«La burguesía del siglo XXI no entiende que la cultura tiene un precio»

América Fernández preside la Asociación Amigos del FIS./Roberto Ruiz
América Fernández preside la Asociación Amigos del FIS. / Roberto Ruiz

América Fernández, presidenta de la Asociación Amigos del FIS, que acaba de cumplir cincuenta años y se enfrenta al reto de incrementar el número de socios para ofrecer más conciertos

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

América Fernández Sagol es la presidenta de la Asociación Amigos del FIS (Festival Internacional de Santander) desde hace casi tres años. Un puesto al que accedió tras la muerte de su anterior presidente Eduardo Casanueva. Implicada de lleno en la celebración del cincuenta aniversario de la asociación, reconoce que «los socios se nos mueren y no hay recambio entre los jóvenes». Tarea difícil, explica, quien cree que «la burguesía del siglo XXI no entiende que la cultura tiene un precio». Nacida en Cuba, reside en Santander desde hace más de treinta años. Comenzó sus estudios de música a la edad de cuatro años y hoy es profesora en la especialidad de Piano y doctora por la Universidad de Cantabria, dentro del Programa Cambios y Permanencias en las Sociedades Tradicionales del Departamento de Historia Moderna y Contemporánea. Mañana martes nueva cita en la agenda de la asociación con el concierto del pianista Domenico Codispoti.

-Hace cincuenta años que surgió la Asociación Amigos del Fis, ¿con qué objetivos?

-Esta asociación es heredera de la Sociedad Filarmónica de Santander que se creó en 1906. Y hace cincuenta años decidieron constituirse como Amigos del Festival. El objetivo fue organizar conciertos en los meses de invierno para ser una continuidad del Festival Internacional de Santander. Hace cincuenta años había muy poco movimiento musical en invierno en Santander, no existía el Palacio de Festivales y estaba todo mucho más parado.

«Durante tiempo estuvimos alejados del festival. Ahora los amigos volvemos a ser amigos»

-¿Cómo es su relación con el festival?

-Durante tiempo esta asociación no tenía nada que ver con el FIS pero al llegar a la presidencia me reuní con Valentina Granados y Jaime Martín y los amigos volvemos a ser amigos. Somos parte del Patronato del FIS y colaboramos con un concierto en agosto. Tenemos una inmensa suerte en Santander de tener el FIS y no se puede perder.

-¿Aparte de hacer conciertos en invierno, en qué se diferencian del FIS?

-Nosotros hacemos Cámara y recitales de solistas, ellos traen orquestas y espectáculos más grandes.

-¿Cual es el objetivo?

-Dar continuidad al festival y es lo que nuestro presupuesto nos permite. El año pasado hicimos un gran esfuerzo porque cumplimos cincuenta años, pero habitualmente traemos solistas o cuartetos. Nosotros tenemos mucho prestigio en Europa porque los músicos que vienen a Santander tienen dos sentimientos. Cuando salen al escenario y ven poca gente piensan dos cosas, o son muy entendidos en música o tienen mucho dinero. Por lo tanto, el músico piensa que tiene que dar lo mejor de sí. Los socios son gente muy melómana que entiende mucho de escuchar. Hay silencio, no hay caramelos y la gente no tose. Es un público que gusta a los artistas.

-¿Cuántos conciertos programan al año y cómo se financian?

-El año pasado fueron doce. Algunos se celebran en el Palacio de Festivales y otros, de jóvenes promesas o grandes amateurs, en el Club de Regatas de Santander.

-¿Los conciertos son abiertos al público?

-Durante muchos años ha sido una asociación al más puro estilo inglés, solo para los socios. El año pasado me empeñé en aprobar que se pudieran vender entradas porque somos pocos socios y me quedan 400 butacas vacías. Si vendo entradas, pensé, tendré más dinero para invertir en más conciertos. Los socios aprobaron vender el resto del aforo.

«Son muy melómanos y escuchan la música. Hay silencio, la gente no tose y no hay caramelos»

-¿Cómo se financia la asociación?

-Con las cuotas de los socios. Nunca hemos recibido subvenciones. Es una sociedad civil y privada, que se mantiene con el esfuerzo de los socios. Pagamos 160 euros al año y con este dinero tenemos la posibilidad de escuchar a grandes artistas.

-¿Y qué tipo de músicos escuchan los amigos del FIS?

-El perfil de los músicos es muy variado. Pasamos de gente mayor a jóvenes músicos. Luego depende del presupuesto...

-¿Cuántos amigos tiene el FIS?

-La asociación se ha envejecido mucho. Hemos pasado de más de 1.700 socios a 150.

-¿Cuál es el perfil del socio?

-Es gente muy mayor amante de la música

-¿Y qué hay que hacer para ser socio?

-Ir a un concierto y hacerse socio. El siguiente concierto es el alumno del gran pianista Joaquín Achúcarro. Y el 12 de abril cuatro saxofones en el Club de Regatas. Es fácil.

«Youtube es un gran enemigo de los conciertos, pero no tiene la magia del directo»

-¿Por qué cree que hoy son menos socios?

-La burguesía de finales del siglo XX y principios del siglo XXI no entiende que la cultura tiene un precio. Mucha gente lleva a sus hijos al conservatorio y no son socios, pero el día de mañana cuando sus hijos sean músicos querrán que cobren dinero por actuar. La gratuidad es infame. Youtube es otro de los grandes enemigos de los conciertos porque la gente si quiere escuchar música de un compositor lo pone en youtube, pero se pierde la magia del directo. Una grabación es perfecta, es un corto y pego, pero la magia del artista en directo no lo compensa nada.

-¿Por qué se hizo socia?

-Porque soy pianista.

-Pero no todos los pianistas de Santander son socios...

-Tenía un marido melómano y en los años ochenta, en Santander había poca música. En ese momento, Amigos del FIS acercó a Santander a los mejores músicos del momento. Era una oportunidad y aquí sigo.

-Y ahora preside la asociación.

-Estaba viendo que la sociedad moría poco a poco y hace tres años presenté mi candidatura.

-¿Qué retos tiene?

-Reflotar la asociación. Conseguir más socios y volver a tener recursos para poder ejercer como amigos del festival y patrocinar espectáculos completos. Me gustaría tener socios jóvenes de cincuenta y sesenta años.

-Cumplen cincuenta años, ¿cómo lo celebran?

-Haremos conciertos y un certamen, en el que participa El Corte Inglés, para alumnos de los conservatorios que se dedican a la música de cámara. Habrá premios pero no es un concurso propiamente dicho.

-¿Qué balance le gustaría hacer cuando se vaya?

-Que la asociación quede bien situada, siga funcionando y mi sucesor siga trabajando con el mismo entusiasmo que tengo yo. Me gustaría que continuara con mi trabajo porque es algo muy bonito. Estoy muy contenta.