A dos días de otra final

Dani Mori da indicaciones desde el área técnica, mientras Fer se prepara para el saque de banda./María Gil
Dani Mori da indicaciones desde el área técnica, mientras Fer se prepara para el saque de banda. / María Gil

La Gimnástica juega el jueves ante la Cultural de Durango, que está a un punto de los torrelaveguenses y es uno de sus rivales por la permanencia

Adela Sanz
ADELA SANZTorrelavega

La Gimnástica no afronta la Semana Santa a ritmo de procesión de nazarenos, sino que lo hace a toda marcha, puesto que entre la disputa del derbi y su desplazamiento a Durango (jueves, a las 18.00 horas) dispone tan solo de tres días para preparar el partido. Así pues, el plan semanal aparece condicionado por la urgencia, lo que conduce a la plantilla blanquiazul a unos días cargados de trabajo y en los que no habrá pausa. Dani Mori y su cuerpo técnico han programado tres sesiones vespertinas de entrenamiento para preparar un duelo que se presume crucial para los intereses del equipo torrelaveguense.

Los futbolistas se ejercitaron ayer a las 18.45 horas y volverán a hacerlo hoy y mañana miércoles a la misma hora. No hay tiempo que perder, hay mucha tarea por delante y, pese a que la carga de trabajo a estas alturas de la temporada ya se empieza a acusar, no es el momento indicado para hacer una pausa antes de la disputa de un choque de tal calibre. En una jornada que se reparte en cinco sesiones -los primeros encuentros se jugarán el miércoles y los últimos el domingo-, a la Gimnástica le ha tocado medirse a la Cultural el día de Jueves Santo, al igual que sucede con otros dos partidos, Barakaldo-Tudelano y Langreo-Athletic B. Ese hecho ha condicionado el ritmo de trabajo que no dispondrá de días de descanso entre jornadas, como suele suceder cuando la Gimnástica juega el sábado o el domingo.

Quizás en cualquier otra circunstancia, con el equipo mejor situado en la tabla o en otra fecha menos avanzada del calendario, Mori pudiera haber otorgado un día de descanso a sus jugadores, pero a falta de solo cinco jornadas para el final y jugándose la permanencia, ha decidido prescindir del mismo. Lo que urge ahora es no perder la concentración y preparar lo mejor posible un encuentro que reviste especial trascendencia. Cierto es que todos los partidos que le restan a la Gimnástica son auténticas finales, pero el choque contra la Cultural adquiere una relavancia seguramente mayor al ser un rival que pelea por idéntico objetivo.

Hace cuatro meses del triunfo en Mareo, última victoria lejos de Torrelavega

Sin margen

Un punto separa a los blanquiazules, decimoctavos en la tabla con 30, del conjunto de Durango (decimonoveno con 29), por lo que lograr un buen resultado adquiere visos de necesidad casi imperiosa. A cinco puntos de la salvación, y a falta de disputarse tan solo quince, la Gimnástica debería empezar a sumar de tres en tres para no depender de resultados ajenos. Y qué mejor lugar para comenzar esa hoja de ruta que el partido de este jueves. El reto de sumar los tres puntos esta jornada puede parecer más sencillo de lo que en realidad es por dos motivos. El primero, por la propia dificultad que supone ganarle ahora mismo a la Cultural, uno de los equipos más en forma de la Liga. Y el segundo, por el rendimiento de los torrelaveguenses fuera de casa, que dista de resultar una garantía de éxito.

A pesar de que la Cultural de Durango ocupa la penúltima posición y que es el peor equipo de la Liga jugando de local, ya que de 16 partidos ha ganado cuatro, empatado tres y perdido nueve, siendo además el que más goles ha encajado en su estadio (25), si se tiene en cuenta su rendimiento en las últimas seis jornadas se observa que ha mejorado mucho. Tal es así que ha sumado doce puntos de los últimos 18, cifra que lo sitúa entre los tres mejores del campeonato, igualando en este registro al Racing y al Sporting B.

Los de Mies de Vega han sumado once puntos en los últimos nueve partidos disputados

En la carrera por la permanencia, que ahora mismo implica a seis equipos de forma muy directa (Izarra, Real Unión, Gernika, Gimnástica, Cultural y Vitoria), los durangueses son los que mejores resultados han obtenido en las fechas más cercanas. Han sumado nueve puntos en las últimas cinco fechas, por siete del Izarra, seis de la Gimnástica, cinco del Gernika, cuatro del Real Unión y tres del Vitoria, y se hallan en el mejor momento de la temporada.

Dani Mori ha mejorado el rendimiento de la Gimnástica. Eso es un hecho. En los nueve partidos que lleva al frente de la plantilla ha conseguido dos triunfos, cinco empates y ha perdido dos partidos, sumando en total once puntos, con siete goles a favor y nueve en contra. Hasta su llegada, el conjunto blanquiazul había logrado cuatro triunfos y siete empates en 24 partidos, acumulando en total 19 puntos.

Una gran mejora

De hecho, si la Liga hubiera empezado hace nueve jornadas, la Gimnástica ocuparía la undécima plaza, y además no sería el equipo menos goleador, puesto que mejoraría en este registro a cinco rivales. No obstante, cuenta con un peligroso talón de Aquiles, sus bajas prestaciones cuando juega lejos de El Malecón. Si en su estadio la Gimnástica ha obtenido dos victorias y tres empates, que lo convierten en un conjunto difícil de superar para cualquier visitante, fuera sus números no son tan buenos. De los cuatro partidos que ha jugado solo ha obtenido un par de empates, ante Gernika e Izarra.

La permanencia no pasa tan solo por ganar los choques que le restan en casa (Barakaldo y Sporting B), sino por obtener triunfos fuera, rompiendo esa barrera que de momento ha impedido al técnico asturiano sumar los puntos de tres en tres lejos de su campo. De esta forma, Durango, Langreo y Calahorra -donde la Gimnástica despedirá la temporada- se convierten en plazas que deben ser tomadas al asalto, pese a la dificultad que entraña la empresa y a que los torrelaveguenses solo hayan ganado dos partidos a domicilio, el último hace cuatro meses.