Representantes de la cultura alaban la potencia artística del Proyecto Pereda

Detalle de la maqueta del edificio del Paseo de Pereda. En primer término, la cubierta y el mirador según el diseño del arquitecto David Chipperfield. /
Detalle de la maqueta del edificio del Paseo de Pereda. En primer término, la cubierta y el mirador según el diseño del arquitecto David Chipperfield.

Los expertos del sector también muestran sus dudas ante la intervención arquitectónica para el proyecto del Banco Santander

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Coinciden en el elogio, el indiscutible valor artístico y cultural de un Proyecto, Pereda (nombre provisional) del Banco Santander, que nace con vocación declarada de museo, centro cultural y de innovación y, sobre todo, que se postula como centro visitable para el vecino y ciudadano en su relación cotidiana con la ciudad. Hay reservas y prudencia generalizada sobre la definición de la iniciativa y casi todos apelan a no olvidar en el futuro inmediato el potencial cultural, el atractivo de la Colección como eje del espacio (obras de El Greco, Rubens, Picasso, Solana y Miró, entre otros) y su función dentro de una no tan lejana presencia encadenada de espacios y entidades público-privadas obligadas a mostrar empatía y a generar un efecto común y compartido.

Los sectores culturales consultados por este periódico en las dos última semanas, desde que la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, presentara las señas de identidad incipientes, arquitectónicas, urbanas y culturales, de los inmuebles en los que se acometerá la transformación (Pereda y Banesto), coinciden en general en alabar y celebrar la dimensión del proyecto artístico y, en paralelo, muestran sus dudas sobre las actuaciones arquitectónicas diseñadas.

Creadores, gestores y activistas culturales, profesionales de campos como la arquitectura, el arte, o incluso participantes activos en otros proyectos culturales paralelos, agradecen la generosidad de la familia Botín por dotar a Santander de unos proyectos culturales que transforman a mejor la vida cotidiana. Ante el binomio ciudad-museo tres factores aparecen en todos los testimonios: el apoyo a una iniciativa de origen privado pero que posee vocación pública; la necesidad de no olvidar la esencia cultural; y la integración del futuro centro en el engranaje general de la ciudad en su camino a la modernidad bien entendida, como recalca Roberto Ontañón. Casi todos los consultados creen obligado no olvidar asignaturas pendientes como las del Mupac y el MAS. Por ejemplo, el historiador y escritor Mario Crespo lo expresa con claridad: «En una ciudad a cuyos gestores se les llena la boca con grandiosos proyectos culturales, la transformación de la sede del Banco en sede de su valiosa colección artística es una excelente noticia. Claro que, según se anuncia qué va a ser, con espacios para exposiciones temporales, no sé qué sentido tiene el Centro Botín, ese emblema de la modernidad con exteriores tan visitados, postal incontestable y bancaria de la nada contemporánea». Y de cara a la posible repercusión económica asegura de manera crítica que «en Santander palabras como cultura, tecnología y emprendimiento forman parte de una retórica tan huera como estéril». Desde otro prima, Domingo de la Lastra apela a la reflexión «para que los propios arquitectos puedan orientar y afinar el desarrollo de los proyectos, y sintonicen con la forma de ser del lugar y de la sociedad». Conocimientos, apunta, «que se pueden aportar desde la inteligencia local y que se adquieren con el tiempo». Las mayores y comunes dudas ponen el foco en el hecho de que el inmueble del Paseo Pereda posee categoría de BIC, y al margen de lo lícito de ciertas transformaciones de las edificaciones, apelan a la prudencia y a evitar excesos y extremos.

