La lucha interna en Ciudadanos obliga a intervenir a la dirección nacional

Fran Hervías (segundo por la izquierda) charla con Rubén Gómez y Félix Álvarez. /DM
Fran Hervías (segundo por la izquierda) charla con Rubén Gómez y Félix Álvarez. / DM

El secretario de Organización nacional, Fran Hervías, se reunirá el sábado en Santander con la dirección regional para intentar reconducir la situación del partido

G. SELLERS | E.MUNÁRRIZ SANTANDER.

La salida de Juan Ramón Carrancio y, sobre todo, el 'efecto Cataluña', que disparó las expectativas de voto tanto como el número de nuevos militantes, habían sumido a Ciudadanos Cantabria en una Arcadia feliz a la espera de las elecciones de 2019. Pero todo cambió el fin de semana pasado, cuando el 'fichaje' de Blanca Rosa Gómez Morante en Torrelavega, adelantado por este periódico, destapó una nueva lucha interna en el partido.

Las diferencias entre el secretario de Organización, José López, y el líder de la formación en Cantabria, Félix Álvarez, son tan pronunciadas que han obligado a intervenir a la dirección nacional. Hasta el punto de que Fran Hervías, responsable orgánico nacional, vendrá a Santander el próximo sábado para apagar los fuegos provocados por la expansión del partido, la negociación de candidaturas y la llegada de afiliados de cierto renombre con un pasado en otras siglas.

El partido había delegado en López todo el peso de la ampliación de Ciudadanos en la región. No solo la captación de más militantes -eso ya se ha producido de forma natural en los últimos meses, durante los cuales se han triplicado los afiliados, de 200 a 600-, sino también la ampliación de las agrupaciones locales para llegar a más municipios, la gestión de la llegada de 'rebotados' de otras formaciones y las negociaciones de posibles nombres para las listas electorales. Una carga de trabajo importante debido a que Ciudadanos todavía no posee una red orgánica tan fuerte como la del PP, PRC o PSOE. Rubén Gómez, por ejemplo, sostiene toda la iniciativa parlamentaria como único diputado regional, y Félix Álvarez vive a medias entre el Congreso de los Diputados y la sede de la calle Cádiz.

Ni Gómez ni Álvarez, las dos caras más reconocibles del partido en Cantabria, sabían que López estaba llevando tan lejos sus responsabilidades hasta que Blanca Rosa Gómez Morante dio por hecho en este periódico su fichaje por Ciudadanos. Un movimiento estratégico que provocó un fuerte malestar entre los mandos medios del partido y pilló por sorpresa al núcleo duro de Álvarez y Gómez, aunque no tanto a los órganos de decisión de Madrid. Este periódico ha podido saber que Hervías ha mantenido en todo momento una comunicación fluida con el secretario de Organización y estaba al tanto de las conversaciones con la exalcaldesa de Torrelavega.

El sector más oficialista considera «vergonzoso» llegar a esta situación y advierte que todas las candidaturas deben ser validadas por Madrid. De hecho, se ha creado una sección de Recursos Humanos que maneja los archivos de todos los cargos electos y orgánicos, así como de los militantes «relevantes». «Este departamento tendrá mucho que decir en el diseño de las candidaturas», señalan.

Que Madrid conociera los entresijos de las negociaciones no evitó que Félix Álvarez, al que todo esto le ha pillado con el pie cambiado y que niega una mala relación con el secretario de Organización, haya desmentido en público las negociaciones con Gómez Morante. Será, sin duda, un capítulo clave de la reunión que mantendrán el próximo sábado con Hervías en Santander.

«Creo imposible que Gómez Morante entre en Ciudadanos»

Blanca Rosa Gómez Morante puede haber enterrado todas sus opciones de fichar por Ciudadanos. «Creo imposible que entre en el partido, ha faltado el respeto a los militantes de Torrelavega», avisó ayer Félix Álvarez, en relación a las declaraciones que la exalcaldesa de Torrelavega hizo en la entrevista publicada por este periódico. En la dirección nacional también opinan que ha quedado «inhabilitada».

Aunque la polémica con la exalcaldesa de Torrelavega fue el detonante, la realidad es que desde hace meses existe una tensión en aumento en el partido. Un sector de Ciudadanos cree que los 'pata negra' -afiliados más antiguos y con cargo- están poniendo obstáculos a las nuevas incorporaciones de otros partidos por miedo a que los arrinconen. De hecho, no es la primera vez que se produce un choque entre López y Álvarez por un fichaje. La llegada de Alodia Blanco, la exdiputada del PRC, no gustó a muchos en el partido, por ejemplo, aunque ha conseguido llegar a ser la coordinadora en Castro Urdiales porque nadie más se presentó a las primarias.

Solanas, Soberón y Fito

Más importancia va a tener la presencia de Joaquín Solanas en esta lucha interna. El exdirector general de Cultura con el PP, y uno de los más críticos con María José Sáenz de Buruaga, se ha convertido en una de las personas de confianza del secretario de Organización, junto a Alfonso del Amo. Su nombre suena con fuerza para ser el candidato de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Santander. Pero Félix Álvarez y Rubén Gómez tienen otros planes. Su favorito es Javier Ceruti, un reconocido abogado de Santander y miembro de la plataforma DEBA.

Solanas, vilipendiado en varios foros por un sector del partido, lo tiene realmente complicado para encabezar las listas en la capital, ya que los estatutos de Ciudadanos no obligan a convocar primarias a las agrupaciones con menos de 400 afiliados, como es el caso de Santander.

Otros casos paradigmáticos son los de Javier Fernández Soberón, concejal de El Astillero, expresidente de Nuevas Generaciones del PP y muy cercano a Ignacio Diego, y 'Fito Izaguirre', exalcalde del PRC de Guriezo. Ambos cuentan con el visto bueno de todas las partes para su incorporación.

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