Marlango recupera los sonidos de entreguerras

Leonor Watling y Alejandro Pelayo. /Alberto Ferreras
Leonor Watling y Alejandro Pelayo. / Alberto Ferreras

El grupo liderado por Leonor Watling presenta 'Technicolor', un disco con «fantasías que duran tres minutos y medio»

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Marlango ha dado una nueva vuelta de turca a su música apostando por la calidad, el intimismo y la personalidad con su nuevo trabajo, 'Technicolor'. Evocador de otras épocas, de las películas en blanco y negro, de los clubes del período de entreguerras, de mujeres fatales, la banda liderada por Leonor Watling ha hecho música «con la excusa del cine» en su primer álbum en cuatro años.

Para componer los temas Alejandro Pelayo explica que utilizaron su técnica de siempre, que consiste en tener una «imagen fija, fotogramas de películas, para escribir las canciones». «Solo que esta vez lo hicimos adrede desde el principio con la idea de que una historia que no existe nos ayudara a entender las canciones cuando estas no existían», agrega. «El resultado es la banda sonora o el tráiler de diez pequeñas historias que nos hemos inventado y luego hemos descartado -la imagen- para conservar solamente la historia musical», añade.

El dúo ha escrito los temas inspirados en «lo que nos provoca y lo que nos rodea, en el momento tan infantil e idiota que vivimos con las redes sociales y la necesidad de mostrar constantemente lo felices que estamos, lo guays que son los sitios donde comemos. Y todo eso nos deja un poso de tristeza», dice Pelayo. «Apartándonos un poco de todo eso que no va a ninguna parte», añade. Marlango ha conseguido realizar «fantasías que duran tres minutos y medio» y que les resulta mucho más interesante «que una foto con un filtro de Instagram».

Durante estos últimos cuatro años han realizado dos giras, una con banda y la otra solo a piano y voz, y en la segunda fueron surgiendo las canciones de su nuevo trabajo. La producción de Vicente Huma ha hecho el resto, con un sonido que recuerda los viejos tocadiscos de vinilo o los gramófonos de antaño. Un riesgo que Watlin dice que no existe porque su objetivo «era grabar el disco y hacer esas canciones». «Entonces no hay riesgo. El éxito es grabarlo como queríamos gracias a Huma, que se llevó cada canción a un mundo».

Aquí no hay guitarras ni efectos, sólo el sonido de los pianos, el tratamiento de la voz, las cuerdas, los metales, las percusiones, todo eso ha sido pensado de una manera nueva. Y es que, según Alejandro Pelayo, en este momento «hay una sensación con la música, con las emisoras de radio, con los festivales y con el negocio musical, de que hay dos únicas corrientes, la caribeña y la televisiva relacionada con el pop». «Y parece que sólo hay esas dos maneras de entender la música y hay muchos tipos de entender la música diferentes. Pero hay sitio para todos», señala. «Cuesta un poco más encontrarlos porque la industria en este país solo está pensando atención a esas dos músicas, pero así todo aparecen flores raras en los bordes de las carreteras», completa.

El nuevo disco de Marlango, que cuenta con la colaboración de Coque Malla y David Aguilar, será presentado en una gira que comienza el 18 de octubre en Bilbao y que pasará por Madrid, Hueva, Barcelona o Valladolid.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos