«A más tecnología, más necesario es empapar de ternura las empresas»

Yolanda Sáenz de Tejada /María
Yolanda Sáenz de Tejada / María

La experta en visibilidad femenina Yolanda Sáenz de Tejada lleva el humanismo por bandera, imparte clases de 'Valores' en un máster de la UC y acaba de publicar 'Poesía para directivos'

Leticia Mena
LETICIA MENASantander

Quienes mastican su poesía consiguen librarse del estrés, ese maldito mantra que nos persigue hasta hacernos enfermar. Y la única manera de curarlo es escuchándonos y dando a nuestra alma las gotas necesarias de paz para seguir en la brecha. Tomar unas cucharadas del libro 'Poesía para directivos', de Yolanda Sáenz de Tejada (Huelva, 1968), consigue humanizar las empresas. «Cuanta más tecnología hay, más necesario es empaparlas de ternura». Y así, la empresaria, asesora, conferenciante, formadora y comunicadora andaluza presentó en La Central (calle Gándara, de Santander) su nuevo rayo de esperanza. Con éste son 18 los libros que Sáenz de Tejada ha sacado al mercado en sólo diez años entre novelas, guías de autoayuda, poesía... Desde hace unos meses está afiliada a la Asociación de Mujeres Empresarias de Cantabria (Admec), y su presidenta, Eva Fernández Cobo, le brindó la posibilidad de presentar su libro en Santander. Y así fue. La alcaldesa Gema Igual, la concejala María Tejerina y el presidente de la CEOE leyeron sus poemas en un acto al que asistieron decenas de emprendedoras natas de Admec y alumnos del máster que imparte en la Universidad de Cantabria (UC).

-'Alas, fabrico alas'. Preciosa su presentación en LinkedIn.

-Es que es verdad. Fabrico alas. Mi trabajo consiste en crear las herramientas para que vueles. A muchas mujeres les cuesta alcanzar su objetivo y les enseño a definir dónde quieren estar, si quieren quedarse o si quieren irse...

-¿Con qué causas está comprometida?

- Con la justicia, la verdad y, sobre todo, con la igualdad de la mujer. Llevo la pasión por bandera y siento una atracción feroz por el emprendimiento, la poesía, la creatividad y la digitalización.

-¿Por qué decidió ligar la poesía a la empresa?

-Practico la poesía como filosofía personal y un día, hace ya tres años, estando en mi casa de la montaña que es donde más salvaje soy, sentí la necesidad de hacer entender que la poesía cura. Decidí llevarlo a las empresas porque tanta tecnología las está deshumanizando.

-¿Los directivos están receptivos?

-Es necesario que entiendan que la profesionaliad no está reñida con la emoción. Pretendo que los empresarios abanderen las emociones porque cuanta más tecnología hay en cualquier empresas, más necesario es empaparlas de ternura.

-¿Cómo se puede humanizar la tecnología?

- Las personas educadas que se ocupan de agradar siempre son mejor aceptadas. Simplemente hemos de llevar esas buenas maneras a las redes sociales porque detrás de cada pantalla hay una persona.

-Las mujeres tienen un papel muy importante en su día a día.

-Me encanta trabajar con mujeres profesionales para que su visibilidad sea una realidad y que su marca personal sea elegante, creativa y humanista. Siempre estaré al lado de mujeres que rompen techos de cristal.

-Defender esas causas le hace recubir mucho cariño en las redes...

-Siendo yo misma recibo tantas cosas bonitas que me sigo emocionando. Siento un agradecimineto infinito a quienes me cuentan sus debilidades porque les ayudo a diseñar herramientas concretas.

-Ha escrito 18 libros en sólo diez años y este último, 'Poesía para directivos', no puede comprarse en librerías, ¿por qué?

-He decidido venderlo sólo en mi página web y en las presentaciones porque quiero saber a quién va cada libro que sale y dedicárselo.

-A la presentación ha venido mucha gente. Sentirse tan querida es sinónimo de que su trabajo cala...

-No puedo sentirme más agradecida. Con suerte, los raros en algún momento nos ponemos de moda, pero mi madre dice que todo es circunstancial y que no me lo crea. Ella es mi maestra emocional.

-¿Y su padre qué le dice?

-Que escribo verde... (risas).

-¿Cuáles son las circunstancias idóneas para 'recibir' poesía?

-Escucharla en la voz de alguien que las recite. La voz de mi padre leyendo poesía en casa me llegó al alma desde niña.

-Recomiéndeme un poema...

-'Me basta así', de Ángel González. Cuando lo escuche por primera vez sentí que se paraba todo. Escribo poesía gracias a él y por eso le dedico todos mis libros.

-¿Qué le inspira?

-Cuando escribir poesía se convierte en un oficio es terrible porque tengo poesía en todos sitios.

-¿Y cómo y cuándo escribe?

-Escribo cada día de mi vida. Tengo muchísimos bocetos que guardo en una carpeta que se llama 'Olla a pasión'. Ahí se van cociendo lentamente.

-¿A qué se dedicaba antes?

-Tenemos una empresa familiar de montaje de carpas y wc portátiles. Siempre digo que el día que decidí vender mis acciones, compré mi vida.

-¿Cómo fue empezar de cero?

-Me ha costado mucho llegar hasta aquí. No hablo de renuncias, hablo del frío que he pasado cada vez que me han dicho que no. Pero también he sacado muchas cosas bonitas.

-¿Cómo es su vida ahora?

-Soy adicta a la zona de pánico. Me encantan los retos. Viajo, vivo y aprendo. En noviembre de 2016 llegué a Santander después de que el decano de Económicas, Pablo Coto, me llamara para impartir 'Valores' en el Máster de Comercio, Transportes y Comunicaciones Internacionales de la UC. Estando aquí le pedí que me presentara a Eva Fernández de Admec, porque sentía que iba a haber una sororidad maravillosa, como así fue y me asocié. Y después presenté un proyecto al Ayuntamiento de Santander para dar un curso de visibilidad femenina. Y en todas esas cosas estoy, además de presentando mi nuevo libro.

-No se la ve estresada.

-No quiero ir rápida por la vida, quiero hacer las cosas con amor. Estoy encantada y agradecida por la oportunidad que me está dando la vida para ser francamente feliz.

Destila poesía y deja huellas imborrables

Yolanda Sáenz de Tejada es poesía pura. La destila cuando habla, cuando se mueve. Le sale fácil. Es creatividad, perseverancia e ilusión, cualidades que materializa en sus facetas de empresaria, conferenciante, formadora y comunicadora. Es una de las grandes poetas españolas contemporáneas y está nominada entre las 'Top 100 mujeres líderes de España'. El Certamen Internacional de Poesía de Bonillo (Albacete) y la biblioteca del colegio público de Linares llevan su nombre. Con su primer libro de poemas, 'Tacones de azúcar' (2008), ganó el Premio Internacional Sial, y en 2015 recibió el Premio 'Mujer motivadora 2015' del Gobierno de Jaén. Forma parte de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la violencia de género. Tiene su propia fábrica de sueños –'Lalunaesmía'–, donde diseña y coordina proyectos culturales. Quienes la conocen coinciden en que deja huellas imborrables.