«Pensé muchas veces en abandonar pero jamás en llevarme el Archivo fuera de Cantabria»

José María Lafuente, empresario y editor de La Bahía, muestra una de las piezas que integran los ingentes fondos de su Archivo. :/Javier Cotera
José María Lafuente, empresario y editor de La Bahía, muestra una de las piezas que integran los ingentes fondos de su Archivo. : / Javier Cotera

José María Lafuente sostiene que las descalificaciones hacia el proyecto «se deben a un desconocimiento» del Archivo, «una entidad privada con vocación pública»

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

En 2002 afloró el germen. Antes hubo sensibilidad, una colección de arte y el mecenazgo de exposiciones y proyectos culturales. A partir de ahí creció un proyecto de objetivos claros, señas de identidad neófitas en el mundo cultural español, con un sentido multidisciplinar, sin localismos y con un horizonte internacional abierto. La idea inicial era «compilar y conservar las fuentes primarias de la historia del arte» (obras, libros, revistas, catálogos, manifiestos, publicaciones efímeras, cartas, manuscritos, fotografías, proyectos…). La finalidad última, «en cualquier caso, es la de poder trazar y seguir diferentes líneas de investigación que permitan conocer de primera mano el caudal de ideas, actos, sucesos y acontecimientos que configuran la historia del arte moderno y contemporáneo, desde las vanguardias hasta la posmodernidad». El editor, coleccionista y empresario cántabro José María Lafuente, artífice e impulsor del Archivo santanderino, nunca se cansa de insistir en que «esta es una entidad privada con vocación pública». El pasado mes recibía el premio anual que concede la Fundación Cultural Montblanc.

El próximo miércoles, día 25, se firma en Santander el convenio para la implantación del centro asociado del Reina Sofía en el antiguo inmueble del Banco de España. El ministro de Cultura y Deporte, José Guirao; la alcaldesa de Santander Gema Igual, junto al director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, firmarán el acuerdo que cierra seis años convulsos, «un periodo innecesariamente largo», en palabras del artífice de Ediciones La Bahía. Lafuente confiesa que en torno al proyecto «ha faltado información y convencimiento» y sostiene convencido que «muy poca gente pensaba que este proyecto podía llevarse a cabo en la ciudad de Santander».

–Han transcurrido seis años intensos y llenos de vaivenes desde que empezó este proceso. ¿Qué balance hace de este periodo?

–Si lo pienso con relación a la formalización del acuerdo, creo que ha sido un periodo innecesariamente largo. Por otro parte, el Archivo del 2012 es muy diferente al del 2018; ha crecido, se ha profesionalizado y tiene una mayor dimensión internacional. En este tiempo, he mantenido múltiples conversaciones con el director del Reina Sofía (Manuel Borja-Villel) y juntos hemos ido afianzando el área que a los dos nos compete en este acuerdo.

–¿Se han perdido oportunidades en el camino?

–Como he dicho anteriormente, en el Archivo hemos seguido trabajando al margen de los diferentes avatares políticos y administrativos. Más allá de la erosión personal que producen falsas e interesadas polémicas, hemos ido desarrollando una coraza que nos permitiese continuar nuestra labor. A pesar del tiempo transcurrido, no soy consciente de que hayamos perdido ninguna oportunidad.

–¿Qué cree que aportará la 'marca' Reina Sofía a Santander?

–El Reina Sofía es el museo español más visitado y una referencia a nivel mundial. A través de sus exposiciones temporales y de la exhibición de su colección permanente abarca el concepto moderno sobre la idea de arte. Tenerlo en Santander dirigiendo un proyecto museístico estable, sostenible y duradero en el tiempo es una oportunidad única. El Centro Asociado tiene vocación de servicio y diálogo con los ciudadanos, quienes no solo podrán acceder a los fondos del Reina Sofía y del Archivo Lafuente por medio de las visitas a las exposiciones, sino que también tendrán la oportunidad de participar en la vida cotidiana del Centro mediante la programación de actividades de tipo formativo y divulgativo. Se creará un fuerte vínculo con nuestra ciudad sumándose de manera decidida a la apuesta cultural que persigue Santander.

«El Archivo vive un momento espléndido y habrá sorpresas»

–¿En qué momento se encuentra el Archivo Lafuente?

