Isabel Coixet está de vuelta

Isabel Coixet y Juliette Binoche, durante el rodaje de 'Nadie quiere la noche'./
Isabel Coixet y Juliette Binoche, durante el rodaje de 'Nadie quiere la noche'.

La directora española más internacional regresa a los Goya con 'Nadie quiere la noche', una cinta intimista que aspira a nueve premios

ÁLVARO SOTOMadrid

La directora de cine española más reconocida internacionalmente vuelve a la carrera por los Goya. Isabel Coixet no aspiraba a recoger un 'cabezón' desde el 2012, cuando se llevó el galardón a Mejor Película Documental por 'Escuchando al juez Garzón', y ahora regresa a las butacas del Hotel Auditorium de Madrid con una cinta de ficción, 'Nadie quiere la noche', un viaje intimista y personal que marca una muesca más en una trayectoria coherente y celebrada. Lo hace a lo grande, con nueve candidaturas (en las categorías más destacadas), solo superada por 'La Novia' (12), y aspirando a convertirse en la película española del año.

Desde que en 1989, con solo 29 años, fue candidata a Mejor Director Novel por 'Demasiado viejo para morir joven', Coixet se ha abierto camino con un cine que nunca ha roto la taquilla, pero sí ha conseguido que la autora logre el respeto de sus compañeros. Y aunque no lo ganó aquella vez con 'Demasiado viejo...', Coixet se ha resarcido desde entonces con cinco Goyas.

Empujada por una exitosa carrera en la publicidad, en la que realizó anuncios en todo el mundo para empresas como British Telecom, Ford, Danone o, por supuesto, aquel legendario de Evax (¿a qué huelen las nubes?), Coixet firmó en 1996 en Estados Unidos su primera gran película, 'Cosas que nunca te dije'. Esta cinta la dio a conocer el panorama español y marcó un camino que siguió con 'A los que aman', pero el punto de flexión de su carrera fue 'Mi vida sin mí' (1996), una producción internacional con Sarah Polley, Mark Ruffalo y Alfred Molina que le dio su primer Goya, al Mejor Guión Adaptado.

Con su siguiente largometraje la relación de Isabel Coixet con los premios del cine español se hizo más que estrecha. Su gran año fue 2005, con 'La vida secreta de las palabras'. Apoyada en un reparto de lujo, con Javier Cámara, Tim Robbins, Julie Christie y otra vez Sarah Polley, la cineasta recogió tres galardones grandes: Mejor Guión Original, Mejor Director y Mejor Película.

Y entonces, un pequeño parón: ni 'Elegy' (2008), pese a contar con Penélope Cruz y Ben Kingsley; ni 'Mapa de los sonidos de Tokio' (2009), con Rinko Kikuchi y Sergi López, lograron hacerse un hueco en el palmarés de los Goya, pese a que triunfaron en festivales internacionales de prestigio como Berlín o Cannes. Tampoco 'Ayer no termina nunca' (2013), 'Mi otro yo' (2014) y 'Aprendiendo a conducir' (2014) sedujeron a los académicos españoles. Una década que, sin embargo, no ha sido completamente en blanco, ya que el cine español sí ha premiado la faceta documentalista de Coixet, que se llevó un Goya a Mejor Película Documental, compartido con otros cuatro directores, en 'Invisibles' (2007); galardón que repitió en 2012, pero esta vez en solitario, con 'Escuchando al juez Garzón'.

Ahora, con 'Nadie quiere la noche', una historia de amor difícil en la mejor línea de la directora, Isabel Coixet sueña con volver a entrar en el olimpo del cine español.

 

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