José María Lafuente | Director Archivo. Editor «En lo urbano el proyecto cambiará sustancialmente la vida de Santander»

El artífice del Archivo destinado a configurar uno de los grandes ejes culturales con el Reina Sofía resalta las dos vertientes de esta iniciativa: la artística y la urbana. En cuanto al fondo permanente, «que no conozco a fondo, la suma de colecciones que componen la actual Colección del Santander, al haber sido creada por diversas entidades, en diferentes épocas y seleccionada con diferentes criterios, imagino que habrá de realizarse una importante labor de comisariado para dar sentido a tan variado espectro. Esto no será ningún problema estando detrás la actual propiedad». Será también muy importante, apunta, «el programa a desarrollar de exposiciones temporales, puesto que es un motor imprescindible si se quiere captar un tipo de público que vaya más allá de la visita ocasional. Este modelo son las que dinamizan, contrastan y ponen en valor  a un centro de arte actual». Y destaca lo urbano porque «cambiará sustancialmente la vida de Santander: si el Centro Botín ya lo ha hecho, el nuevo lo acrecentará aún más; no se trata solo de la reforma integral de tres edificios, sino que llevará aparejado un profundo cambio urbanístico. Tener obras de Piano, Chipperfield, Cruz y Ortiz era algo impensable hace unos pocos años».

Domingo de la Lastra | Arquitecto y pintor «La ciudad suma dos obras maestras de arquitectura contemporánea»

«Es importante partir de la unánime alabanza a ambas iniciativas, por la generosidad que suponen, el admirable gesto de sincero apego a su tierra, y el incuestionable beneficio a nuestra ciudad y a cada uno de sus ciudadanos por el equipamiento cultural y social que se pone a su disposición, del cual merece la pena sentirse orgullosos». Domingo de la Lastra elogia la sabia elección de los arquitectos «cuya reconocida maestría hace que tal responsabilidad haya recaído en las mejores cabezas». Además de disponer de una de las grandes colecciones de arte de nuestro país, sostiene, «Santander incorporará dos piezas maestras de arquitectura contemporánea» que, junto al Centro Botín, la 'Duna', el Palacio de Exposiciones y el resultado del Mupac, «harán de nuestra ciudad en las próximas décadas un lugar de referencia para la arquitectura nacional e internacional». El también pintor matiza que «no se debe olvidar que estamos en un Conjunto Histórico, con la categoría de BIC, y aunque resulta lícito y lógico admitir ciertas transformaciones para adaptar nuevos usos en sus edificaciones, también cabe reconocer que, si existen alternativas, se han de priorizar los criterios de conservación que dicta la ley, y la razonable discreción que dicta el sentido común».

Jaime Sordo | Coleccionista «Será bueno para Santander pero el museo no debe olvidar su función»

Para contextualizar el nuevo Museo del Santander, el presidente de  la Asociación 9915 de coleccionistas recuerda que en España existen 44 museos de BB.AA con el Prado, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Oviedo como referencia. Asimismo, subraya que existe una oferta global con programación estable en España de más de 120 espacios. El nuevo proyecto es un cambio de sede de un museo existente en la Ciudad Banco Santander en Boadilla del Monte con una programación estable durante estos últimos años, que básicamente expone su colección y las mejores colecciones privadas del mundo, de referencia en España por su calidad. «Que va ser bueno para Santander es indudable, además con la firma de David Chipperfield que ha presentado un proyecto magnifico, y más si añadimos las sinergias de los proyectos: Reina-Lafuente, Mupac y el deseado arranque del MAS. Que va a producir un efecto semejante al Guggenheim y Málaga, seguro». Pero no olvidemos, reflexiona, «la acción fundamental del Museo que es potenciar la cultura, generar preguntas, realizar acciones formativas y muchas visitas guiadas y aclarar y hacer entender el arte de nuestros días al ciudadano ,entre otras».

Roberto Ontañón | Director del Mupac «Llevará a la ciudad por el camino de una modernidad bien entendida»

El 'Proyecto Pereda' «me parece excelente, en tanto que elemento transformador y socializador de un edificio y un área urbana central e icónica de Santander y de una magnífica colección de arte que se pondrá, así, a disposición de la ciudad». El director del Museo de Prehistoria considera además que «como factor de transformación urbana y de dinamización cultural» , la iniciativa «va a contribuir de forma importante en el proceso que conduce a nuestra capital por el camino de una modernidad bien entendida». Junto con otros equipamientos culturales, que están ya en marcha o en fase de proyecto y que van a ir punteando la trama urbana de la ciudad desde su mismo centro hasta la zona de San Martín, «Santander va dando pasos firmes para conseguir de facto la capitalidad cultural que no alcanzó en 2016». No obstante, apunta un deseo: que el impulso de la iniciativa privada del que surgen varios de esos proyectos «sirva de acicate para que las administraciones sostengan el pulso firme en la renovación de infraestructuras culturales públicas como el Mupac o el MAS, que deben ser elevadas a niveles de excelencia comparables si queremos que desempeñen el papel esencial que les corresponde en este proceso».

