'Itinerarios' para recorrer el arte más novedoso

Celia-Yunior & Henry Eric Hernández. Bendita prisión, 2017-20. /
Celia-Yunior & Henry Eric Hernández. Bendita prisión, 2017-20.

El ciclo expositivo de la Fundacion Botin, que cumple un cuarto de siglo, muestra desde febrero una visión privilegiada del panorama artístico a través de nueve creadores

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Afectos, memoria, emociones, lugares, la materialidad del tiempo, la lectura geopolítica, la exploración de nuevos caminos son algunos de los territorios que configuran el paisaje creativo abierto de la nueva entrega de los 'Itinerarios' de la Fundación Botín. Las becas y la acogida a sucesivas generaciones de artistas conforman una de las esencias de la identidad cultural con la que se ha construido la labor artística de la Fundación desde los años noventa.

Concebida como «una visión privilegiada del panorama artístico de la nueva generación de artistas contemporáneos», la nueva entrega responde al espíritu de 'Itinerarios' : «Compartir el espacio de la muestra fomenta un diálogo entre los distintos proyectos, poniendo de relieve la proximidad de algunas preocupaciones comunes y construyendo así una buena perspectiva de las tendencias más recientes de la creación contemporánea». Benjamin Weil, comisario y director artístico del Centro Botín, subraya que algunos de los artistas participantes en esta edición 2019 «han optado por la instalación, en ocasiones claramente site-specific».

Esta nueva cita, que inició su andadura en 1994, presenta la actualidad de las artes a través de la obra de nueve creadores de distintas nacionalidades: Nora Aurrekoetxea, Fernando García, Cristina Garrido, Fermín Jiménez Landa, Rosell Meseguer, Shirin Sabahi, Blanca Ulloa y Celia-Yunior & Henry Eric Hernández. 'Itinerarios', ciclo expositivo que cumple ya un cuarto de siglo, mantiene su objetivo fundacional: «dar a conocer los trabajos creados por los artistas durante el periodo de su beca».

Año tras año, esta exposición se ha postulado como «una plataforma única para que los jóvenes creadores presenten su obra al mundo en un contexto institucional, así como un espléndido escaparate en el que el público tiene la oportunidad de conocer y tomar contacto con lo más novedoso de la creación contemporánea». Unos trabajos, realizados en disciplinas y localizaciones muy variadas, que quedan además recogidos en un catálogo editado por la Fundación Botín.

«En este 2019 la institución habrá expuesto ya la obra de 200 jóvenes artistas, procedentes principalmente de la Península Ibérica y América Latina, pero también del Medio y Lejano Oriente y de Norteamérica. La mayoría de ellos están presentes en la colección de la Fundación santanderina «gracias a la generosa donación de obras expuestas en 'Itinerarios' o a adquisiciones posteriores llevadas a cabo por esta institución para reforzar sus fondos», explica Benjamin Weil.

Esta importante cita expositiva reúne la obra de los artistas que fueron elegidos en la XXV convocatoria de Becas de Artes Plásticas de la Fundación, selección que fue realizada entre un total de 531 solicitudes de 35 países por un jurado multidisciplinar compuesto por Ferrán Barenblit, Suzanne Cotter, Sandra Gamarra y Juan Ugalde.

Como viene siendo habitual, los creadores, que en esta ocasión proceden de España, Cuba e Irán, aprovechan la oportunidad para «desplegar nuevos proyectos e impulsar otros ya en marcha, estimulando así nuestra reflexión y ofreciendo, año tras año, la más completa visión de las tendencias artísticas más recientes».

Para Weil, cada nueva edición de 'Itinerarios' «permite descubrir sinergias en cuanto a las preocupaciones, pero también a los principios operativos de los artistas reunidos».

Bendita prisión, 2017-20 (arriba); Cristina Garrido. Still del vídeo. The (Invisible) Art of Documenting Art (abajo, izquierda). Piedras de Suecia y canciones de la mina de Ytterby, 2018. Libro de artista (abajo, derecha).

Esta XXV edición de 'Itinerarios', que permanecerá abierta al público desde el próximo 15 de febrero hasta mediados de mayo en la Sala 1 del Centro Botín, ofrecerá «una instantánea del estado actual de la práctica artística y una visión de la obra de un gran número de talentos prometedores».

Bilbao, 1989 Nora Aurrekoetxea

Se graduó en Bellas Artes por la UPV-EHU y en los últimos ocho años ha desarrollado diferentes trabajos artísticos y recibido, entre otras, la Beca de Artes Visuales de la Diputación Foral de Bizkaia y la Beca Espacio de BilbaoArte, que se materializó en la exposición Katalepsis en 2016. Además, es miembro fundador de la fábrica de creación Okela, en Bilbao; un espacio dedicado al arte contemporáneo y dirigido por artistas, proponiendo un diálogo formal y discursivo entre creadores de diferentes generaciones y recorridos. Vive y trabaja a caballo entre Bilbao y Londres donde, gracias a la beca de la Fundación Botín, se ha trasladado para cursar el programa de posgrado en esculturas de la Royal College of Art. Según ella misma destaca, esta oportunidad le ha permitido trabajar individualmente y desarrollar su trabajo en un contexto propicio. Actualmente desarrolla su práctica de estudio iniciando un nuevo proyecto «sobre el lugar que adquieren el tacto, los cuidados, los afectos y las emociones en las relaciones contemporáneas, dependiendo del contexto cultural y político en el que se den».

Madrid, 1975 Fernando García

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense, este artista madrileño, que vive y trabaja en Barcelona, ha sido residente en Jyväskylä Centre for Printmaking de Finlandia y Fonderie Darling de Montreal, en Canadá. También ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, y su obra se encuentra ya presente en colecciones como Fundación Montemadrid/La Casa Encendida de Madrid; Centro de Documentación de Ex Teresa Arte Actual (CDXT) en México DF; Casa de Velázquez de Madrid o Colección Olor Visual en Barcelona. Desde el mismo día en que recibió la noticia de la concesión de la beca, Fernando García comenzó -de manera inconsciente- con el proyecto que presentaría en Itinerarios XXV. Después de comer, tras echar el azúcar al café, se guardó la «bolita» que hizo con el sobre de azúcar vacío. Fue entonces cuando decidió comenzar a guardar todas las bolitas que hiciera. «No tenía ningún fin determinado, pero creía intuir que en ese pequeño gesto podría encontrar algo que andaba buscando». Comenzó a tomarse en serio la obra de los azucarillos cuando ya no entraban más en el tarro de cristal donde los guardaba. Como aclara Weil, «el núcleo de su investigación formal consiste en una meditación sobre un tema tan tradicional como el bodegón». «Entiendo que el mejor arte proviene del desarrollo natural de los hechos contenidos en la vida. Buena parte de mi obra sucede entre el trabajo y el ocio, debido principalmente al uso de la improvisación y la experimentación, y a la importancia que le doy a las mismas en mi obra».

Madrid, 1986 Cristina Garrido

Tras cursar estudios de Bellas Artes en la Complutense y Camberwell College of Art, Cristina Garrido obtuvo una maestría en Bellas Artes en el Wimbledon College of Art. Ha sido galardonada con el premio Generación 2015 Proyectos de Arte Fundación Montemadrid y el Premio ARCO 2018 para jóvenes. La presencia de Garrido en Itinerarios se centra en su investigación sobre «cómo se fotografía el arte y, por ende, en cómo la subjetividad y la creatividad del fotógrafo de arte crea un contexto específico para la comprensión de la obra, reflexionando al hacerlo sobre la exposición como un caso de mediación en la obra de arte, con la fotografía constituyendo otro». La obra de Garrido muestra cómo la sociedad nos obliga a ser constantes productores de ruinas que no tenemos tiempo de asimilar, frente a la creciente proliferación de objetos y espacios sin memoria. Garrido se siente cercana a la idea del artista como figura análoga al basurero, el arqueólogo o el comisario de imágenes y objetos encontrados. A menudo utiliza la apropiación y el reciclaje como estrategias creativas. Cada idea se formaliza de una manera distinta, en función del medio y los materiales que encuentra más adecuados para transmitirla.

Pamplona, 1979 Fermín Jiménez Landa

Estudió en la facultad de Bellas Artes de Valencia y mediante intervenciones públicas, vídeo, instalaciones o dibujos, busca en su obra desarrollos de semejanza o correspondencia, transposición y permuta, para mostrar la existencia «desde una perspectiva que está a medio camino entre lo irracional y lo equilibrado, entre lo íntimo y lo heterodoxo, entre lo demostrable y lo indemostrable». Para crear su obra Jiménez Landa dirigió su mirada al islote de Bermeja, documentado por los cartógrafos desde el siglo XVI frente a la costa de Yucatán, en México. El interés por la pequeña isla se disparó en 2008, alimentado por la constatación de que, si de verdad existiera, sería determinante para establecer los lindes de los derechos de explotación petrolera de la zona. Sin embargo, una investigación realizada en aquel momento por las autoridades locales fue incapaz de localizarla. Intrigado por su estatus fantasmal, el artista encargó a Teresa N. Pavia, compositora de música contemporánea natural de Mérida, la ciudad más cercana a la isla y capital de la península de Yucatán, un himno de la isla. La acción se refleja en un vídeo y una publicación, siendo este último un ensayo visual con material de la investigación, como documentos, mapas e imágenes del proceso.

