Final Four de Vitoria

El CSKA se venga del Real Madrid

Nando de Colo celebra una canasta. /Sergio Pérez (Reuters)
Nando de Colo celebra una canasta. / Sergio Pérez (Reuters)

El equipo ruso, liderado por De Colo y Sergio Rodríguez, desquició en el último cuarto a un campeón desconocido

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZVitoria

Se acabó el sueño de la Undécima y del histórico desafío de revalidar el máximo título continental 51 años después. Tras la semifinal perdida el pasado año en Belgrado ante el Real Madrid, el CSKA de Moscú se vengó en Vitoria de los blancos para tener la posibilidad de conquistar el domingo su octava Copa de Europa, frustrando al equipo de Pablo Laso en su aspiración de encadenar dos coronas consecutivas. El conjunto ruso, liderado por Nando de Colo, que explotó en un último cuarto en el que el CSKA desquició a un campeón desconocido, y Sergio Rodríguez, que siempre estuvo resolutivo y se impuso con claridad a los bases madridistas, volverá a disputar una final de la Euroliga tras superar a un rival muy irregular que pagó su pésimo último parcial.

En una auténtica guerra en la que esta vez no pudieron triunfar la ambición, el talento y la experiencia del Real Madrid, el defensor del título desperdició 14 puntos de ventaja (51-65) en un último cuarto para olvidar, en el que los rusos tiraron de físico, espíritu y defensa para provocar en el rival un apagón ofensivo que fue letal. En el Madrid, lo que ya es noticia, no apareció nadie en el momento de la verdad. Tampoco le valió en esta ocasión al Madrid alguna canasta milagrosa de Sergio Llull, que demostró no estar todavía en forma, aunque gracias a un triple suyo los blancos se matuviesen con cierta vida (91-90) a falta de 15 segundos para el final. Sin embargo, en la siguiente acción falló el escolta balear y ahí murió definitivamente el todavía campeón de Europa. Ya no estaban en pista Campazzo, Tavares ni Rudy Fernández, víctimas de sus personales, al igual que a Laso se le pitó una técnica con 75-78 cuando tan durísimo duelo contra los rusos, con un protagonista que sí era inesperado (Will Clyburn), comenzaba a tomar color rojo.

El principal artífice de la sonada decepción madridista fue De Colo, a quien intentaron frenar con faltas los blancos y fracasaron una acción tras otra. Sin embargo, primero fue Sergio Rodríguez quien, en cuanto apareció en pista, consiguió frenar el arrollador inicio de partido del Real Madrid, que con Walter Tavares dueño y señor de la pintura logró entonces su primera máxima ventaja (11-22) a los ocho minutos, dominados por completo por el pívot caboverdiano.

95 CSKA de Moscú

De Colo (23), Hackett (3), Clyburn (18), Kurbanov (-) y Hunter (8) -quinteto inicial.-. Bolomboy (-), Peters (3), Sergio Rodríguez (23), Higgins (11) y Hines (6).

90 Real Madrid

Campazzo (10), Rudy Fernández (10), Taylor (3), Randolph (12) y Tavares (6) -quinteto inicial-. Causeur (18), Ayón (2), Carroll (5), Llull (13), Deck (2) y Thompkins (9).

PARCiALES:
18-22, 25-23, 22-28 y 30-17.
ÁRBITROS:
Boltauzer (Eslovenia), Ryzhyk (Ucrania) y Panther (Alemania). Eliminados: Campazzo, Tavares y Rudy Fernández.
INCiDENCIAS:
Segundo partido de semifinales de la Final Four de Vitoria 2019, disputado en el Fernando Buesa Arena. 13.199 espectadores.

Tavares sumó entonces seis puntos, siete rebotes y dos tapones, para relanzar al equipo blanco frente a un conjunto ruso que se vio hasta ese momento desarbolado hasta que se presentó el 'Chacho'. Con el base tinerfeño el CSKA rebelándose y con el descanso concedido a Tavares el CSKA le endosó un parcial de 7-0 al Madrid que equilibrió el encuentro y no permitió que el equipo de Pablo Laso alcanzase mayor ventaja.

El 'Chacho' frena la sangría

Con De Colo desaparecido en ese comienzo intenso, Sergio Rodríguez (7 puntos y dos asistencias en el primer período) se encargó él solo de frenar la sangría que el CSKA estaba sufriendo en el rebote, doblando el equipo español al ruso (8 por 16 en la pelea bajo los aros). Con Tavares en cancha cundió el pánico en el CSKA, cegado ante la canasta contraria con la inmensidad del mejor defensor de la Euroliga. Sin embargo, el caboverdiano no salió en el segundo parcial y entonces siguió escalando el físico conjunto ruso, liderado por la dirección y la anotación del base exmadridista.

Tanto fue así, que con el campeón atascado en ataque y con muchas dificultades para defender, en su peor momento en el segundo cuarto, el CSKA logró remontar y ponerse por delante (34-33). Sin embargo, apenas le duró nada al equipo de Dimitrios Itoudis, porque llegó el momento de Fabien Causeur y Trey Thompkins. Frente a la torpeza de los blancos desde la larga distancia, ambos mantuvieron con un par de triples a su equipo cuando el encuentro se había enfangado, dormido sin el ritmo de Sergio Rodríguez y los jugadores del CSKA ganaban el primero de los tres primeros parciales. Pese al discreto partido del Madrid, el defensor del título lograba irse al descanso con ventaja, lo que no era mala noticia, aunque también se esperaba el despertar de De Colo y una reacción más contundente del CSKA.

Peor se le ponían las cosas al campeón con la tercera personal de Tavares, que debió volver a sentarse con 46-49 y dejó el camino más abierto a los jugadores del CSKA, aunque con el arsenal del que dispone el Madrid, pese al muy mal momento de Llull, que llegó a fallar tres triples consecutivos, los blancos volvieron a adquirir otra ventaja importante (67-78). Empezó entonces una verdadera batalla, liderada por parte del CSKA por De Colo y la intensidad física de los rusos, y el Madrid se dio de bruces con la realidad, ya que nadie respondió a la llamada de auxilio.