–En un momento espléndido. En el espacio de las adquisiciones, vamos afinando las diversas líneas de investigación en las que trabaja el Archivo, con la complicidad creciente de artistas y estudiosos. Habrá sorpresas muy agradables en un futuro próximo. Las visitas de investigadores son frecuentes y tenemos múltiples proyectos de colaboración con entidades españolas y extranjeras. El próximo día 3 de agosto, organizada con la colaboración de la Autoridad Portuaria de Santander y la UIMP, se inaugurará en el Palacete del Embarcadero la nueva exposición del Archivo Lafuente, otra entrega de la serie estival que acerca cada año una representación de los nuevos contenidos del proyecto. En esta ocasión, bajo el epígrafe 'José Luis Castillejo y la escritura moderna', supone una muestra –con las colaboraciones de Henar Rivière y Juan González de Riancho– en la que podrá verse una selección de obras y trabajos del escritor y diplomático Castillejo (Sevilla, 1930-Houston, 2014) pertenecientes a los fondos del Archivo santanderino.

–Dentro de unos días presenta esta nueva muestra en el Palacete, ya un clásico del verano cultural, ¿estas citas han contribuido a comprender su proyecto?

–No cabe duda. Aun siendo un espacio reducido, nos ha permitido mostrar una pequeña pero significativa parte de la variedad de materiales que componen el Archivo. Libros de creación y libros de artista, entre otras piezas, integrarán esta nueva exposición que retrata a José Luis Castillejo como un escritor experimental o, como él mismo prefería definirse, «un escritor moderno». Su obra es imprescindible para entender el complejo campo expandido en el que se ha convertido la práctica de la escritura en la contemporaneidad y su conexión con otros ámbitos artísticos, como la pintura. Antes de esta cita Lafuente había publicado (LaBahía) un libro sobre el autor.

–¿Echa en falta el apoyo del Gobierno regional al proyecto?

–Cuando se aborda un proyecto de esta naturaleza siempre es deseable el mayor de los consensos posibles. En un principio, el Gobierno de Ignacio Diego acogió y apoyó de forma clara este proyecto; después, el cambio político hizo variar este rumbo, y yo debo ser muy respetuoso con la escala de prioridades culturales del actual Gobierno regional. Dicho esto, el apoyo firme, decidido y permanente, desde el primer momento, del Ayuntamiento de Santander ha sido decisivo para que este Centro Asociado pueda ser una realidad.

–¿Qué siente ante los prejuicios, descalificaciones y ataques que ha habido sobre el Archivo y la operación?

–Más allá de algún caso aislado, no me he sentido descalificado o atacado; al contrario. Y las pocas descalificaciones que ha podido haber se deben a un desconocimiento del Archivo. Hasta la propia denominación, 'archivo', puede ser tomada de forma equivocada. Hay personas que, sin conocerlo, lo califican como un conjunto de papeles. Nada más lejos de la realidad. No hay 'papeles' en el Archivo. La misión del Archivo es compilar pinturas, dibujos, obra gráfica, fotografías, carteles, proyectos, revistas, libros... (esos son sus «papeles») que contribuyan a un mejor y más global conocimiento de la historia del arte.

«No hay 'papeles' en el Archivo. Su misión es compilar pinturas, dibujos, obra gráfica, fotografías...»

–¿En alguna ocasión pensó en abandonar e incluso en llevarse el Archivo fuera?

–Abandonar, sí. Llevarme el Archivo fuera, nunca.

–¿Qué le parecen los términos del acuerdo que se firma el próximo miércoles?

–Es un acuerdo que pone las bases para hacer realidad el proyecto conjunto Reina Sofía - Archivo Lafuente. Un primer paso.

–¿Qué ha faltado para valorar en su justa medida la llegada del Reina Sofía a Santander?

–En primer lugar, información; en segundo lugar, convencimiento. Muy poca gente pensaba que este proyecto podía llevarse a cabo en la ciudad de Santander.

«Más allá de la erosión personal que producen falsas polémicas, hemos desarrollado una coraza»

–¿Tuvo ofertas tentadoras para su Archivo?

–Hubo una muy muy tentadora, pero no la quise escuchar.

–¿Cuál es el ADN del Archivo Lafuente?

–Es una entidad privada con vocación pública. Es un proyecto de ámbito internacional, que nace y se consolida en Cantabria. Tenemos un plan y un modelo a desarrollar basado en tres pilares: compilar, investigar, difundir.

–«No queremos un Archivo muerto, para las estanterías, queremos que se 'lea'», dijo recientemente cuando fue premiado en Madrid. ¿Cuál es la reflexión que revela tras este deseo?

–'Leer el Archivo' es difundirlo, ponerlo en relación con una red de archivos a escala internacional, poder compartir conocimiento. Tengo la convicción de que una entidad pública de la naturaleza del Reina Sofía sea la que ponga al alcance de toda la comunidad artística y del público en general los contenidos del Archivo.

–¿Qué proyectos o pasos tiene el Archivo en perspectiva?

–Crecer y consolidarnos a través del trabajo diario. En perspectiva se halla la edición de 'Arte impreso', libro escrito por el historiador del arte y ensayista Javier Maderuelo, que ayudará a explicar y definir todos aquellos materiales con los que trabaja el archivo.