El nuevo curso escolar arranca el viernes para 50.000 alumnos con huelga de maestros

El curso 2018/19 arranca el próximo viernes en Infantil y Primaria sin clases debido a la huelga de maestros./J. Cotera
El curso 2018/19 arranca el próximo viernes en Infantil y Primaria sin clases debido a la huelga de maestros. / J. Cotera

El malestar de los docentes por la eliminación parcial de la jornada lectiva reducida en Infantil y Primaria provoca un inédito inicio

José María Gutiérrez
JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

Más de 50.000 alumnos de Infantil, Primaria y Educación Especial regresan el viernes a las aulas en Cantabria para poner en marcha un curso, el 2018/19, que comenzará marcado por la polémica. Para ese día, el primero de clase, está convocada una huelga de maestros en protesta por la eliminación, parcial, de la jornada lectiva reducida de septiembre y junio en los colegios. Será la tercera jornada de reivindicación tras las celebradas el pasado mes de junio en la recta final del pasado curso, que tuvieron una masiva respuesta, y la primera desde que el discutido calendario escolar se hizo oficial y se publicó en el BOC, el 31 de julio, en plenas vacaciones.

El enfrentamiento entre la Consejería de Educación y la Junta de Personal Docente, atemperado durante el estío, revive con el inminente inicio del curso y se ha vuelto a poner de manifiesto en las discrepancias surgidas respecto a los servicios mínimos que se aplicarán durante la huelga. Por «primera vez» en Cantabria, la Administración educativa ha incluido en los mismos a profesorado que no forma parte de los equipos directivos en los centros de Infantil y Primaria que cuenten con más de 300 alumnos para garantizar así «un servicio público esencial como la educación y hacerlo en debidas condiciones». La medida es considerada por los sindicatos STEC, UGT, CC OO y ANPE como «absolutamente abusiva» y estiman que «podría vulnerar» el derecho a la huelga.

La protesta seguirá el mismo guión que las anteriores: huelga de maestros en los colegios, concentración matinal frente a la Consejería de Educación y manifestación por la tarde por las calles de Santander. Con la salvedad de que será el primer día de clase, un hecho sin precedentes.

Las organizaciones sindicales convocantes esperan que el seguimiento del paro sea tan masivo como en las dos convocatorias de junio: según sus estimaciones, un 76,5% y un 77,1%, respectivamente, de los 2.500 maestros que tenían derecho a ejercerla, porcentajes que la Consejería rebajó al 46,8% y al 46,2%.

La jornada reducida sólo se aplicará las dos primeras semanas de clase de septiembre y la última de junio Infantil y primaria

Hace falta saber si en estas circunstancias, con huelga el primer día de clase, lo que impide adelantar contenidos, y siendo viernes además, los padres optarán por llevar a sus hijos a los colegios -que permanecerán abiertos- o deciden extender sus vacaciones hasta el lunes 10 de septiembre, cuando realmente comenzarán las clases.

Precisamente la eliminación de la jornada reducida en tres de las seis semanas que existían hasta ahora es la principal novedad de este ejercicio que está a punto de arrancar. Así, sólo habrá horario reducido, con un mínimo de cuatro horas al día, las dos primeras semanas de clase de septiembre (del 7 al 20) y la última de junio (del 17 al 21). Por su parte, la última semana de septiembre y las dos primeras de junio, el horario lectivo de los escolares será el mismo que el resto del curso (cinco horas). Las clases en Infantil y Primaria se extenderán hasta el 21 de junio a través de 178 días lectivos, tres más que el curso pasado, para cumplir así esa discutida legalidad de 875 horas lectivas a la que se agarra el consejero de Educación, Francisco Fernández Mañanes, para justificar las modificaciones introducidas, cambios que su departamento aprobó de forma unilateral con el rechazo de los sindicatos docentes. Una modificación que todo apunta a que sólo estará vigente este curso, porque se apoya en un Real Decreto, el instaurado por Mariano Rajoy en 2012 en plena época de recortes, que el nuevo Gobierno socialista de Pedro Sánchez ha anunciado que va a derogar.

Las clases en Secundaria y Formación Profesional se ponen en marcha el 14 de septiembre para otros 40.000 estudiantes Enseñanzas medias

A los 50.000 alumnos de la primera etapa de la enseñanza que inicia esta próxima semana sus clases se sumarán a partir del 14 de septiembre alrededor de 40.000 estudiantes más de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato y ciclos básicos y medios de Formación Profesional. Los de los ciclos superiores lo harán el día 19. En todos estos cuerpos de enseñanzas medias el curso se extenderá de forma oficial hasta el 27 de junio a través de 177 jornadas lectivas.

Traslado de exámenes

Una de las grandes novedades en Secundaria es el traslado de septiembre a junio de los exámenes extraordinarios de Bachillerato, que a partir de este curso se realizarán dos semanas después de la última evaluación ordinaria. Este cambio ya se materializó en la ESO en el ejercicio 2016/17, coincidiendo con el discutido cambio de modelo del calendario escolar que introdujo el anterior consejero de Educación, Ramón Ruiz, y que divide el curso en cinco bimestres lectivos separados por cuatro periodos de vacaciones. Un formato que cumplirá, por tanto, su tercer año de implantación, en el que, según los expertos, se deben empezar a hacer más visibles las ventajas pedagógicas que justificaron su puesta en marcha.

