada lectiva reducida en Infantil y Primaria en las dos primeras semanas escolares de septiembre y en la última de junio, aunque con media hora más de clase que hasta ahora; que la elimina en la última semana de septiembre y las dos primeras de junio, cuando los escolares saldrán del colegio a la misma hora que el resto del curso; y que añade tres días más de clase -dos de ellos se restan de las vacaciones de febrero-, con lo cual habrá 178 jornadas lectivas y no 175, para compensar horas. En Secundaria habrá dos días lectivos más, pero en este caso el cambio viene derivado por el adelanto a junio de los exámenes extraordinarios de septiembre del Bachillerato. El curso arrancará el 7 de septiembre en Infantil y Primaria y el 12 en ESO, Bachillerato y Formación Profesional.

Ya sólo quedaría, por tanto, su publicación en el BOC para dar oficialidad al calendario, un paso que se viene retrasando desde hace varias semanas por diferentes circunstancias. Isabel Fernández detalla que, a principios de la próxima semana, se celebrará la Mesa Sectorial de Educación que se aplazó el pasado martes, donde la Consejería, con la oposición de la Junta de Personal Docente, modificará la orden vigente para poder realizar los cambios en la jornada reducida. Y a partir de ahí, el calendario se remitirá con vía de urgencia al BOC. La directora general calcula que entre el jueves 19 y el viernes 20 de julio pueda estar publicado «por fin» el calendario que regirá el funcionamiento del próximo curso. Nunca se había producido de forma tan tardía, con los alumnos y el profesorado ya de vacaciones.

La supresión de la jornada reducida, aunque sea de forma parcial, es una medida inédita en Cantabria que puede estar vigente sólo un curso, ya que la negociación del calendario del siguiente ejercicio, el 2019/20, se hará ya con un nuevo marco legal encima de la mesa. «El próximo año hablaremos con el nuevo escenario materializado y efectivo, lo que supondrá menos restricciones. La reversión del Decreto-Ley de 2012 nos abre una puerta para subsanar los problemas que hemos tenido este curso. Celebramos que se derogue porque así tendremos menos trabas para poder hacer las cosas y porque abre un nuevo abanico de posibilidades, no sólo con respecto al calendario, sino con muchas otras cuestiones», reflexiona Fernández.

Reacción sindical

La Junta de Personal Docente, de la que forman parte los sindicatos STEC, ANPE, CC OO y UGT, criticó ayer la postura de Educación. Estimaba que las decisiones del Gobierno central abrían un nuevo margen para la negociación que podía dar una salida «aceptada por todos» al conflicto educativo en torno a la jornada reducida. «Las declaraciones de Isabel Fernández son lamentables, no sabemos si habla en nombre de la Consejería o de su partido (el PSC-PSOE). No creemos que les haya dado tiempo a evacuar consultar con el Ministerio, sólo quieren imponer su calendario por encima de todo, torpedeando cualquier salida negociada que se había vuelto a abrir», señaló Jesús Aguayo, representante de STEC.

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