Santander reúne fondos del Jardín Botánico, que se exponen por primera vez en España

Johann Andreas Graff, Sara, hija de Jacob Marrel, 1658. Sanguina, pincel y tinta gris sobre dibujo preliminar a lápiz en papel amarillento. /Städel Museum
Johann Andreas Graff, Sara, hija de Jacob Marrel, 1658. Sanguina, pincel y tinta gris sobre dibujo preliminar a lápiz en papel amarillento. / Städel Museum

La muestra, que pone el foco en el dibujo científico a través de las artistas naturalistas María Sybila Merian y Alida Withoos, se celebrará desde este mes en el Paraninfo de la UC

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Un territorio poco transitado en exposiciones: el del dibujo científico. Una propuesta inédita: imágenes que han permanecido durante más de doscientos años sin mostrarse al público -desde 1785- cuando el rey de España ordenó la compra de una colección que había reunido en el siglo XVIII el médico y naturalista holandés Jan Le Francq van Berkhey y de la cual formaban parte. Y una producción propia que se traduce en una de la muestras más importantes de la Universidad de Cantabria. En respuesta a la llamada que la Unión Europea realizó a las instituciones y a la ciudadanía en su conjunto, la institución académica se ha sumado al Año Europeo del Patrimonio Cultural con esta contribución que incide en «las raíces históricas de ese proyecto común». La exposición, de producción propia, reúne un conjunto de materiales de una colección científica europea, reunida durante años por el citado científico holandés del siglo XVIII.

La colección se compone de piezas elaboradas por el propio Van Berkhey -dibujos, herbarios-, y por multitud de elementos procedentes de diversos lugares de Europa o llegados al viejo continente «a través de redes internacionales de comunicación y circulación de objetos y saberes».

Mujeres, arte y ciencia

La muestra
Maria Sybilla Merian y Alida Withoos. Mujeres, Arte y Ciencia en la Edad Moderna. Se celebrará en el Paraninfo UC desde el día 18 de este mes al 19 enero de 2019. Comisariada por Montserrat Cabre i Pairet (UC) y María Cruz de Carlos Varona (Universidad Autónoma de Madrid). Todos los fondos de la exposición pertenecen al Real Jardín Botánico-CSIC y se exponen por primera vez en España gracias a la colaboración con esta institución.
Entre los Investigadores
Natalie Zemon Davis, Universidad de Toronto; Cabré i Pairet y Cruz de Carlos Varona; Peter Cherry, Trinity College Dublin; Jaya Remond, Max Planck Institute, Berlín y José Pardo-Tomás, Institució Milà i Fontanals-CSIC.

Custodiada en la actualidad en el Real Jardín Botánico, esta colección llegó a España en 1785 a instancias de la Corona, aunque sus contenidos han permanecido hasta ahora inéditos para el público español. Una importante de la producción cultural de los siglos XVII y XVIII se plasmó en el dibujo científico. A través de una «observación cuidadosa y con técnicas altamente depuradas», mujeres y hombres de toda Europa investigaron y representaron la naturaleza a color sobre papel, alcanzando grandes niveles de calidad artística. El aprecio hacia estos dibujos y su valoración como instrumentos de investigación y divulgación del conocimiento natural, «hizo que circularan por Europa y también entre continentes, pasando a formar parte de las grandes colecciones científicas de la época».

Significativamente un número importante de mujeres participó de este fenómeno científico y cultural. En calidad de «comitentes, naturalistas, y artistas, las aportaciones de las mujeres al desarrollo de la botánica o la entomología fueron reconocidas y valoradas, pero su legado es todavía muy poco conocido por el gran público». La muestra, que será inaugurada este mes en Santander y se exhibirá hasta finales de enero de 2019, permite conocer este fenómeno de la mano de la obra conservada en España de dos grandes naturalistas: Maria Sybilla Merian (Franckfurt 1647-Amsterdam 1717) y Alida Withoos (Amersfoort, ca. 1661/1662- Amsterdam1730).