Se adelantan de septiembre a junio los exámenes extraordinarios de Bachillerato, medida que también afecta a la EBAU Novedad

El cambio en los exámenes de Bachillerato supone igualmente el adelanto al mes de julio de las pruebas extraordinarias de la EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad), lo que va a permitir al alumnado cántabro disponer de «una igualdad de oportunidades» respecto a estudiantes de otras comunidades para acceder a los estudios universitarios.

En primer curso de la ESO, la Consejería de Educación ha aumentado en una hora el tiempo dedicado a las tutorías, para responder a las necesidades que suscita entre el alumnado y sus familias el cambio de etapa. «Son años complicados», explica al respecto el consejero de Educación, Francisco Fernández Mañanes. La medida se aplicará también en segundo curso a partir del siguiente ejercicio.

Por su parte, en Formación Profesional, tipo de enseñanza que vive un crecimiento sostenido en Cantabria en los últimos años tanto en alumnos matriculados -este curso se ofrecen más de 7.500 plazas, una cifra nunca alcanzada en la región- como titulados y en su inserción laboral efectiva -supera el 60% en todas las familias profesionales-, la principal novedad radica en la ampliación de la oferta académica: así, se ofrecen 262 ciclos, cinco de ellos nuevos, de un centenar de titulaciones pertenecientes a 23 familias laborales, de los que 110 pertenecen al Grado Medio, 109 al Grado Superior y 43 de FP Básica. Por su parte, la oferta a distancia comprende 23 ciclos formativos, lo que coloca a Cantabria en la tercera posición del ranking nacional en este ámbito.

Las familias con ingresos inferiores al salario mínimo interprofesional no pagarán «ni un solo céntimo» por los libros de texto y el material Banco de recursos educativos

Entre los cinco nuevos, destaca la implantación de un ciclo de Grado Medio pionero en España, el de Técnico en actividades ecuestres, que se impartirá en el Centro Integrado La Granja de Heras «con el objetivo de responder a un sector en auge con alta inserción laboral».

Los bancos de recursos

El programa del banco de recursos educativos, que se puso en marcha en el curso 2016/17, se extiende este año por primera vez a los alumnos de los ciclos formativos de FP básica. El consejero defiende que la situación en Cantabria respecto al coste de los libros de texto y material de apoyo para los alumnos «está mejor que nunca», ya que por primera vez las familias con ingresos inferiores al salario mínimo interprofesional no van a pagar «ni un solo céntimo» por ellos.

Mañanes detalla que el coste de los libros de texto para las familias que el pasado curso hicieron uso de los bancos de recursos fue de unos 20 euros de media y, en «muchos casos», resultaron gratuitos. Incidió en que la gratuidad total de los libros, objetivo que la Administración se había marcado para este ejercicio, depende «fundamentalmente» de las propias familias y alumnado, ya que el programa se basa en el préstamo. Así, en aquellos centros donde la gestión del banco de libros es «más eficiente» y donde hay más familias y alumnos implicados, el coste «está en cero euros o en cantidades absolutamente simbólicas» que se cobran a modo de fianza.

La enseñanza pública contará con 7.000 profesores, 140 más que el curso pasado

La enseñanza pública de Cantabria superará este curso la barrera de los 7.000 profesores, 140 más que el último ejercicio. A ellos hay que añadir los más de 2.200 que se encargarán de impartir magisterio en los centros concertados.

En estas reforzadas plantillas docentes de la educación pública se encuentran los 364 aspirantes que han superado este verano las oposiciones de Secundaria, que reducen al entorno del 19-20% la alta interinidad existente en estos cuerpos, que el año pasado se situaba en un 35%.

El incremento en 140 docentes más –interinos– es fruto de la negociación entre la Consejería de Educación y los sindicatos para «seguir recuperando los derechos de los trabajadores», que habían sido «recortados en la anterior legislatura», explica Mañanes. «Durante esta legislatura se está haciendo un esfuerzo muy importante y acelerado por revertir esa situación», celebra el consejero, que indica que, «afortunadamente», se están cumpliendo los acuerdos firmados con las organizaciones sindicales sobre las horas lectivas del profesorado de Primaria y Secundaria.

Los refuerzos se concretan en 25 maestros más con destino a colegios, lo que permitirá mejorar la ratio de alumnos por profesor, «que ya es de las mejores de España», defiende el director general de Personal Docente y Ordenación Académica, César de Cos. Las otras 115 incorporaciones son de profesores de institutos de Secundaria para cumplir el acuerdo llegado hace dos años con la Junta de Personal para reducir las horas lectivas de estos docentes a 18 semanales. Un acuerdo que contemplaba que esa reducción se materializaría por completo el curso pasado, pero no fue posible. Mañanes prevé que, con este refuerzo, este ejercicio «nos acercaremos a cumplirlo prácticamente en el 100% de los casos».

Si este año los profesores de Secundaria y FP han contado con la mayor oferta pública de empleo de la historia en Cantabria, con 406 plazas, de las que finalmente se han cubierto 364, para 2019 llegará el turno del cuerpo de maestros, que se enfrentarán a unas esperadas pruebas de selección –en 2017 se cancelaron– que pondrán en juego más de 500 plazas, según el cálculo realizado por la propia Consejería.