El Museo de Altamira exhibe durante un mes 'La caza de Meleagro' cedida por El Prado

Óleo sobre lienzo. 'La caza de Meleagro' es obra de Nicolás Poussin (Les Andelys, Normandía, 1594-Roma, 1665), el pintor más importante del siglo XVII francés y maestro fundamental del clasicismo. Pintado entre 1634 y 1639, narra una anécdota extraída de la mitología griega, en la que Meleagro, hijo del rey de los etolios, marcha acompañado por sus compañeros a dar caza a un enorme jabalí salvaje que, enviado por Artemisa, asolaba las tierras del país. /
Óleo sobre lienzo. 'La caza de Meleagro' es obra de Nicolás Poussin (Les Andelys, Normandía, 1594-Roma, 1665), el pintor más importante del siglo XVII francés y maestro fundamental del clasicismo. Pintado entre 1634 y 1639, narra una anécdota extraída de la mitología griega, en la que Meleagro, hijo del rey de los etolios, marcha acompañado por sus compañeros a dar caza a un enorme jabalí salvaje que, enviado por Artemisa, asolaba las tierras del país.

La obra del pintor francés del siglo XVII Nicolás Poussin, que estuvo en el Palacio del Buen Retiro de Madrid, se expone desde hoy en Santillana del Mar

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

El Museo de Altamira muestra desde hoy la obra de Nicolás Poussin 'La caza de Meleagro', un óleo sobre lienzo cedido por el Museo del Prado con motivo de la celebración de su bicentenario. La iniciativa, que se desarrolla bajo el título 'De gira por España', consiste en el préstamo a distintas instituciones culturales y museos de España durante un mes de obras de «especial relevancia».

Hasta Santillana del Mar ha viajado 'La caza de Meleagro', una obra realizada entre 1634 y 1639 por el pintor francés Nicolás Poussin. Narra una escena de la mitología griega, el momento en el que Meleagro, hijo del rey Eneo, se prepara junto con Atalanta y un grupo de cazadores para batir un peligroso jabalí que la diosa Artemisa había enviado a Calidón para asolar sus tierras. Forma parte del encargo realizado a Poussin para decorar el nuevo Palacio del Buen Retiro de Madrid.

Este lienzo, que procede de las Colecciones Reales españolas y que estuvo en el Palacio del Buen Retiro de Madrid, constituye una de las obras más controvertidas de Poussin y su autoría está rodeada de un cierto misterio. Este cuadro, aceptado como obra autógrafa de este artista por todos los investigadores, se considera compañero de 'La fiesta en honor de Príapo' (Museu de Arte de Sao Paulo), que en tiempos estuvo colgado en las paredes del palacio del Buen Retiro. La polémica surgió porque algunos expertos señalaron que no pertenecía al pincel de Poussin porque no aparecía mencionado en las fuentes; no había sido grabado, y sus dimensiones no son las características del artista, por su excesiva longitud en relación con su altura. Después de varias hipótesis y argumentos contradictorios, las calidades de la pintura fueron motivo suficiente para los expertos para determinar su pertenencia a Poussin. Aunque no se ha podido determinar con exactitud en qué fecha entraron las dos obras en las Colecciones Reales, se estima que fue en la última fase del reinado de Felipe IV, aunque no se puede precisar.

Responsables de Altamira y Del Prado estarán hoy, a las 12.00, en la inauguración de la exposición temporal

Poussin (Normandía, 1594 - Roma, 1665) está considerado el pintor más importante del siglo XVII francés y el maestro fundamental del clasicismo. Admirador de Giulio Romano, y sobre todo de Rafael, se dedicó a un clasicismo puro influido por Domenichino. Su éxito artístico radica en el rechazo del caravaggismo, que comenzaba a pasar de moda en esa época, y en la adopción de los grandes ejemplos del Renacimiento, modernizados en un sentido clasicista barroco templado. El Museo del Prado posee un conjunto de obras maestras de su mano de gran importancia y también algunas de ciertos colaboradores, seguidores e imitadores de este gran pintor francés.

La exposición se inaugura hoy, a las 12.00 horas, con presencia de responsables de los museos de el Prado y de Altamira, y permanecerá abierta al público hasta el 31 de marzo. Según sus promotores, la muestra conmemorativa del Bicentenario del Museo del Prado es «una reflexión compartida sobre sus doscientos años de historia» centrada en el diálogo entre el Museo y la sociedad, la política patrimonial española, y las tendencias que han orientado el incremento de sus colecciones. Así, la iniciativa 'De gira por España' consiste en el préstamo de una pintura de especial relevancia por un período de un mes a diferentes museos elegidos entre los mejores del país, uno por cada comunidad y ciudad autónoma (a excepción de Madrid).

Esta muestra temporal, además de en Altamira, pasará a lo largo de los próximos meses por Almería, Murcia, Badajoz, Cuenca, Castellón, Teruel, Pontevedra, León, Logroño, Vitoria, Pamplona, Gijón, Menorca, Las Palmas, Ceuta y Melilla. Entre los cuadros cedidos estos meses hay obras maestras de Tiziano, el Greco, Velázquez, Zurbarán, Murillo o Goya, entre otros.