21 dibujos

La colección del Real Jardín Botánico conserva 21 dibujos atribuidos a ambas, nunca expuestos en España y que llegaron en 1785 a la corte de Carlos III formando parte de la colección científica comprada al médico y naturalista holandés Jan le Francq van Berkhey (1729-1812). Estas obras, junto a otras de la misma colección, propician la reflexión «sobre aspectos como la historia de la autoría a la vez que mostrar la excelencia de las aportaciones de las mujeres a la cultura artística y científica de la Europa Moderna».

Comisariada por Montserrat Cabre i Pairet (UC) y María Cruz de Carlos Varona (Universidad Autónoma de Madrid, todos los fondos de la exposición pertenecen al Real Jardín Botánico-CSIC y se exponen por primera vez en España gracias a la colaboración con esta institución. El libro/catálogo, editado para la ocasión, cuenta con la colaboración del Gobierno de Cantabria y participan en él distintos investigadores internacionales.

La nómina la integran Natalie Zemon Davis, Universidad de Toronto; Montserrat Cabré i Pairet; María Cruz de Carlos Varona; Peter Cherry, Trinity College Dublin; Jaya Remond, Max Planck Institute for the History of Science, Berlín; José Pardo-Tomás, Institució Milà i Fontanals-CSIC, entre otros especialistas.

Cabré i Pairet es profesora de historia de la ciencia en la Universidad de Cantabria. Y dirige desde 2016 el Área de Igualdad, Conciliación y Responsabilidad Social. Su investigación se centra en la historia de las mujeres y de la diferencia sexual, «prestando especial atención a los saberes y a las prácticas en torno a la salud y al conocimiento de la naturaleza en la Europa premoderna».

Por su parte, María Cruz de Carlos Varona es profesora en el Departamento de Historia y Teoría del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid. Entre 2012-2016 trabajó en el Prado, en los departamentos de Dibujos y estampas y Escuela. Sus líneas de investigación se centran en la cultura artística de las mujeres en la Edad Moderna, la imagen religiosa en la Edad Moderna y la historia y cultura de la estampa.

Entre los valiosos materiales, la colección esconde una serie de dibujos de flores atribuidos a esas dos mujeres de origen alemán y holandés que vivieron durante la segunda mitad del siglo XVII y primeras décadas del XVIII. Estos dibujos conforman el núcleo de la exposición que ahora se inaugura.

«Son ilustraciones botánicas de una gran calidad técnica y artística. Algunas contienen también representaciones de insectos, resultado de una observación cuidadosa de la naturaleza».

Con su catalogación y estudio, por parte de un equipo de investigación internacional, «se arroja luz sobre una esfera poco conocida de la historia de la ciencia y de la creación artística, mostrando las aportaciones significativas de las mujeres a la cultura». La Sala de Exposiciones de la UC se convertirá así en en la primera sede española de este valioso material. El Jardín Botánico del CSIC ha sido el artífice del préstamo de las obras. La Consejería de Cultura, colabora en la edición del catálogo para que «pueda servir de base para ulteriores estudios sobre esta colección».

De los 458 dibujos originales que forman la llamada Colección Van Berkhey del Real Jardín Botánico se seleccionaron esa veintena que el coleccionista atribuyó a ambas artistas. Las comisarias subrayan que se han respetado esas atribuciones «en reconocimiento a su historicidad, pese a las posibles discrepancias o reservas».

Y aluden al problema de «la autoría artística y científica -su producción, sus contextos, su exhibición y el valor que a ella se atribuye- uno de los aspectos sobre los que nuestra exposición quiere reflexionar».

