Baloncesto

El Igualatorio se la jugará en Santander

Kearse, en el partido de ida ante el Ávila/Estela
Kearse, en el partido de ida ante el Ávila / Estela

Los estelistas caen en Ávila y siguen sin certificar su pase a la fase de ascenso a LEB Oro que se decidirá el próximo sábado

Aser Falagán
ASER FALAGÁNSantander

Diez minutos de inspiración no son suficientes. ElEstela se mantuvo vivo hasta el último cuarto en Avila en un partido que hasta aquel momento había sido de dominio alterno, pero los santanderinos cayeron. Los cántabros lo tenían todo a su favor para clasificarse para la fase de ascenso a LEB Oro (y con ello garantizar la permanencia), pero dos derrotas seguidas se lo han complicado. Ahora se jugarán todas sus opciones el sábado a las ocho de la tarde ante elTormes. Será en el Palacio de los Deportes. Y no estará de más mirar de reojo los resultados de otras canchas... y centrarse más que en un partido en el que la tensión se hizo evidente y pudo descentrar a los cántabros.

Los rojos se fueron al descanso ganando por dos puntos en un duelo muy igualado que el Ávila reanudó apretando para ponerse con tres puntos por delante. Pero esta vez el Estela era un equipo sólido y supo mantener el ritmo a los locales para igualar a 46 en el ecuador del cuarto, pero después el mayor acierto castellano en el lanzamiento exterior –o los deméritos estelistas desde los 6,75 metros– fue clave hasta que un triple de Pablo Sánchez impidió coger ventaja en el marcador. Al contrario, los locales se iban al último cuarto con un punto de ventaja.

78 Ávila

Ortiz Menditeta,Maldonado,Cazorla, Dziuba, Lawrence-Ricks –cino inicial–, Mulero, García Álvarez, Faye, De Blas

72 Igualatorio

Peña, Iradier,Kearse,Pablo Sánchez, Norris –cinco inicial–, Palazuelos, Thomas,Samuels, Nakidjim, Peña

Parciales
18-8, 34-36, 54-54, 78-72

Una salida fulgurante en el acto final colocó al Estela con siete puntos de desventaja. Y eso que el Ávila perdió la ocasión de aumentarla al fallar dos tiros libres. Por si fuera poco, Kearse y Samuels se metían en problemas con las personales y Thomas enfilaba el camino al banquillo tras cometer la quinta. La distancia se hizo insalvable e incluso ascendió a los ocho puntos cuando David Mangas pedía a falta de un minuto y medio un tiempo muerto que ya no sirvió de nada, aunque a la desesperada consiguieron reducir la distancia a tres puntos cuando faltaban 20 segundos. Se hicieron tarde los deberes y al final se suspendió el parcial.