Juan Silió | Galerista «La apertura del edificio afianza el nuevo rumbo de la ciudad»

La apertura del edificio como museo y centro de arte, acogiendo la colección permanente de la entidad, «no hace más que afianzar el nuevo rumbo que la ciudad está dando hacia la cultura situándola como un referente internacional».El galerista destaca la figura de Chipperfield, con una larga experiencia en museos, que avala el Proyecto Pereda y genera un espacio de gran interés entre las tres grandes infraestructuras culturales de la ciudad, junto con el Centro Botín y el Archivo Lafuente, «difícil de superar». Me parece muy interesante la apertura de un edificio tan emblemático como este, pero tan inaccesible hasta ahora, salvo en la parte abierta como oficina del banco. La colección es de un gran interés y cubrirá un vacío artístico muy amplio en nuestra ciudad. Tener acceso diario a obras de Solana, Lucas Cranach, El Greco, Alonso Cano, Soroya o Picasso entre otros cientos, creo que supondrá un cambio radical para la ciudad. Si a esta colección se unen exposiciones temporales como se ha anunciado, el nuevo proyecto será un éxito. Hace 10 años la oferta museística de la ciudad en lo referente a arte contemporáneo era prácticamente nula y hoy en día nos estamos situando a la cabeza entre las ciudades españolas.

Juan Riancho | Director/ Artesantander «Es una sorpresa extraordinaria para un lugar casi sin iconos»

«Disfruté mucho en el acto de presentación en sociedad de las reformas proyectadas por el Banco de Santander, para dos edificios con una importantísima impronta en la población y en la memoria colectiva, en una ciudad en la que no abundan los elementos urbanos y arquitectónicos icónicos por los motivos que todos conocemos». Para el director de Artesantander fue «una extraordinaria sorpresa» y confiesa su «alegría porque la reforma de la antigua sede del Banesto la realicen Cruz y Ortiz. Son realmente un estudio brillante, que serán sensibles con la memoria de un edificio cargado de ornato –y elementos con un marcado sesgo Art Nouveau–, en su espectacular transformación». Aunque cree que es su deber ciudadano destacar casi todo lo bueno en lo referente a los proyectos arquitectónicos. Santander era hasta hace bien poco una ciudad de un solo museo,–el histórico de Bellas Artes– que se iba diluyendo con el paso de los años, hasta que logró ser al fin noticia de primera plana, a causa de un siniestro. Desde ese funesto día del incendio no ha vuelto a ser noticia, pero seguro que pese a ser el más valioso activo cultural dependiente del Ayuntamiento, debo decir también que para hablar de esto habrá tiempo».

Antonio Martínez Cerezo | Escritor y crítico «Su mayor virtud será la de desestacionalizar la cultura»

«En el pasado siglo XX, las cafeterías se convertían en bancos. Hoy, los bancos se convierten en museos. Signo de los tiempos. En Santander, a no tardar mucho el edificio del Banco de España albergará el Archivo Lafuente. Y el del Banco de Santander el Proyecto Pereda». Independientemente de sus contenidos, asegura el escritor e investigador, «la mayor y más plausible virtud de ambos proyectos museísticos será desestacionalizar la cultura, haciéndola accesible todos los días del año. Y no sólo en verano. Sempiterno mal de Santander.Bienvenidos sean los nuevos proyectos». El «Proyecto traerá a Santander su rico fondo de armario, una colección que engloba piezas artísticas de muy diversas épocas y artífices». Alude a que lo menos atractivo es el nombre (es provisional según la entidad). Y sugiere futuras denominaciones: «Madrazo, cabeza de una saga de artistas que comprende un riquísimo abanico de grandes nombres de la pintura español, o Iturrino, pintor a quien en plaza tan olvidado se le tiene y que tuvo el genial detalle de organizar y presidir el solemne entierro de la pierna que por la diabetes le cortaron».

