«Era muy perfeccionista, pero ahora intento ser un niño a la hora de trabajar»

El ilustrador argentino Gusti regresa hoy a Cantabria para explicar su experiencia en colegios y en bibliotecas. /DM
El ilustrador argentino Gusti regresa hoy a Cantabria para explicar su experiencia en colegios y en bibliotecas. / DM

El creador argentino, con una dilatada trayectoria en la literatura infantil, visita esta semana centros escolares y bibliotecas de CantabriaGustavo Ariel Rossenffet, Gusti Ilustrador

*EQUIPO PEONZA SANTANDER.

El ilustrador argentino Gustavo Ariel Rossenffet Abramovich (Buenos Aires, 1963) vista Cantabria esta semana. Su nombre artístico es Gusti y tienen una dilatada carrera en el mundo de la ilustración de libros infantiles y también en el de la animación. Su trabajo como creador ha evolucionado en los últimos años: ha pasado de buscar una belleza personal y reconocible a indagar en caminos que hablan de diversas bellezas, diversas formas de hacer y de comunicar. Esa búsqueda también afecta a los materiales con los que trabaja, en la actualidad utiliza todo tipo de materiales con los que se encuentra, aunque parezca que no son muy artísticos.

Gusti realizará encuentros con escolares de infantil y primaria en el colegio Fuente Salín de Pesués, Valdáliga de Treceño, Valle de Reocín de La Veguilla, Pintor Escudero de Torrelavega y Gerardo Diego de Los Corrales de Buelna. Así mismo, celebrará encuentros con lectores en las bibliotecas públicas de Polanco, Mazcuerras, Los Corrales de Buelna y Maliaño. No es esta la primera vez que visita Cantabria. En 1996 también explicó su forma de vivir la ilustración antes escolares.

-¿Cómo ve su trayectoria profesional después de más de treinta años de profesión?

-Tengo la sensación de que el trabajo se incorporó en mi vida, y que el trabajo ya no es tal, sino que es una forma de vida a partir del dibujo y de contar historias dibujadas.

-¿Qué ha cambiado en el trabajo de Gusti si comparamos 2018 con 1996 que fue cuando vino por primera vez a Cantabria para tener encuentros con lectores?

-Yo siempre me preguntaba ¿cómo será mi evolución en estos próximos diez años que vienen? y no me imaginaba lo que es ahora en realidad, estoy como en un proceso de deconstrucción total. Antes era muy perfeccionista o quería serlo, ahora intento ser muy niño en mi manera de hacer las cosas. Poder comunicar con las herramientas más primarias es un gran trabajo, yo utilizo materiales que podríamos decir no son muy profesionales, materiales que cualquier niño tiene y es un reto pero me gusta.

-¿En qué momento artístico se encuentra ahora?

-Ahora me encuentro en un momento muy honesto con mi manera de hacer y ver las cosas, eso no trae aparejado una seguridad pero no puedo cambiar el camino que escogí o me escogió.

Sus trabajos

Uno de los trabajos de Gusti, que con una trayectoria de treinta años ha ilustrado y escritos un gran número de libros.

-En su vida personal ha habido un antes y un después a partir del nacimiento de su hijo Mallko. ¿También podemos decir lo mismo en su trabajo como creador?

-Sí, por supuesto. El nacimiento de Mallko con su cromosoma de más alteró completamente mi manera de ser y por ende el trabajo refleja ese cambio que, como comentaba antes, trata de buscar una belleza podríamos llamar 'imperfecta' y que a mí es la que me gusta ahora.

-Desde hace unos años también escribe algunos de sus libros. ¿Qué fue lo que le llevo a hacerlo?

-No me considero escritor, pero me resulta muy natural inventar historias, así que algunas pasan el filtro y terminan siendo libros.

-En una entrevista para la revista Peonza de 1996 decía: «Cuando dibujo intento transmitir una ternura. Soy como muy duro, pero a la vez muy sensible. Soy muy perfeccionista, aunque lo veas así que parece que está hecho en un momento, está hecho a propósito, detrás hay un curro grande». ¿Qué intenta trasmitir en la actualidad con sus libros?

-Pues ahora diría que no intento. Prefiero no intentar, sino dejar fluir dejar ser, y siento que lo que hay y lo que no hay es mi manera de ser y eso es lo que hago cuando ilustro. Ya me da igual si es muy así o asá, me interesa que lo que quiero contar se entienda y si lo consigo con dos líneas, bien, o como salga.

-En Cantabria encontró su amor por las águilas. ¿Qué le ha aportado este acercamiento a la naturaleza?

-Me cambió la vida. Era algo que tenía que pasar aunque yo no lo sabía. Después de tantos años sigo en relación con las águilas y nunca dejaré de estar agradecido a Cantabria y todas las personas que se cruzaron en mi camino para que yo hiciera ese cambio tan profundo en mi vida.

-¿Qué dibujaría con un lápiz mágico como el de Tomás?

-Un corazón.

-Ahora viaja con frecuencia para impartir talleres o dar conferencias sobre su trabajo por todo el mundo. ¿Cómo se sientes en ese papel?

-Me gusta mucho. Hace tiempo quería comenzar a viajar y bueno parece que el público me escucha. La verdad es que es increíble la cantidad de lugares y gentes que conozco y todo eso gracias al dibujo.

-¿Cómo se siente al regresar a Cantabria para encontrarte con otros lectores tan distintos a los de 1996?

-Muy agradecido. Es una forma de volver, seguramente, a otra Cantabria y también otro Gusti.

*Equipo Peonza: Alberto Sebastián, Encarnación Espinosa, Almudena González, Ainara Bezanilla, José Luis Polanco, Juan Gutiérrez, Paciano Merino Javier García Sobrino, DiegoGutiérrez del Valle y Javier Flor.

 

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