Entre poesía, rimas, insultos y ataques

El rapero cántabro Eloy 393 (a la izquierda) se impuso en el Festival North Music./Javier Cotera
El rapero cántabro Eloy 393 (a la izquierda) se impuso en el Festival North Music. / Javier Cotera

Eude abrió las actuaciones de los mejores ‘freestylers’ de España con alusiones a Cantabria, Camargo y la cueva del Pendo

Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

No tiene que ser fácil salir al escenario y despellejarte a un adversario verbalmente frente a cientos de personas sedientas de sangre. Si además tienes que seguir el ritmo e intentar que tus frases rimen cuando hace apenas diez segundos que te han dicho el tema sobre el que tienes que rapear, la aventura se convierte en un reto del que sólo salen vivos los más ágiles de mente, aquellos que tengan una inquebrantable confianza en sí mismos.

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Los dieciséis participantes del Festival North Music lo hicieron durante durante varias horas, y con creces, en la cita de Camargo. Eude fue el encargado de abrir fuego en el escenario: «Cierro los ojos y me dejo caer, que la suerte decida», sentenció. Entre alusiones a la belleza de Cantabria, Camargo y la cueva del Pendo, el festival arrancó con ocho duelos de sangre en los que la rima era el arma arrojadiza contra el adversario. Lastimar, herir y matar al adversario. Esa era la consigna.

«La réplica no ha sido un regalo artista, para tí un buen regalo esun puto dietista»

«La réplica no ha sido un regalo artista, para tí un buen regalo esun puto dietista» eloy 393 (Cantabria)

Política, videojuegos, amor, odio, besos, cine o automóviles fueron algunos temas que tuvieron que defender los raperos sobre el escenario antes de batirse en duelo. En el mundo de las ‘pelas de gallos’, nombre que le dan al duelo de raperos ‘freestylers’, se dicen frases agresivas e ingeniosas con la intención de dejar mal al rival. Insultos, parodias con la familia o ataques al físico del adversario se escuchan una vez tras otra, mientras se persiguen por el escenario. RMC, Exfimo, Kota, Indio o Urretxa desfilaron ayer por el escenario ante un jurado de excepción en el que estaban Chuty, Force, Walls, NTA, Kensuke o Mowlihawk. Y comenzaron los ataques con alusiones al mal juego de Messi o «Eloy es idiota, porque hoy él saborea la derrota». Así uno a uno fueron defendiendo los temas que les tocaron: hablaron de cine, de Tarantino y sus películas sangrientas, y echaron mano del discurso cortante para referirse al amor y al odio, juntos y separados. Mencionaron el muro de Trump y la crisis en Venezuela. Y no faltó tampoco la referencia interna sobre el apasionado beso que se dieron Arkano y Blon recientemente durante una ‘pelea de gallos’.

«¿Sabéis por qué voy a ganar a este pavo? Se preocupó poco por su nivel y mucho por su peinado»

«¿Sabéis por qué voy a ganar a este pavo? Se preocupó poco por su nivel y mucho por su peinado» Deseney (Aragón)

La iniciativa fue de Blon, quien aprovechó su minuto para acercarse a su rival, tomarlo por el cuello y darle el beso, caricia que no fue rechazada por Arkano. El ingenio sacudía a los raperos en sus intervenciones. Y es que para rimar hay que tener ingenio, mucho, y demostrar que se supera el estadio básico de los insultos más soeces y con menos gracia, algo que pese a todo se repitió como recursos en varias ocasiones. Los jóvenes demostraron también que no se quedaban sólo en el simple pareado y que su agudeza iba más lejos y tampoco incumplían la norma primera de una ‘pelea’: no repetir frases. Y es que un buen gallo debe tener un vocabulario amplio para que sus rimas puedan tener más contenido y potencia. «Si quieres hacerlo como yo y rapear con argumentos, te falta contenido y más tiempo», le eche en cara un rapero a otro. Frente a ellos un público entregado, manos en alto, que jaleaba las buenas rimas. Porque en el escenario no había tiempo para relajarse: se trataba de ir a por todas, sin compasión y buscar la yugular de cada palabra.

Porque si algo hicieron bien los concursantes fue ganarse al público: «Ruido, ruido», decían y las manos en alto animaban a los raperos. Gente joven en su mayoría. Antes de terminar, una reivindicación: que no se convoque sólo un festival al año. Y eso que España es uno de los países con mayores exponentes de este tipo de artistas callejeros.

 

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