Luis Salcines | Escritor, profesor, editor «Un lujo como espacio de arte, pero muy dudosa intervención»

Al comisario de exposiciones, veterano activista cultural, le parece un verdadero lujo contar con un nuevo espacio dedicado al arte con unos fondos verdaderamente excepcionales. El diálogo que se puede establecer entre el Centro Botín y la nueva sede abarca un periodo muy amplio de la historia del arte». Por otro lado, su ubicación. «Uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad, céntrico, frente a la bahía y en diálogo con el Centro Botín». Si le sumamos los otros proyectos se conforma longitudinalmente una geografía cultural ambiciosa, a la que, eso es importante, habrá que dotar de medios y no quedarse sin propuestas por carecer de presupuestos». Y, por último, se refiere a las intervenciones en los edificios. «Y ahí vienen mis dudas. Más allá de contar con un prestigioso arquitecto, no estoy seguro que las mismas estén permitidas. Si el Paseo Pereda está protegido al ser BIC, cabe la posibilidad que tanto la pasarela a modo de secante del arco como la elevación de la terraza del edificio no cumpla los requisitos de protección del inmueble en el contexto del Paseo Pereda. Como intervenciones más visibles. Me parecen muy graves. Esa es mi única duda. Patrimonio y el Colegio de Arquitectos decidirán sobre ello».

Mónica Álvarez Careaga| Museóloga «Un proyecto que va del Arco del Almirantazgo al 'museo suizo'»

La comisaria y museóloga santanderina recuerda que colaboró como documentalista en la redacción del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Paseo Pereda y Calle Castelar, dirigido por Bernardo Ynzenga y Enrique Bolado en 1995, y tuve ocasión de leer en el archivo municipal las cartas de vecinos airados por la construcción de un gran arco que unía dos manzanas invadiendo el espacio público. Se autorizó aludiendo al Arco del Almirantazgo de Londres, modelo de elegancia y monumentalidad». Santander, señala como paradoja, ha adoptado una nueva forma de entender la colaboración entre lo público y lo privado y celebra la llegada de nuevas inversiones culturales, cuando la renovación de las instituciones públicas viene mostrando parálisis y falta de coherencia». «El acertado proyecto de Chipperfield saca el máximo potencial de un edificio burgués de modesta ambición original». Pero sobre todo, subraya, la operación la convertirá en «un patrimonio accesible y vivo, transformando la sede bancaria en un museo moderno, versátil, ciudadano. Un museo 'suizo', si me permiten la comparación».

Jesús Herrán | Editor y escritor «Un gran museo pero con una dudosa actuación arquitectónica»

El editor de Valnera no vacila: «el Proyecto Pereda puede convertirse en uno de los museos privados más importante de nuestro país –mil obras de grandísimos artistas así lo avalan–. No es de extrañar, por tanto, que nuestros responsables políticos se hayan mostrado unánimes apoyando la idea (hay que tener en cuenta que, con esta bala que otros disparan, ellos siquiera maquillan la frustración de sus propios proyectos museísticos, que permanecen estancados sin un destino temporal claro, entre otros, el MAS o el Mupac). En ese sentido, también la sociedad civil debe reconocer como se merece esta iniciativa. Un lujo para Santander y Cantabria». Pero al escritor y columnista más dudas le ofrece la actuación arquitectónica. Hay que tener en cuenta que desde marzo de 1985 el Paseo Pereda está declarado BIC. El proyecto presentado, subraya, «no parece transitar esa senda. Los arquitectos estrella, esos que pretenden entrar en los libros de arte con cada uno de sus trabajos, suelen apostar en los diseños por materiales modernos. También por la intervención volumétrica, para dejar huella de su ego. Y ese es el caso del Proyecto Pereda, aunque se quiera ocultar con la transparencia del cristal».