Francia, el puma y la madriguera

Cristiano Ronaldo, durante un entrenamiento. /
Cristiano Ronaldo, durante un entrenamiento.

JUAN GÓMEZ-JURADO

Quedan solo unas horas para que se juegue la final de esta Euro 2016 y yo intento a la desesperada recordar el título de una película. No era una gran película, era una del Oeste bastante ramplona que vi con mi padre hace lo menos tres décadas. Unos cuantos indios y el vaquero bueno seguían a un puma a su madriguera en las montañas. El vaquero bueno intentaba entrar para acabar con el puma, pero los indios se lo impedían. «En su casa es mortal», avisaba un señor que de indio solo tenía el pelucón y el moreno de bote a un vaquero de camisa recién planchada. Y el vaquero recién planchado entraba igualmente, y no me acuerdo de lo que pasaba luego pero creo que el puma se lo comía. Y si no, se lo merecía, qué demonios.

Así se encuentra Portugal, nuestro vaquero recién planchado, ante un puma que en su madriguera es mortal. Todos recordamos lo que pasó el 27 de junio de 1984. 2-0 le metieron a una España con Arconada y sus medias blancas, unos franceses que de bueno solo tenían a Platini y el hecho de jugar en casa.

Todos recordamos lo que pasó el 12 de Julio de 1998. 3-0 le metieron a un Brasil con Ronaldo, Roberto Carlos, Cafú, Bebeto y Rivaldo. Aunque entonces ellos tuvieron el mejor equipo que ha tenido nunca Francia, con Thuram, Desailly, Deschamps, Karembeu (ese año era bueno), Zidane y Djorkaeff.

Queda Deschamps en el banquillo como recordatorio del más alto galardón que ha conquistado el fútbol galo, y de paso como hilo conductor de una tendencia que esta noche puede confirmarse: Francia ha ganado todas las finales que ha disputado en su casa, con todas esas gargantas alonsenfantsdelapatrieándoles desde la grada. Será el aire, será el agua, será que el puma en su madriguera es mortal, pero yo que Portugal tendría mucho cuidado. Y sigo sin recordar el nombre de la maldita película.