El 'once' de Péter Csaba

El maestro Peter Csaba, protagonista del XVIII Encuentro de Santander Música y Academia Cantabria 2018. /Elena Torcida
El maestro Peter Csaba, protagonista del XVIII Encuentro de Santander Música y Academia Cantabria 2018. / Elena Torcida

El foro Música y Academia, que arranca hoy en su XVIII edición, contempla una programación de 44 conciertos en 21 localidades de Cantabria

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

En la portería no hay ninguna duda. El contrabajista madrileño Miguel Pliego es el elegido. A partir de ahí la duda es si mantener el 4-4-2 del pasado año para acometer el desafío de una partitura interminable, integrada por cuarenta y cuatro encuentros ante aficionados, fieles y apasionados que llenarán los aforos de veinticinco escenarios diferentes. Quizás para acometer el Passacaglia para violín y violonchelo de Halvorsen, o la Sonata núm. 3 en do mayor de 'Suite des Pièces Wv 445/3' de Wagenseil haga falta algo más que un 'falso' nueve. No obstante, los 66 intérpretes de once escuelas europeas, acreditados por la excelencia de su trayectoria, están preparados para ocupar su puesto en cualquier momento.

El seleccionador, el maestro Péter Csaba, lo tiene claro. La alineación de salida este 1 de julio y, al margen de lo que suceda hasta el día 23, la conforman once instrumentos y sus respectivos intérpretes, de la viola al canto que, por ende, representan otras tantas maneras de concebir la música y de traducir los sonidos.

Sobre las partituras de este XVIII Encuentro de Santander Música y Academia Cantabria 2018 los integrantes de la selección son: el contrabajista Miguel Pliego, bajo palos; defensa formada por violín, Misako Akama; viola, Luosha Fang; violonchelo,Elia Cohen-Weissert , como pivote, el piano de Mark Taratushkin; en el centro del campo: trompa, Joel Ashford; flauta, Andrei Krivenko y el oboe de Inoko Isobe; en la delantera, el clarinete de James Gilbert y Michaela Spacková, fagot. Y en punta, la voz de Edina Békefi, soprano. En el cuerpo técnico y la directiva, junto al maestro y una veintena de especialistas e invitados, destacan tres nuevos profesores: Pascal Gallois (fagot); David Guerrier ( trompa-trompeta) y Francisco Araiza (canto).

Su primer gran compromiso llega el próximo día 7 con el concierto inaugural en la sala Argenta. Pero el mes durante su estancia santanderina, en sus más de una veintena de sedes, está cargado de citas que suponen retos de interpretación y de empatía con el público. Será el momento en el que se podrá comprobar si los entrenamientos/ensayos junto con el equipo técnico dan los frutos deseados.

Durante el presente mes de julio Santander acoge 14 maestros de renombre internacional con estos más de 60 jóvenes que ya fueron objeto de preselección uno a uno mediante audiciones realizadas por Csaba, director artístico, en las más destacadas escuelas de música de Europa. Este año, participan la Royal Academy, el Royal College y la Guildhall School of Music & Drama de Londres; la Escuela Superior de Música Hanns Eisler y la Universidad de las Artes de Berlín; el Conservatorio Superior de Música y Danza de París, el Real Conservatorio de Bruselas, las academias de música Liszt de Budapest, Sibelius de Helsinki y, naturalmente, el Instituto Internacional de Música de Cámara de Madrid y la Escuela Superior de Música Reina Sofía de Madrid que, bajo la presidencia d e Paloma O´Shea, es la que convoca esta cumbre internacional de excelencia interpretativa.

Csaba, que apela a la concentración y la disciplina para afrontar esta cita de aprendizaje y de superación, considera que en la mezcla de «talento y personalidad» que desprende esta selección reside el secreto del éxito entre la formación y la comparecencia pública. Csaba recalca que los jóvenes que participan en el Encuentro en general «son todos, músicos y cantantes, buenos y talentosos. Elegir entre ellos resulta muy difícil. Este once lo considero como esa prueba de talento y personalidad que también ejemplifica la diferencia del nivel de la experiencia de los músicos que se van a juntar este mes de julio en Cantabria».

Son ya artistas que no sólo vienen a darlo todo sino también a mejorar tocando entre sí con otros músicos de los que aprenden en un intercambio de conocimiento y destreza musical en la que interviene el claustro técnico. «Eso es lo que yo busco en las audiciones. El objetivo del Encuentro -y a la vez su esencia-, precisamente, es ese: fomentar el espíritu de trabajo en equipo dejando a un lado las individualidades, porque todos son muy buenos por sí mismos y por sí solos pero aquí se trata de que mejoren en grupo tocando con otros músicos, «lo cual implica una flexibilidad en su disposición y en su actitud en la que influye su personalidad artística a la hora de interpretar música de cámara, teniendo siempre en cuenta lo jóvenes que son, que no hay que olvidarlo nunca».

Buscar el equilibro entre líneas no es fácil -cree el maestro-, «pero también resulta interesante y da como resultado que el Encuentro sea esta experiencia tan maravillosa. Y esa es mi labor: encontrar la armonía en la balanza entre estos factores, contemplando el talento y la experiencia pero también teniendo presente sus personalidades pues deben afrontar el reto y aguantar su ritmo con naturalidad para que sea una vivencia de lo más positiva y enriquecedora para todos». Estos once perfiles son así «ejemplo de prometedores músicos llamados a estar entre los más grandes». El seleccionador no elude decantarse: «Si tuviera que destacar a un intérprete sería Elia Cohen-Weisser. Es una gran violonchelista de mucho nivel, realmente buena, algo que se nota con su presencia sobre el escenario donde, además, destaca tanto por su personalidad como por una flexibilidad musical que la hace única».

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