«Las mujeres siempre han estado en la sombra en el arte y en la sociedad»

Mente inquieta y espíritu comprometido, los trabajos artísticos y cinematográficos de la creadora cántabra Puerto Collado han traspasado fronteras y superado sus propias expectativas

Puerto Collado durante el rodaje de 'Exudos', la película de Ridley Scott./DM
Puerto Collado durante el rodaje de 'Exudos', la película de Ridley Scott. / DM
Álvaro G. Polavieja
ÁLVARO G. POLAVIEJASantander

Tener la aspiración infantil de querer ser pintora y acabar dedicándose al arte, convertirse en experta en escenografía y trabajar con directores de la talla de Julio Medem o Ridley Scott. La artista, docente y escenógrafa PuertoCollado (Santoña, 1963) utiliza sus obras como vehículos de denuncia social, forma parte de la asociación 'Mujeres Dos Rombos', vive a caballo entre Cantabria y Madrid y vuelve siempre a su tierra, que es su gran musa.

–¿En qué momento se decantó por el arte? ¿Qué le atrajo de ese mundo y cómo comenzó su carrera artística? ¿Cuáles han sido los hitos más destacados de esa evolución?

–Desde muy pequeña ya decía que quería ser pintora. Tenía la necesidad de expresarme a través del arte y mis padres me apuntaron a clases y me motivaron mucho. Lo tenía clarísimo. Y así seguí pintando y estudié Bellas Artes en Bilbao y en Madrid. Con veinte años hice mi primera exposición individual en la Casa de Cultura de Santoña. Luego expuse en galerías de Cantabria, Madrid, Logroño, Teruel, Segovia, Valencia, Zaragoza, Italia, Alemania, Miami, México… En Ferias como Arte Santander, Estampa, Interarte, Porto Arte, Faim, Arte+ Sur, Arte Sevilla… Y fui seleccionada en concursos como el Premio Blanco y Negro, la Bienal María Blanchard, el de Nuevos Creadores de Calcografía Nacional…

–¿Cómo definiría sus obras? ¿Qué aspectos cree que la caracterizan más? ¿Qué técnicas suele utilizar? ¿Y en torno a qué temáticas gira su discurso artístico?

–Mis obras reflejan mis raíces y mi fidelidad a Cantabria. Mi inspiración siempre ha sido el mar desde una mirada íntima: el mar como espacio para el sueño y la serenidad. Como pintora trabajo con pigmentos, arenas y elementos naturales. Me gusta la materia y utilizar los elementos que me encuentro en la playa. Como grabadora utilizo técnicas diferentes: aguafuerte, aguatinta, técnicas aditivas, xilografía... que introduzco en latas de conservas como formato y contenedor de las obras gráficas.

–Además de artista, es usted especialista y docente en escenografía para cine y televisión. ¿Cómo conoció esa profesión? ¿Y cómo ha sido su trayectoria hasta ahora?

–Cuando acabé mis estudios en la facultad de Bellas Artes, la opción para poder subsistir en Madrid era la enseñanza, y así lo hice hasta que por casualidades de la vida mi cuñado, Rafael Díaz-Salgado, que es productor de cine, y mi hermana Cristina, que es actriz, me dieron la oportunidad de trabajar en el equipo de arte de un par de películas: 'La fuente de la edad', de Julio Sánchez Valdés, y 'Vacas', de Julio Medem. Entré en ese mundo 'de la farándula' sin buscarlo y me enganchó. He aprendido, conocido y disfrutado muchísimo de esta profesión, y sigo aprendiendo cada día. El departamento de arte lo componemos gente creativa como arquitectos, pintores, carpinteros, escayolistas, diseñadores gráficos… Todas las artes están incluidas en una película. Cada trabajo que realizo es un reto en el que tienes que investigar, estudiar la época de que se trate y crear un mundo nuevo. He tenido la suerte de trabajar y aprender con los mejores directores artísticos como Gil Parrondo ('Tu nombre envenena mis sueños' de Pilar Miró), Rafael Palmero ('Vacas' de Julio Medem), Pierre de Thevenet ('A los que aman' de Isabel Coixet), Benjamín Fernández ('Altamira' de Huhg Hudson, 'Exodus' de Ridley Scott), Juan Botella ('Los peores años de nuestra vída' de Emilio Martínez Lázaro), César Macarrón ('Noche de Reyes' de Miguel Bardem). En televisión he sido decoradora de series como 'El Comisario', 'Hospital Central', 'La Fuga', 'La sonata del silencio' o 'La Verdad'.

–¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrenta en los proyectos cinematográficos en los que participa?

–Cada película es un reto. Es lo bonito de nuestro trabajo: lees un guión y te metes en esa historia, la haces tuya, ya es parte de tu vida y te imaginas esos personajes, con qué elementos conviven, qué les rodea, en qué espacios transitan… Cada proyecto es único y tienes que empezar de cero, documentarte, investigar, imaginarte y dar forma a la historia que el director quiere contar. Estoy orgullosa de todos mis trabajos pero destacaría algunas de las películas en que he sido la directora artística como 'Asfalto' de Daniel Calparsoro; 'Salvajes' de Carlos Molinero y 'Área de descanso' de Michael Aguiló. También destacaría mis últimos trabajos como ambientadora en 'El árbol de la sangre' de Julio Medem y como decoradora en 'Bajo del mismo techo' de Juana Macías.

–¿Qué le ha aportado a nivel humano esa faceta profesional?

–Me alegro tanto de haber «caído» en esta profesión porque he aprendido a crear en equipo. El trabajo en equipo es muy gratificante. Detrás de una gran película hay un gran equipo de personas creativas, donde cada uno aporta su parte y entre todos formamos y construimos la película. Aunque añoro mi estudio y la soledad del pintor, el meterme dentro de mí misma y buscar esos tesoros escondidos, creo que el cine me ha aportado muchísimo a nivel personal y a crecer como artista.

–Volviendo al arte, actualmente forma parte del colectivo de mujeres artistas 'Mujeres Dos Rombos', que acaba de estrenar una exposición en El Matadero de Madrid. ¿Cómo surgió dicha iniciativa?

–'Mujeres Dos Rombos' surgió en el año 2009 a raíz de una intervención artística llamada 'La mujer y el sexo'. Reflexiones artísticas de 19 mujeres procedentes de distintos ámbitos creativos, interviniendo en las habitaciones del espacio 'La Maison de la Lanterne Rouge', un antiguo prostíbulo del barrio chino de Madrid. 'Mujeres Dos Rombos' es una asociación sin ánimo de lucro formada por 12 mujeres de distintos ámbitos de la creación artística. Ejercemos Activismo Artístico. Cada año proponemos un tema relacionado con temas sociales: desigualdad de género, desequilibrios, sostenibilidad, fronteras y todos aquellos asuntos que, a través del arte, nos permiten expresar nuestra particular forma de ejercer la denuncia social. El trabajo está principalmente enfocado a la intervención en diferentes espacios como la calle, entornos naturales, parques y lugares de tránsito en general… dejando que el espectador sea parte y acto de la obra.

' Heridas. Historias que matan«. Mujeres Dos Rombos. Matadero Madrid.

–Una de sus intervenciones, «Heridas», ha recorrido ya algunas de las ciudades más importantes de España. ¿Qué puede decirnos de esta exposición? ¿Qué objetivos persigue? ¿Qué respuesta ha generado entre el público y la crítica?

–El proyecto de «Heridas» es una reflexión sobre el tributo de golpes, fracturas, desgarros y dolor que sufrimos las mujeres. Mujeres artistas de diferentes ciudades, con sus propuestas escultóricas, manifestamos nuestras visiones particulares al respecto. Esta exposición ha viajado por Madrid, Sevilla, Córdoba y Zamora de momento. Se ha instalado en plazas y zonas muy transitadas para que el espectador viandante se tropiece con esa reflexión. Nuestra filosofía es sacar el arte a la calle. La respuesta ha sido muy positiva tanto de público como de crítica y el proyecto sigue abierto a otras ciudades. Me encantaría, y estamos en ello, que viaje a Cantabria y poder invitar a participar a artistas locales.

