A Arturo Fernández le gustaba recordar que trabajó 53 veranos en Santander

Gerardo Mazorra, Arturo Fernández y Juan Calzada, durante una de las visitas del actor a Santander./DM
Gerardo Mazorra, Arturo Fernández y Juan Calzada, durante una de las visitas del actor a Santander. / DM

El Casyc, El Palacio de Festivales, el Concha Espina y los desaparecidos Cinema o Teatro Pereda fueron escenarios de su paso en Cantabria

ROSA M. RUIZSANTANDER.

De Arturo Fernández , fallecido ayer a los 90 años, se puede decir que fue el icono del teatro estival de Cantabria. Se lo ganó por derecho propio y a base de trabajo. Durante 53 veranos, y a él le gustaba mucho recalcarlo, no faltaba a su cita con el público de esta región. Casi siempre con el ciclo Talía que, en los últimos años se ofrece en el Teatro Casyc. Pero también el Palacio de Festivales, el Concha Espina en Torrelavega o los ya desaparecidos Teatro Pereda y Cinema fueron testigos de su oficio, de su elegancia y, sobre todo, de su gran sentido del humor dentro y fuera del escenario.

De Cantabria y Santander, hablaba maravillas. De su gastronomía, de sus paisajes, del público... Y por eso era una de las capitales elegidas por él, que era su propio empresario, para estrenar sus obras o iniciar las giras. «Para mí Santander es un talismán. Llevo yendo 53 años con mi propia compañía y el público siempre es muy amable conmigo», aseguraba el año pasado a este mismo periódico cuando vino a representar 'Alta seducción', que le mantuvo cinco días sobre el escenario en el Casyc.

«Dejaré de ser joven cuando me retire», afirmó en esa misma entrevista y tenía planes, muchos planes que pasaban de nuevo por la capital de Cantabria. Un lugar que fue testigo de uno de sus mayores éxitos. También un estreno: 'La chica del asiento de atrás'. La obra, hoy aclamada y en la que actuaba además Victoria Vera, supuso un escándalo por aquel entonces, 1983, y es que, Arturo Fernández, aparecía desnudo, eso si de espaldas, en una de las escenas. Y cómo reía cuando lo recordaba.

En 1983 estrenó en el Cinema 'La chica del asiento de atrás', un escándalo por entonces pues aparecía desnudo

Otra de las citas memorables, porque se salió un poco de su habitual personaje de galán, siempre elegantemente vestido, seductor a veces trasnochado, pero siempre divertido, tuvo lugar en el año 2014 en el Palacio de Festivales. La obra, llevaba por título 'Ensayando don Juan' y en ella se representaba así mismo. Estaba dirigida por Albert Boadella quien, a través de un «accidentado y jocoso» ensayo del mito de Don Juan, enfrentaba a una joven generación de actores con ese mito del teatro que era Arturo Fernández.

'Enfrentados', otro choque generacional, esta vez entre un sacerdote mayor, él mismo, y un joven seminarista, David Boceta, era otra de las obras que representó en 2015 en el ciclo Talía y una de sus favoritas. En ella se metía en el papel del Padre José María, un sacerdote católico de gran carisma, querido y admirado por los feligreses de su parroquia situada en uno de los barrios más elegantes de la ciudad y que representa los valores más tradicionales de la Iglesia, hasta que un joven seminarista, apasionado y rebelde, aparece para trastocarle muchas cosas.

«Alta Comedia»

'Los hombres no mienten', obra que mostró en 2011 en el teatro Concha Espina y en 2012, en el Casyc; 'La montaña rusa', con Carmen del Valle, la misma actriz con la que protagonizaba 'Alta seducción'; 'Desconcierto' o 'Esmoquin' fueron algunas de las últimas obras que le trajeron a Cantabria. Todas ellas dentro de la llamada «alta comedia», como a él le gustaba decir, un género en el que se sentía cómodo. «Nuestros espectáculos son Chanel número 5. El público no merece otra cosa», aseguraba.

Y el público, su público, le era fiel. Con Arturo Fernández ocurría un hecho no muy habitual en la escena de esta región y es que venía dos años consecutivos con la misma obra y volvía a llenar la sala de butacas. «Cuando encuentras una comedia exitosa nunca sabes cuando va a terminar. Y estoy convencido de que la gente de Santander que no la pudo ver el año pasado no se la perderá en esta segunda vuelta. Afortunadamente a lo largo de mi dilatada vida profesional he tenido muchos éxitos y la gran suerte de saber elegir», decía cuando se le preguntaba a qué se debía su éxito.

Tampoco perdió la sonrisa con los periodistas, a los que atendía con cariño y profesionalidad. A veces hasta les contaba confidencias. «¿Sabes que estoy enganchado a la serie 'La casa de papel'?», confesaba el año pasado «y eso que en España ya no se hacen series como las de antes».