Una banda de resistencia

Nacho Vegas, Sidonie y Rufus T. Firefly valoran la aportación de León Benavente a la música actual, llos primeros directos que vivieron y eligen su tema favorito del cuarteto

PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Hay quien afirma que no hay amigos en el negocio de la música. Los abrazos de camerino y las colaboraciones habituales dentro y fuera del escenario llevan a pensar que al menos la camaradería es moneda habitual en un sector complicado para batirse el cobre.

Entre grupos que nacen casi a diario, la evidencia se rinde al trabajo bien hecho. En las calles del Puerto de Santa María, hace varios Monkey Week, Jero Romero afirmaba sin pudor que lo más sorprendente de aquel año 2013, había sido la aparición de un cuarteto de directo avasallador. Eran León Benavente.

Ese comentario se convirtió en habitual en otras bocas, otras salas y otros festivales. res años después han consolidado su estilo. Han creado su propio espacio, alejándose de grises y tonos desgastados. En un estallido sonoro con actitud de ganadores. "No hemos inventado nada nuevo", dicen ellos. Y esto es lo que afirman otros.

Nacho Vegas

Nacho Vegas vivió la revolución de León Benavente como propia, cuando parte de sus músicos decidieron hacer una OPA nada hostil y e inicar un nuevo proyecto, simultáneo al trabajo con el asturiano.

Con la bendición de Vegas, quien afirma que para él representan "algo inédito y necesario en un panorama indie que lleva mucho tiempo más bien abotargado, salvando excepciones".

Acostumbrado a que le coloquen etiquetas con cierto toque dramático, el cantautor señala que la de León Benavente "es la música del desarraigo y por eso es tan violenta por momentos; juegan con el desencanto como toque de atención, no porque estén desencantados realmente. Los veo como una banda de resistencia, en el sentido más combativo del término. Lo dicen en una de mis muchas canciones favoritas suyas: "Aún podemos resistir, aún no ha salido el sol" ('Aún no ha salido el sol', de 2).

Sidonie

El trío catalán que alaba el pop ha llegado a hacer una intrepretación de sus temas al estilo 'leones'. Y no les duelen prendas a la hora de valorar sus creaciones.

"La primera vez que los ves tocar en directo imponen, dan miedo", dice Marc Ross. Según afirma, esa inquietud "crece cuando estás a un lado del escenario y los ves tocar mientras esperas a salir con tu grupo en el mismo festival".

¿Cómo definirlos? "Son una apisonadora, uno de los mejores grupos españoles en directo". Tanto es así que el efecto que producen hace que al verlos, Ross ya no confíe "ni en mis virtudes ni en mis trucos y no sé si voy a ser capaz de llamar la atención del público con nuestro pop".

Pero sí tienen cosas en común. "Hay algo que me salva y que compartimos con ellos: la pasión. En el escenario no me creo nada y no puedo hacer creer nada que no sea esta cosa hecha de sudor y sangre a la que llamamos pasión. Dentro del constructivismo o de esa casa Bauhaus que es su sonido, y que el oído despistado podría definir como recto, frío o industrial, hay cuatro seres humanos que hacen algo muy elemental, intentar comunicar emociones contigo y con canciones como "La Ribera" lo consiguen brutalmente".

Niños Mutantes

Los granadinos llevan veinte años y casi diez discos (están a punto de publicar su próximo trabajo) en esto de la música. Sorprenderlos, a estas alturas, no era sencillo, pero pasó. "León Benavente son una Caterpillar de 20 toneladas que en vez de horadar tierra en Chile, hacen agujeros con sus canciones en las almas y cabezas de España". Así los define Nani Castañeda, batería de los Mutantes.

Recuerda el descubrimiento. Cuando escuché 'Ánimo Valiente' me metí en internet a ver quiénes eran esos tíos. Cuando ví que eran César y Abraham (y dos tipos más que no conocía) lo entendí todo. Para colmo en ese momento los llevaba otro amigo: Juan Santaner. Apuesta segura", señala.

Castañeda elige entre el repertorio 'Habitación 615' que califica como "sublime" y sobre los próximos pasos de los 'leones' dice que "una vez se sepa que han producido nuestro décimo disco, igual hundimos su carrera que tenía buena pinta".

Víctor Cabezuelo | Rufus T. Firefly, Mucho

El vocalista de Rufus T. Firefly que presenta disco ('Magnolia') este viernes, recuerda que la primera vez que escuchó a León Benavente fue en directo. Coincidieron para tocar con la otra formación en la que milita, Mucho.

Su compañero, Martí Perarnau le avisó por adelantado: "Vas a flipar, bro". ¿Fue así? "Efectivamente. Creo que la palabra que mejor podría describir lo que sentí sería 'arrase'", afira.

"Creo que tocan como tiene que tocar una buena banda, sin individualismos, todos a una, y sobre todo, me sobrecoge enormemente la forma de escribir de Abraham. Dice las cosas tal y como a mí me encantaría saber decirlas".

Tampoco tiene dudas a la hora de elegir su canción favorita: 'Las Hienas'.