El fútbol cántabro se va de fiesta

El Vimenor femenino recoge la distinción por su ascenso a Segunda División en la temporada de su fundación./Antonio 'Sane'
El Vimenor femenino recoge la distinción por su ascenso a Segunda División en la temporada de su fundación. / Antonio 'Sane'

La Unión Montañesa de Escobedo y el Ayrón Club fueron distinguidos por su centenario | Los campeones de las diferentes ligas de la pasada temporada recogen sus premios en la gala anual

ADELA SANZ

El fútbol está concebido así, tiene que haber o una gran alegría o una gran tristeza. Derrota o victoria, sangre o aplauso. Ayer, en la sala Argenta del Palacio de Festivales de Santander se vivió la parte más dulce y festiva del llamado deporte rey. Padres, entrenadores, presidentes y, por supuesto, los futbolistas. Sin ellos, sin los que saltan al campo cada jornada no sería posible que se premiasen a más de 93 entidades en una Gala del Fútbol Cántabro que, como en ocasiones anteriores, se repartió en dos bloques.

La fiesta, que tiene como principal objetivo el reconocimiento a los mejores equipos de la última temporada desde categoría benjamín hasta Tercera División, además de premiar a los diferentes campeones de Copa; y la entrega de las diferentes distinciones. Todo ello en una tarde que arrancó a las 16.30 horas para recibir a los más pequeños. El futuro del fútbol cántabro abarrotó la sala para vivir el arranque de la celebración, que congregó a los campeones del fútbol y el fútbol sala base de la región. Si Cantabria da en los próximos años un jugador de los que marcan época y se convierte en ídolo de toda una generación, ese joven deportista estuvo en la Sala Argenta del Palacio de Festivales.

El evento, organizado por la Federación Cántabra de Fútbol, celebró su quinta edición reuniendo un gran mosaico de vistosos colores y escudos en el patio de butacas. Los nervios de los canteranos fueron controlados sin problemas. Ya eran campeones, de Liga o de Copa, así que la única incertidumbre de la tarde era saber cuándo subir al escenario a recoger un trofeo que resume las sonrisas y las lágrimas de toda una temporada. Una vez allí, prebenjamines, benjamines, alevines e infantiles tenían un segundo objetivo en mente: mantener la formación para la foto oficial. Todos los niños querían posar con el trofeo, estar cerca, tocarlo o inmortalizarse con él en las manos. Mantener el orden entre tanta felicidad contenida fue un ejercicio de paciencia, aunque la ocasión bien lo merecía.

Vimenor, Noja, San Agustín, Cuevas del Castillo, Oceja, Solares, Agora o Peña Revilla, son algunos de los equipos que subieron al escenario en categoría benjamín. Racing, Gimnástica, Peña Paco Liaño, Marina Sport o Bansander, en alevín; y Amistad Sniace, Arenas de Frajanas o Castro, entre los campeones infantiles. Muchos de los presidentes o directivos de algunos de los clubes tuvieron que hacer varias veces el paseo por la escalinata del escenario porque distintos equipos de su entidad deportiva habían sido los mejores en sus respectivas categorías. Eso le pasó, por ejemplo, al Racing, pero también a la Gimnástica o al conjunto taniego del Tropezón.

Tras ellos le llegó el turno al fútbol sala, una modalidad con tantos o más equipos a los que la Federación Cántabra de Fútbol quiere dar la misma relevancia y visibilidad que a los que juegan en campo grande. Así, el fútbol sala no faltó a la cita y los pequeños del Mioño, Montañas del Pas, Torina o Fuente Salín posaron orgullosos tras proclamarse campeones tanto de Liga como de Copa.

A partir de las 20.00 horas, y en la misma localización, llegó el turno a los mayores: cadetes, juveniles y absolutos, acto que arrancó con el cantante torrelaveguense Nando Agüeros sobre el escenario poniendo la nota musical. Antes de comenzar el desfile por el escenario, José Ángel Peláez, presidente de la Federación Cántabra de Fútbol -con más de 14.000 licencias esta temporada- agradeció «la asistencia de las 2.300 personas que han venido a celebrar» la gran fiesta del fútbol regional. Además, el máximo dirigente del fútbol cántabro hizo una mención especial a los tres equipos que han conseguido «éxitos que no son habituales», como es el caso del Construcciones José Luis Cobo que, con su ascenso a Segunda División B, «ha devuelto la ilusión al fútbol sala»; el Vimenor femenino, que «en su primer año de vida consiguió el ascenso a Segunda» y forma junto a Monte y Racing la triada de equipos cántabros en la división de plata nacional. El tercer club mencionado por Peláez fue «el Atlético Mineros, que en su primer año consiguió ascender y ganar la Copa Federación».

Reconocimientos

El esquema de esta segunda parte de la V Fiesta del Fútbol Cántabro fue muy similar a la anterior. Más campeones y algunos reconocimientos especiales. El Escobedo, como campeón de la Copa Federación y que comenzará a jugar la fase nacional el próximo mes de enero; la Gimnástica, como campeona de Tercera División y trofeo a la deportividad.

En las categorías regionales pasaron a recoger su trofeo el Santiago Galas, Cartes, Santillana y la plantilla del Oceja, que concluyó la temporada como campeón regional de la Preferente Femenina de fútbol 7. Además, no faltó el aplauso a la nueva liga femenina de Fútbol 11, que este año se disputa por primera vez en los campos cántabros.

Una vez finalizada la entrega de premios al fútbol campo, llegó el momento de un vídeo que compartieron cuatro deportistas que han sido referentes gracias a sus grandes éxitos: la exsaltadora Ruth Beitia, el ciclista retirado Óscar Freire y los exfutbolistas José Emilio Amavisca y Gonzalo Colsa. Estos primeras espadas del deporte cántabro fueron desgranando diversas píldoras en forma de reflexión. Después, llegó el turno al fútbol sala. Urrutia -en varias ocasiones-, Torina, Mioño o el ascendido Construcciones José Luis Cobo Cobo fueron los equipos que desfilaron por el escenario de la Sala Argenta antes del cerrar definitivamente esta fiesta anual del fútbol regional que celebra la buena salud de este deporte en Cantabria.