Suspendido el juicio a Jaime Botín por contrabando de una obra de Picasso

Suspendido el juicio a Jaime Botín por contrabando de una obra de Picasso
DM

«La Fiscalía pide la suspensión por cuestiones procesales y de agenda que no se han podido solventar a última hora», ha explicado la jueza que lleva el caso

AGENCIAS

El juzgado de lo penal 27 de Madrid ha suspendido este lunes, a petición de la Fiscalía, el juicio al expresidente de Bankinter Jaime Botín por sacar de España e intentar vender la obra del pintor Pablo Picasso 'Cabeza de mujer joven', y lo ha señalado para los primeros días de noviembre.

La jueza que lleva el caso, Elena González Bayón, ha explicado a los periodistas que ha añadido que «la Fiscalía pide la suspensión por cuestiones procesales y de agenda que no se han podido solventar a última hora», en tanto que la defensa de Botín «interesaba últimamente que se celebrara el juicio».

El fiscal imputa a Botín la supuesta comisión de un delito de contrabando de bienes culturales por el que solicita para él cuatro años de prisión, así como que se le imponga una multa de cien millones de euros, que en caso de impago deberá saldar con seis meses de privación de libertad.

En su escrito de acusación, la Fiscalía relata que Botín, que era propietario de la obra original de Picasso 'Cabeza de mujer joven', creada en 1906, se puso en contacto con la empresa especializada en la subasta de obras de arte Christies, con el fin de vender la obra en una subasta programada para febrero de 2013 en Londres.

El personal de Christies le informó de que debía pedir autorización al Ministerio de Cultura español para su exportación al tratarse de un bien perteneciente al Patrimonio Histórico «dado su evidente interés histórico-artístico y tener una antigüedad superior a cien años», destaca la Fiscalía.

Dicha solicitud fue presentada ante el Ministerio de Cultura el 5 de diciembre de 2012 y fue denegada por la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes de Patrimonio Histórico Español el día 13 del mismo mes, que también rehazó la exportación de la obra por no existir otra semejante en territorio español al ser una de las pocas de Picasso del período «Gosol».

Siguiendo este dictamen, el director general de Bellas Artes denegó el 19 de diciembre de 2012 la solicitud y el Ministerio de Cultura acordó, nueve días después, que la obra no se podía exportar como medida cautelar hasta su declaración como Bien de Interés Cultural.

La Fiscalía subraya que, «pese a ser plenamente consciente de la prohibición, el acusado trasladó el cuadro a un yate de su propiedad atracado en el puerto de Valencia para sacarlo de España y dio instrucciones a su capitán para que lo ocultara».

El Servicio Fiscal de la Guardia Civil realizó el 10 de junio de 2015 una inspección en el yate y requirió al capitán una declaración de los bienes que estaban a bordo y, «siguiendo las instrucciones de su patrón, no incluyó en el listado la obra de arte, aunque sí otras».

En julio de ese año el barco atracó en el puerto de Calvi (Córcega, Francia) con el cuadro a bordo mientras Jaime Botín contrató con una empresa de transporte aéreo la reserva de un vuelo para el día 31 de dicho mes para trasladarse con el cuadro a Ginebra (Suiza).

Los servicios aduaneros franceses localizaron la obra embalada en la cabina del comandante de ese barco sin la preceptiva autorización para su salida de España, por lo que el cuadro fue intervenido y posteriormente trasladado a España.

Desde agosto de 2015 el cuadro de Picasso está depositado en el Museo Nacional Reina Sofía.