A la tele le gusta menos el papel 'couché'

A la tele le gusta menos el papel 'couché'

Las cadenas han minimizado la crónica social. «El corazón tradicional no desaparecerá, pero la gente quiere ver el otro lado del espejo», opina un experto

JUANFRAN MORENOMadrid

24 de agosto de 2018. 'Sábado Deluxe' regresa de vacaciones. El primer invitado de la noche fue Omar Montes; después, entró Gemma Serrano, una supuesta amiga de Bigote Arrocet que decía que coqueteaba con él. Y para finalizar, Sonia Monroy. A Telecinco no le hizo falta recurrir a grandes celebridades para liderar el 'prime time' con un 17,8% de cuota y más de 1,3 millones de espectadores. La cadena ha creado su propio (y exitoso) universo de personajes, que ha desplazado a los tradicionales protagonistas de la prensa rosa a un segundo plano. 

El primer gran programa de corazón en horario de máxima audiencia fue 'Tómbola' (1997). El formato de la extinta Canal Nou, presentado por Ximo Rovira, creó un nuevo modelo de televisión en el que el famoso de turno se enfrentaba a las preguntas despiadadas de Jesús Mariñas, Karmele Marchante y Lydia Lozano, entre otros periodistas. La crónica social dejó de ser amable, y la audiencia se disparó por encima del 40% de 'share' en sus dos primeras temporadas. Los cachés de los invitados alcanzaron precios desorbitados. Hasta siete millones de pesetas (algo más de 40.000 euros) recibió Alessandro Lecquio por acudir al programa. También se sentaron en el espacio Carmen Sevilla, Al Bano o Chábeli Iglesias, que protagonizó uno de los momentos más tensos al huir del plató y llamar «gentuza» a los responsables del formato. El germen de 'Sálvame' había surgido en Valencia.  

'Tómbola' finalizó en 2004, pero la fórmula se expandió a las cadenas privadas nacionales. La prensa rosa en televisión vivió su máximo esplendor a principios de este siglo. Telecinco estrenó 'Salsa Rosa' (2002), y Antena 3 hizo lo propio con '¿Dónde estás corazón?' (2003). Pero en 2011, el canal de Atresmedia canceló el programa presentado por Jaime Cantizano y renunció a los contenidos de crónica social. Desde entonces, Telecinco mantiene la hegemonía en la información rosa.

Cachés más bajos

El monopolio de Mediaset y la falta de competencia en este terreno han afectado a los personajes que asiduamente acudían a los programas del corazón. «Antes había mayor interés y batalla por los cachés televisivos de los famosos», apunta Saúl Ortiz, periodista y director del portal 'cotilleo.es'. Esta disminución de espacios también ha perjudicado a la economía de los periodistas. En 'Tómbola', un colaborador recibía unos 3.000 euros por programa. Ahora, se paga entre 400 y 800 euros por participación. «Los cachés han ido bajando de forma gradual. Los que más cobraban se han ido adaptando a las circunstancias, siendo conscientes de que los formatos dedicados a la prensa rosa son más limitados», explica Ortiz.

En los últimos años, los protagonistas de la crónica social han ido variando. Las portadas de las revistas más clásicas se han abierto a otros famosos menos glamurosos. «El dinero ha pervertido a la prensa del corazón. Los personajes de ahora, que no tienen un bagaje profesional, han descubierto que incluso mintiendo pueden ganar mucho dinero», asegura el experto. «La prensa del corazón llevada a televisión es cíclica. En 'Tómbola' o 'Crónicas marcianas' ya se entrevistaban a personajes menos elegantes (Yola Berrocal, Loli Álvarez), pero es cierto que en aquella época la información rosa era más prensa de sociedad. Quizás la televisión convirtió la información de corazón en un espectáculo», apunta.

'Sálvame' se ha convertido en el formato que ha heredado el espíritu de aquellos grandes programas. No obstante, Ortiz cree que el magacine de Telecinco «no es un programa del corazón». «Es un 'reality show' de sus personajes que se han convertido en las estrellas; un espacio en que se habla de ellos».

'Corazón', el superviviente

Pero si hay un formato que resiste al paso del tiempo es 'Corazón'. El programa presentado por Anne Igartiburu se estrenó en el verano de 1997 en La 1 y se ha convertido en el espacio decano de la crónica social en España.

Este lunes (14.30 horas) estrena su temporada 23 con una profunda renovación, que incluye nuevo decorado, grafismos y cabecera, pero manteniendo sus señas de identidad. «Cuando llevas tanto tiempo en emisión no te puedes acomodar. Te tienes que reinventar constantemente con mucho cuidado, porque no puedes traicionar los principios del programa», explica Rufino Sánchez, director de 'Corazón' desde junio.

El espacio se ha ido adaptando durante los últimos meses a las nuevas demandas del público y ha ampliado sus contenidos a otro tipo de crónica social. «Los protagonistas de la prensa del corazón han cambiado. Antes teníamos a Rocío Jurado, Rocío Dúrcal, Lola Flores. Ahora, hemos abierto el abanico, pues también interesa la vida de los 'youtubers' o 'influencers'», argumenta el periodista. De este modo, 'Corazón' ya aborda otras caras menos habituales en TVE, como Sofía Suescun o Kiko Jiménez, y otros temas como, por ejemplo, los relacionados con los actores de la serie 'Juego de Tronos'. «Cuando comenzó 'Corazón', la crónica social tenía un aire de elitismo y sofisticación que después ha ido perdiendo. Nos tuvimos que dar cuenta de que a los espectadores también le interesaba la parte menos glamurosa de la fama», reflexiona Rufino. «El corazón tradicional no desaparecerá. Pero la gente quiere ver el otro lado del espejo», apostilla.