Fútbol / Gimnástica

Un derbi para cicatrizar heridas

Palazuelos y Perry, de la Gimnástica, luchan por el balón con Pablo, del Tropezón. /Luis Palomeque
Palazuelos y Perry, de la Gimnástica, luchan por el balón con Pablo, del Tropezón. / Luis Palomeque

Tropezón y Gimnástica dejan atrás «las viejas rencillas» y apuestan por una rivalidad «sana» para que el duelo tenga «guasa y amistad»

A. SANZ/J. COMPOSTIZO TORRELAVEGA.

El amor del enamorado y el amor del futbolero pueden ser lo mismo. O al menos compartir los mismos circuitos cerebrales y neurotransmisores. Lo dice la ciencia. Investigadores de la Universidad de Coimbra (Portugal) certificaron que los sentimientos despertados por el mecanismo de expresión entre una persona enamorada y un apasionado del fútbol simulan la misma naturaleza. Y si hay un partido en el que se desborda esa pasión ese es un derbi.

Torrelavega vivirá mañana (Santa Ana, 17.00 horas) el duelo entre Tropezón y Gimnástica. Hay quien se empeña en defender que no deja de ser como cualquier otro. Que «los tres puntos valen igual» sea quien sea el rival. Que «solo es un partido». Así lo subraya Valentín Gutiérrez, el eterno presidente del Tropezón -lleva en el cargo 33 de los 35 años del club-. El máximo mandatario taniego lo tiene muy claro. Cuentan con toda ayuda posible: «aprovechando que Dios es de Tanos, que sea lo que él quiera. Es un partido que mueve a las familias y no va a faltar el ánimo. El que pueda ir al campo irá y el que no pues apoyará de la mejor forma posible».

Su colega gimnástico, Tomás Bustamante, coincide en que no es un partido como otro cualquiera. «En el Tropezón hay muchos conocidos y siempre tiene un poco más de vidilla otros, igual pasa cuando jugamos contra el Barreda. No dejamos de ser equipos vecinos y eso le añade un ingrediente más al partido».

Gutiérrez y Bustamante barren para casa y cada uno apuesta por la victoria de sus plantillas, aunque lo hacen de forma muy distinta. El presidente taniego sabe que las estadísticas y los números caen de su parte. «En las dos últimas temporadas que nos hemos enfrentado en nuestro campo hemos ganado» así que augura un partido como todos los derbis anteriores, «con un resultado incierto, que nunca sabes lo que va a pasar, porque en un partido de estos puede pasar cualquier cosa y espero que lo que pase es que nosotros ganemos. Todos los Tropezón-Gimnástica son partidos fantásticos». Desde la ribera del Besaya, el blanquiazul supone que «será bonito», pero no descarta un partido poco vistoso: «seguramente haya mucho respeto entre ambos equipos y no creo que disfrutemos de muchos goles».

La condición de favorito para el derbi torrelaveguense recae en la Gimnástica. El equipo blanquiazul está inmerso en la mejor racha no solo de la temporada sino de toda su dilatada historia -catorce victorias en quince partidos-. Bustamante rehuye de ella: «es un partido en el que no hay favoritos, pero es cierto que si aspiramos a ser campeones tendremos que hacer algo positivo en Santa Ana».

Ambos equipos llegan en un buen momento a este partido. Desde Mies de Vega miran un poco por encima en la clasificación a los taniegos. Los blanquiazules van segundos con 65 puntos, mientras que el Tropezón ocupa la cuarta plaza a cinco de diferencia. Valentín tiene «esperanza e ilusión». El motivo casi suena a evidencia cuando lo explica: «al equipo le veo muy bien, sobre todo en lo que llevamos de 2018. En estos momentos los jugadores están perfectamente conjuntados». Mientras, en el vestuario taniego reina una comunión casi mística. El entrenador de la Gimnástica, Pablo Lago, gracias a los fichajes del mercado de invierno, puede «hacer rotaciones como estamos viendo en las últimas jornadas con la llegada de Huertas y de Barbero para dar descanso a jugadores que estaban acumulando muchos minutos», explica Tomás Bustamante Pérez.

El derbi de la capital del Besaya puede ayudar a vislumbra el futuro cercano de ambos equipos en a Liga. El Tropezón por un lado llega con «un colchón de puntos» -cuatro- con el Racing B -quinto clasificado-. Mañana se miden a la Gimnástica, pero después llega el Laredo, así que «con dos victorias podríamos asegurarnos los puestos de fase de ascenso». Esto, explica Gutiérrez, «llenaría de alegría» Santa Ana «porque hacia tiempo que no se disfrutaba así del equipo con gente trabajadora, humilde y comprometida con este club». A esta descripción se «suma un líder indiscutible en el banquillo, que es su entrenador, Geli».

La rivalidad entre blanquiazules y taniegos «es sana» coinciden ambos presidentes. Atrás quedaron las viejas rencillas y los comunicados cruzados por el ir y venir de jugadores de una entidad a otra. «Eso son cosas del fútbol», dice Bustamante. Las relaciones «son cordiales». Hasta el punto de que el Tropezón jugará por primera vez este año «la Malecón Cup que es un torneo de fútbol base que organizamos y hasta esta edición nunca habían venido». En la misma línea se muestra Valentín: «que las aficiones olviden las viejas rencillas. Hay que entender que haya guasa, amistad y trabajamos todos para que sea de esta forma».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos