El Gobierno invertirá 600.000 euros en la rehabilitación del convento de las Clarisas

Imagen del interior del antiguo convento, en el que se acometerán obras para preservar el inmueble. /María Gil Lastra
Imagen del interior del antiguo convento, en el que se acometerán obras para preservar el inmueble. / María Gil Lastra

La Consejería de Justicia quiere dar una solución definitiva al mal estado con la sustitución de las cubiertas y la demolición de los edificios anexos

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

El Gobierno de Cantabria acometerá en 2018 la rehabilitación del edificio del antiguo convento de las Clarisas de Santa Cruz, en la calle Alta, de Santander. Las cuentas de la Consejería de Presidencia y Justicia recogen una partida de cerca de 600.000 euros euros para la ejecución de un proyecto de reforma de las cubiertas del conjunto de edificios, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), y que incluirá la demolición de los anexos no sujetos a conservación.

El destino del edificio todavía no se ha decidido por parte de la Consejería que dirige Rafael de la Sierra, quien encargó el pasado año a los técnicos de la Dirección General de Justicia el análisis de los informes geotécnicos, estructurales y acabados del antiguo Convento, con el fin de acometer las actuaciones necesarias para la preservación del inmueble y contar con la información necesaria para decidir su futuro uso.

400 años de historia

El primero de los informes técnicos del Gobierno ha puesto de manifiesto el mal estado de las diferentes cubiertas de los edificios del conjunto monumental, que fue sede de la antigua fábrica de tabacos, y han descrito las obras necesarias para su conservación, seguridad y mantenimiento. Para ello, se producirá a la sustitución total de los tejads existentes, al no ser viable una reparación provisional por el «mal estado generalizado de todos los componentes arquitectónicos» del conjunto histórico.

Según se describe en el informe, la torre, la nave principal y los tejadillos en cotas inferiores presentan como principales patologías canalones rotos e invadidos de vegetación, bajantes y tejas sueltas, cables y mástiles inservibles anclados a faldones que posibilitan la entrada de agua al interior. También las planchas de fibrocemento de las cubiertas están rotas y los ganchos de anclaje oxidados, al igual que las que se sitúan encima de la galería del claustro.

La idea de la Consejería es sacar a concurso el proyecto con el fin de facilitar el cumplimiento de las características de protección arquitectónicas que aconsejen los informes de la Dirección General de Cultura, para posteriormente licitar la ejecución de la obra.

Las actuaciones que se incluirán para dar una solución definitiva al mal estado de este edificio consisten en el derribo de las edificaciones añadidas no sujetas a conservación, la retirada de materiales de la cubierta y el examen de la capacidad portante de las diferentes estructuras existentes en la cubierta, en función de las nuevas cubriciones a colocar.

 

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