El futuro en sus manos

El futuro en sus manos
Javier Cotera

El Concurso entra mañana en una nueva dimensión con los recitales de los doce pianistas elegidos para la Semifinal

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

El pianista más joven de las últimas cuatro ediciones del Concurso Internacional de Piano de Santander Paloma O'Shea tenía 16 años y el más veterano 32. La media de los participantes es de 25. El certamen tiene sus normas internas y costumbres que confluyen con las disciplinas y métodos de los participantes. Al cabo, son intérpretes de muy diversa procedencia y escuelas, con formaciones y contextos culturales y educativos diferentes. No obstante, en su mayoría cuentan ya con un bagaje y experiencia que facilita la adaptación y la convivencia.

En estos primeros días de competición cada concursante puede ensayar/practicar un máximo de cuatro horas diarias. Hay diez pianos (de dos firmas, Steinway & Sons y Yamaha) a disposición de los intérpretes en las instalaciones de la Escuela de Naútica, anexas a la sala Pereda donde tienen lugar los recitales -nueve aulas, más el salón de actos-, cuyo eco se ha convertido en el 'hilo musical' de la zona para sorpresa de ciudadano y turistas.

Los concursantes han ido reservando hora y aula siguiendo una hoja de ruta que se coordina desde la organización del Concurso, en las oficinas del Palacio.

Hasta aquí algunos de los datos de un certamen que mañana entra en una nueva dimensión con la Semifinal, la cual será afrontada por los 12 participantes elegidos por el jurado esta pasada madrugada. Esta fase, que se prolonga hasta el próximo día 1 de agosto -jornada inaugural del Festivsa Internacional de Santander-la configuran las actuaciones de los doce intérpretes de cuatro de la tarde a diez y media de la noche.

Las pruebas contemplan un recital de una hora en el que se interpreta una obra española (de una lista de 17 de Albéniz, Granados, Falla y Mompou); una sonata de Mozart y una obra romántica (de una lista de 50 de Brahms, Schubert, Schumann, Listz, Chopin Mendelssohn, Musorgski, Weber, Rachmaninov y Scriabin). Y la Música de Cámara, con la presencia del Cuarteto Quiroga, radica en la interpretación de un quinteto de Brahms, Schumann, Dvorak, Franck o Shostakovich. Ambas citas se celebran en la Sala Pereda, con entrada libre hasta completar aforo.

Tres de los veinte jóvenes pianistas de trece nacionalidades que iniciaron la competición el pasado miércoles, el español Juan Barahona, Scipione Sangiovanni y el húngaro Benedek Horváth, ya participaron en ediciones anteriores del certamen santanderino. El italiano se confiesa «muy honrado de tener esta segunda oportunidad en mi vida»; Barahona se considera un privilegiado «reincidente. En esta ocasión quisiera aprovechar al máximo la oportunidad, mejorar los resultados de mi última participación y disfrutar de ello». Y el pianista magiar, de 29 años, que participó hace seis, «pero, desafortunadamente, no llegué a las finales, espera que esta vez sí. Es un concurso estupendo para todos».

Santander, un referente

Formados en escuelas y centros pedagógicos internacionales de gran prestigio, los pianistas han dedicado las semanas previas a su cita en Santander a preparar piezas, equilibrar las obras de sus compositores preferidos con otras elecciones inéditas y a ensayos con el fin de afrontar el reto de actuar ante el público.

La mayor parte de ellos elogia la tradición, solidez internacional, proyección y distinción que están ligados al nombre del Concurso santanderino. El cubano español Daniel Rodríguez Hart asegura que desde pequeño supo de la importancia de este evento «porque nací en una familia de músicos»; Sun-A Park, la pianista coreano-estadounidense, confesaba estar encantada con España, «la comida, la gente, el arte y el fútbol». Federico Nicoletta (Italia) a sus 31 años, el más veterano del certamen, se mostraba «muy contento de participar en un Concurso tan importante como es el de Santander porque puede suponer una oportunidad fantástica para mejorar mi especialización en el bello repertorio de solo para piano». Y en el otro extremo, Aleksandr Kliuchko (Rusia), a sus 17 años, el más joven de los participantes, concibe el concurso como «una manera de comunicarse con otros jóvenes músicos y miembros del jurado».

En perspectiva, una novedad que es también aliciente: los seis participantes que no superen esta fase Semifinal tendrán la oportunidad, los días 2 y 3 de agosto, de recibir clases magistrales de piano impartidas por el Profesor Dmitri Bashkirov, considerado por Paloma O'Shea «el mejor profesor de piano del mundo».