La calidad de un trabajo relegado a la «invisibilidad y el olvido»

El proyecto que ha afrontado la UC pretende un objetivo esencial: Dar a conocer al público las «extraordinarias obras y vidas» de un grupo de mujeres que vivieron en el Norte de Europa entre la segunda mitad del XVII y los primeros años de la centuria siguiente. A su juicio, la calidad de su trabajo «desafía las etiquetas preconcebidas» pero la tradición historiográfica «ha relegado a la invisibilidad y al olvido, a pesar de que el pasado está repleto de historias similares» a las de las protagonistas de la muestra. De algún modo, dicen las comisarias, «sus experiencias, la riqueza y la belleza de los vestigios que conservamos de ellas, condensan también las de otras muchas que desarrollaron formas originales de conocer y representar el mundo natural».

Originalmente parte de la colección del médico y naturalista holandés Jan Le Francq van Berkhey (Leiden, 1729-1812), las obras fueron compradas para el Real Gabinete de Historia Natural con sede en Madrid, por medio del Cónsul General de España en Ámsterdam, Ignacio Jordán de Asso y del Río (Zaragoza, 1742-1814), naturalista, jurista y diplomático. Fue él quien avisó al secretario de Estado de Carlos III, Conde de Floridablanca, de la salida de la colección a la venta y quien recomendó su adquisición para el Real Gabinete.

La colección constaba en su totalidad de cerca de 8.000 objetos, entre dibujos, estampas, minerales, libros y medallas. La parte adquirida para el Real Gabinete permaneció unida hasta principios del siglo XX, cuando en fecha no documentada fue repartida entre el Real Jardín Botánico, el Museo Nacional de Ciencias Naturales y la Biblioteca Nacional de España. Montserrat Cabré i Pairet y María Cruz de Carlos Varona resaltan que el núcleo de la muestra lo forman los dibujos de Merian y Withoos que presentan una unidad temática –todos ellos son dibujos de flores–; técnica –todos están realizados en acuarela sobre papel–; y también formal.

«Todos se relacionan con un periodo específico de la producción de Merian, representado en su 'Blumenbuch o Libro de Flores' (Núremberg, 1675-1680) y también con el tiempo en que ambas mujeres coincidieron trabajando en el entorno de Agnes o Agneta Block (Emmerich, Alemania, 1629-Ámsterdam, 1704)», una de las más famosas coleccionistas botánicas de su tiempo y promotora de la labor de artistas y dibujantes.

Al margen de los dibujos, en la muestra afloran también las prácticas de un tipo de coleccionismo que desarrolló múltiples técnicas de estudio y representación de las flores en el marco de un proyecto amplio de investigación de la naturaleza. «Al núcleo principal de obras le acompañan otros elementos que configuran una pequeña muestra del contexto original del que formaban parte: otros dibujos, estampas, pliegos de herbario y distintos elementos de cultura material de la misma colección».

Esther García, en nombre del Real Jardín Botánico, recuerda que su archivo es especialmente conocido por los fondos documentales producidos por las expediciones científicas españolas, que en el último tercio del XVIII y principios del XIX recorrieron los territorios coloniales de ultramar. Los herbarios y documentos de José Celestino Mutis, Hipólito Ruiz, José Pavón, Martín Sessé y Juan de Cuéllar, entre otros, ingresaron en el Real Jardín Botánico formando un patrimonio que se ha convertido en «referente para el estudio de la historia natural de América».

Estas producciones han «eclipsado» otros relevantes legados que se conservan en el archivo del Jardín. Es el caso de la parte correspondiente a la botánica de la «magnífica colección iconográfica reunida por el médico, naturalista, escritor y pintor holandés, Jan Le Francq van Berkhey, y en la que se conservan también sus propios dibujos».

Desde que ingresó en el Jardín –probablemente a principios del siglo XX– la colección permaneció sin tratar hasta el año 2000 en que se abordaron la catalogación y el estudio y difusión de estos fondos. En la actualidad, la colección formada por Van Berkhey, distribuida entre el Museo Nacional de Ciencias Naturales, la Biblioteca Nacional y el Real Jardín Botánico, se considera, en palabras de Emiliano Aguirre, como «el mejor registro de los importantes esfuerzos seculares y de sus resultados en aplicar las técnicas pictóricas y técnicas de impresión al estudio descriptivo de la naturaleza en que vivimos».

 

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