–El papel de la mujer en la sociedad y muy particularmente en el arte está cambiando mucho. Como protagonista de esta transformación, ¿cómo valora dicho cambio?

–Una de las razones por la que formamos el grupo 'Mujeres Dos Rombos' es para dar más visibilidad a las mujeres artistas. Todos sabemos de sobra que a lo largo de la historia, ha habido siempre mujeres artistas que desconocemos. Las mujeres siempre han estado en la sombra. De hecho nuestro anterior proyecto, 'Rostros del Olvido', realizado en la Plaza Mayor de Salamanca, es un proyecto artístico que pretende dar visibilidad a una parte de todas aquellas mujeres que estudiaron en la Universidad de Salamanca a lo largo de su historia, e hicieron una labor importante pero que, injustamente, quedaron en la sombra. Con este proyecto hemos conseguido que el Ayuntamiento de Salamanca coloque en los medallones de la Plaza Mayor a dos de las mujeres que hemos revalorizado como grandes referentes en el área del conocimiento: Lucía de Medrano y Beatriz Galindo. Por suerte esto está cambiando, y en eso estamos. No lo considero una lucha de poder sino de derechos de igualdad absoluta.

–Cómo cántabra, ha trabajado en varias producciones localizadas en nuestra región. ¿Qué ha aportado Cantabria a esas producciones, y esas producciones a Cantabria?

–Trabajar en 'Altamira' y en 'La Verdad' ha sido muy agradable. Me gusta rodar fuera de Madrid. Fuera de la capital es todo más agradable, la gente se vuelca, las distancias son menores y, si además, como en el caso de Santander, tienes la playa cerca, es una auténtica gozada… El cine es arte y cultura, el cine aporta vida y actividad a cualquier ciudad, también economía, reserva de hoteles, restaurantes, profesionales como carpinteros, albañiles, electricistas, pintores, compra de atrezzo, mobiliario… Es algo recíproco, es bueno tanto para la producción como para Cantabria. Es una manera sensacional de promocionar nuestra Tierruca.

–Volviendo a su faceta de artista, ¿cree que en España y en Cantabria se valora y cuida lo suficiente a los creadores? ¿Cómo se podría mejorar en caso de que sea mejorable?

–Creo que en España no se valora al artista. Vivir solo del arte es prácticamente imposible en este país. Conozco muchísimos artistas que tienen que hacer diferentes actividades para poder sobrevivir. No nos respetan como se respetan a otros profesionales. La verdad, no sé cómo se podría mejorar esta situación, es un problema de base, de cultura y educación.

'Naufragio' y 'Planeta Medusas', dos obras de Puerto Collado.

–¿Por qué cree que es importante el arte en la sociedad actual?

–El arte nos hace más humanos. El arte es un arma muy poderosa con la que puedo expresar mis sentimientos. Mi inspiración es la naturaleza y el ser humano. Quiero crear conciencia a través del arte, sensibilizar al ser humano para poder viajar hacia un futuro mejor.

–¿En qué proyectos artísticos trabaja actualmente?

–Nuestro último proyecto «Mirar hacia otro lado» es una reflexión sobre la ética y la responsabilidad individual en la creación de barreras, fronteras y leyes que pretenden hacernos impermeables a lo que sucede en el resto del planeta, y el papel que tenemos como ciudadanos en una sociedad cautiva. Lo hemos presentado en Madrid Río y nuestra idea es moverlo hacia otras ciudades de España.

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Matadero Madrid/ Mujeres dos Rombos/ del 5 al 8 de Noviembre/

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–La docencia es otra de sus pasiones y de sus profesiones. ¿Dónde imparte sus clases?

–Actualmente soy profesora asociada de diseño escenográfico en la Facultad de Bellas Artes y del Grado en Cine en la Universidad Camilo José Cela, del Máster de Dirección Artística en el Centro Universitario de Artes TAI y del Máster de Diseño y Arquitectura de interiores de la ETSAM.

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