McCartney vuelve a sus orígenes

McCartney vuelve a sus orígenes

El Beatle se pasea por Abbey Road, da una conferencia en su instituto de arte y toca en The Cavern en un concierto gratuito

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Hacía casi dos décadas que no pisaba en solitario y con su mítico bajo en forma de violín uno de los lugares sagrados para cualquier beatlemaniaco. Allí actuaron los cuatro de Liverpool 292 veces entre 1961 y 1963. Paul McCartney se presentó en The Cavern provocando, una vez más, la locura en su ciudad. Fue todo muy rápido. El músico anunciaba a primera hora de la mañana que a las dos de la tarde (hora británica) daría un concierto gratuito en el garito. Las 200 entradas se repartieron por riguroso orden de llegada y volaron enseguida. A media mañana, y conduciendo su coche, el Beatle llegaba para dar el concierto. «Hola Liverpool», dijo McCartney, antes de comenzar una actuación de cerca de dos horas que incluía clásicos, entre otros, como 'Magical Mystery Tour' y 'I Saw Her Standing'.

A McCartney siempre le ha gustado dar este tipo de sorpresas. Antes de la disolución de los Beatles, propuso a sus tres compañeros olvidarse de los grandes conciertos y los problemas que daban -una gira de hace más de cuarenta años no tiene nada que ver con una actual- y dar bolos en pequeños locales. Fracasó. Pero tras la separación retomó esa idea. Philip Norman cuenta en 'Paul McCartney. La biografía' (Malpaso) que el 9 de febrero de 1972 se presentó en una furgoneta en la Universidad de Nottingham. Dos jóvenes le preguntaron a Elaine Woodhams, la secretaria social del centro de estudiantes, que si Paul McCartney y los Wings podían dar un concierto. En el vehículo esperaban Paul, Linda (su mujer), sus hijas y dos perros. Una estampa que se repetiría en varios campus del norte de Inglaterra y Escocia. Profesores y estudiantes se quedaban anonadados al poder tener a un mito tan cerca.

Igual de sorprendidos como el público de The Cavern o el que acudió el miércoles al Liverpool Institute of Performance Arts (Lipa), la escuela que fundó en el mismo edificio que ocupó el instituto donde estudió junto a George Harrison. Allí charló con Jarvis Cocker, cantante de Pulp, sobre la música y los músicos. ¿Los mejores del mundo? Los otros tres miembros de los Beatles, señaló McCartney, que a principios de semana estuvo en otro de los sitios de peregrinación para cualquier seguidor del cuarteto de Liverpool.

Cruzó por el paso de cebra de Abbey Road, en el sentido contrario al de la famosa portada del disco y con sandalias, no descalzo como aparecía en el undécimo trabajo de estudio publicado hace 49 años. De allí se dirigió hacia los estudios Abbey Road para ofrecer un pequeño concierto para un selecto público elegido en un concurso de internet y famosos que se 'colaron' como Kylie Minogue, Johnny Depp y Orlando Bloom. Escucharon los grandes éxitos de McCartney y los Beatles y algún adelanto de 'Egypt Station', el trabajo que publica el 7 de septiembre y que será el primero con temas originales desde hace un lustro del músico de 76 años.

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