«La EPOC es una gran desconocida pese a ser la tercera causa de muerte en España»

Un paciente se realiza una espirometría en las instalaciones de la Unidad de EPOC, en el hospital de Liencres. /Alberto Aja
Un paciente se realiza una espirometría en las instalaciones de la Unidad de EPOC, en el hospital de Liencres. / Alberto Aja

Neumología de Valdecilla organiza una jornada en Liencres para ayudar a los pacientes a identificar los síntomas de esta patología respiratoria irreversible causada por el tabaco

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

El cáncer y las enfermedades cardiovasculares son las principales causas de mortalidad en España, aunque la siguiente en el ranking, pese a su posición, es «una gran desconocida» para la población que se llama EPOC. Son las siglas de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, una patología respiratoria irreversible tan grave -acaba cerrando los bronquios y obstruye el flujo aéreo- como infradiagnosticada.

Según el último estudio publicado, que data de hace una década, aunque ya se trabaja en su actualización, «solo se diagnostican el 30% de los casos, lo que implica que un 70% de los pacientes la padece pero no lo sabe. Una barbaridad», declara el neumólogo Carlos Amado, al frente, junto a Beatriz Abascal, de la Unidad de EPOC de Valdecilla, cuyas consultas se tratan en el hospital de Liencres. Allí se celebrará mañana (12.00 horas) una jornada informativa, organizada con motivo del Día Mundial de la EPOC, que se conmemora cada 15 de noviembre, para contribuir a concienciar sobre la existencia de esta enfermedad que sufre «alrededor del 10% de la población y que tiene como responsable en el 99,9% de los casos al tabaco», apunta. Será un encuentro abierto en el que resolver dudas y aprender a manejar mejor la EPOC.

«Hay que tener cuidado porque hay gente que determinadas cosas que les pasan en el día a día las asume como normales, cuando no lo son. Por ejemplo, el paciente fumador que habitualmente al levantarse por la mañana tiene que ir al baño a expectorar, eso no es normal, son síntomas y tiene un nombre, que es la bronquitis crónica. Ese catarro que no se acaba de quitar en todo el año es una de sus manifestaciones clínicas», explica Amado. Otra señal de alarma es «el ahogo, que impide desarrollar actividades cotidianas, cosas que se hacían antes y a las que se acaba renunciando porque les falta el aire. Hay quien lo achaca a que se hace mayor, pero conviene realizarse una espirometría para medir la función pulmonar, no vaya a ser que se trate de la EPOC».

Por eso, los médicos insisten en la importancia de realizarse revisiones periódicas -esta prueba está disponible en cualquier centro de salud- para atajar «cuanto antes» la evolución de esta patología crónica e incurable, evitando así la aparición de complicaciones severas, fundamentalmente de carácter cardiovascular.

Falta concienciación

«La gente está concienciada del control de la hipertensión arterial, de la diabetes... pero la EPOC queda más desamparada. Hay quien no conoce ni lo que es, pese a que es la tercera causa de muerte en España». De hecho, provoca 15.000 fallecimientos anuales y se calcula que la sufren 2,7 millones de personas. En el mundo, la cifra de afectados asciende a 210 millones.

Los neumólogos recuerdan también que «es una de las enfermedades que más gasto sanitario genera y que llena los hospitales en invierno, tanto en número de urgencias como en ingresos». En la actualidad, «lo más habitual es que se diagnostique en pacientes por encima de los 50 años, siendo todavía más frecuente en torno a los 60 años», explica Amado, y hace hincapié en que «el problema es que muchas veces se llega tarde, cuando ya es difícil que la medicación consiga recuperar la calidad de vida que esa persona tenía antes». De ahí que recomiende «una espirometría a partir de los 40 años para todos los fumadores» con el objetivo de que el diagnóstico sea lo más precoz posible, porque de ello dependerá la efectividad de los tratamientos.

«Ahora mismo, hay un auténtico bombardeo de fármacos nuevos para la EPOC (broncodilatadores y antiinflamatorios) que dan muy buenos resultados. Una vez que identificamos la enfermedad, sí que podemos hacer muchas cosas. Lo primordial es ayudarles a dejar de fumar. Y después, poner tratamientos frente a su limitación física, para que puedan moverse más y mejor». Precisamente, en la jornada de mañana se va a resaltar la importancia de la rehabilitación hospitalaria, un abordaje global que incluye medicamentos, pero también ejercicio.

«Los pacientes que son derivados a nuestra Unidad vienen durante dos meses, varias veces a la semana (dos al hospital de Liencres y una tercera a modo de 'deberes' para casa) a hacer ejercicio físico, supervisados por un fisioterapeuta. Si los músculos están atróficos, porque no se mueven, se ahogan más fácilmente, porque el oxígeno no llega a los pulmones», explica el neumólogo. El reto que se persigue, a través de campañas como la organizada por el servicio de Neumología, es dar visibilidad a la EPOC para reducir su impacto y llegar a tiempo a ese 70% de potenciales víctimas.