Orihuela, 1976 Rosell Meseguer

Artista visual y Doctora en Bellas Artes por la Complutense, donde actualmente es docente en Master y Grado, desde 2005 ha desarrollado su carrera profesional entre Europa y América Latina a través de alianzas con museos, galerías de arte y talleres en diversas universidades de las Américas, y es miembro del Grupo de Investigación Interfaces Culturales de Cuenca. El trabajo de Meseguer se desarrolla en distintos medios como la fotografía, la instalación, el archivo, las publicaciones, los dibujos, la pintura y el vídeo, y está vinculado a la investigación de los procesos históricos y sus consecuencias sociopolíticas y económicas. Analiza la construcción de la historia y la creación de metodologías de documentación que se han desarrollado desde el año 2001. Meseguer apunta en su investigación para esta exposición a la implicación geopolítica de la explotación de tierras raras que son componentes esenciales de productos de consumo tan masivo como los smartphones.

Teherán (Irán), 1984 Shirin Sabahi

La artista iraní, residente en Berlín, regresa al Museo de Arte Contemporáneo de Teherán, institución inaugurada en las vísperas del golpe de estado de 1979, que creó en Irán el régimen de los ayatolás. Shirin Sabahi, galardonada con el Premio de Arte Contemporáneo Magic of Persia, presenta en el Centro Botín una instalación compuesta por dos cortometrajes que realizó en colaboración con Noriyuki Haraguchi, al que invito a restaurar su obra 'Matter and Mind', una escultura monumental que consiste en un tanque de acero lleno de aceite de motor de desecho y que se instaló en el Museo de Arte Contemporáneo de Teherán. El trabajo de la artista iraní aborda «la materialidad del tiempo explorando las representaciones del pasado en el momento presente a partir de imágenes fotográficas y fílmicas circulantes».

Madrid, 1991 Blanca Ulloa

Formada en la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, ha disfrutado de una beca en la Universidad de Nueva York, en el programa de Performance Studies. Ulloa es una artista visual preocupada por las relaciones existentes entre sujeto, tiempo y espacio, así como por los márgenes en los que se elaboran la ficción y la realidad. En Itinerarios XXV, la artista reflexiona «sobre el estatus del espacio expositivo como locus potencial, más que para la exhibición de objetos para la acción, y también sobre el estatuto del objeto como rastro de una acción». Su narrativa es de base temporal, con lo que también se plantea la idea del tiempo como medio en el arte contemporáneo. Su propuesta para esta exposición se concretiza en una instalación en la que se mostrará una proyección con fragmentos audiovisuales y tres piezas de texto presentadas sobre otras tantas sillas, a disposición del público para su lectura en sala, todo ello con carácter performativo y experimental.El trabajo de la artista busca explorar «la imagen de la relación cuerpo-objeto, proponiendo formas de descargar sus significados, de transformarlos, suspenderlos o saturarlos».

La Habana, 1985 | Camagüey (Cuba), 1971 Celia-Yunior & Henry Eric Hernández

Explorando un tema de ramificaciones sociohistóricas, han investigado en 'Bendita Prisión' la historia de un edificio en Güines (Cuba), que en otro tiempo fue prisión, luego mercado y, recientemente, refugio para personas que han perdido sus hogares a consecuencia de un huracán. La obra que presentan en Santander es una nueva colaboración dentro de la prolífica producción artística que mantienen desde hace años estos dos artistas cubanos. El audiovisual, la instalación de vídeo y otras formas de documentación, les ayuda a utilizar el arte no sólo como lenguaje sino también como método de observación subjetivo. Con el asesoramiento del historiador y arqueólogo Hugo Camejo Zamora, la instalación la componen una serie de peanas donde se muestran documentos y objetos, además de tres vídeos. Para los artistas hay un problema de «velocidad entre las necesidades de cualquier ser humano y las estructuras que están establecidas para administrarlas». Es por eso que se interesan por las formas de administración de la vida en la sociedad y cómo el individuo reformula esos dispositivos para ponerlos a su favor.

Becas de Artes Plásticas de la Fundación Botín

El ciclo de exposiciones 'Itinerarios' es fruto del trabajo desarrollado por los artistas durante el período de disfrute de las Becas de Artes Plásticas de la Fundación , unas investigaciones que durante los últimos veinticinco, quedan plasmadas en un catálogo a modo de expositor de los distintos proyectos.

El programa de Becas de Artes Plásticas impulsa la formación, la investigación y el desarrollo de proyectos de creadores internacionales. Desde sus inicios en 1993, esta iniciativa ha servido para descubrir y apoyar la carrera de cientos artistas, algunos de los cuales gozan ya de gran reconocimiento. A lo largo del mes de febrero se abrirá una nueva convocatoria para solicitar una Beca.