HISTORIAS DE LOS BOLOS

La Carmencita, dueña de la Liga

Revuelta, Salas, Cabello y Chuchi Alonso, campeones de Liga con La Carmencita. / DM
Revuelta, Salas, Cabello y Chuchi Alonso, campeones de Liga con La Carmencita. / DM

Javier Santamaría
JAVIER SANTAMARÍA

Al plantearse la temporada de 1960, con la Liga confirmándose como la mejor apuesta del calendario bolístico dado el éxito de sus dos primeras ediciones, la federación quiso darle un nuevo aliciente al torneo perfilando el marco de sus fechas de manera que no se viera condicionado por la disputa de otras competiciones.

Para conseguirlo le situó entre el 17 de abril y el 18 de julio, dando margen a las peñas para organizar sus concursos y, en la medida de lo poco que entonces era posible, evitar las interferencias. El libro de la Federación Cántabra que narra las primeras 50 ligas de bolos cuenta de esa tercera entrega que se presentaba renovadora de ilusiones y muy prometedora en lo deportivo.

La Peña Bolística de Torrelavega quería acreditarse como seria aspirante al título con Linares, Barreda, Hidalgo y Quintana, una partida con potencial sobrado para, en muchas quinielas, cuestionar el favoritismo de La Carmencita de Salas, Cabello, Revuelta y Chuchi. Y el de la peña Conde de San Diego de Cabezón de la Sal, que juntaba a Ramiro, Escalante, Mier y Sousa. Con diez equipos alineados en la batalla y los jugadores luciendo el crespón negro que honraba al Zurdo de Bielva, fallecido un mes antes, arrancaba una Liga que ya en su segunda jornada deparó la primera sorpresa, cuando la modesta peña Alcázar-Guardia de Franco boleaba 6-0 a la partida de Solvay de una forma tan apabullante como inespereda.

Para entonces los tres favoritos ya comandaban la clasificación empatados a cuatro puntos. Y su juego dejaba además sensaciones similares que refrendaban la idea de una Liga muy competida, probablemente hasta el último momento. Esta percepción se consolidó en la tercera jornada, cuando en el primer choque directo la Bolística ganaba 1-5 a La Carmencita en su feudo santanderino y se colocaba como líder solitario después de que la cuadrilla de Ontaneda ganara, por su parte, con un tanteo de 2-4 a Conde de San Diego.

La situación se mantuvo hasta la sexta jornada, cuando en el segundo enfrentamiento entre los grandes, la partida de Cabezón se reivindicaba derrotando 1-5 al líder, en un encuentro marcado por la polémica desde que Linares, en el primer chico y cerrando desde el tiro, soltara un caballo con su primera bola y el árbitro decidiera anularle la segunda en aplicación del artículo 21 del reglamento, lo que provocó las protestas del público y el desconcierto de los jugadores el resto del partido. Este resultado le daba un vuelco al torneo, con los de Conde de San Diego ahora viéndose nuevos líderes ayudados por la derrota que Solvay infligía a La Carmencita. Y mientras esto se cocía por la parte de arriba de la tabla, por abajo todo estaba prácticamente decidido en aquella liga que solo contemplaba un descenso.

Desigual

Y es que antes de cerrarse la primera vuelta el infierno ya solo implicaba a las peñas de Sierrapando y Soldevilla de Cartes, hundidas en el abismo aun sin saber lo que era puntuar. Todo lo contrario que pasaba en la lucha por el título, donde cualquier alternativa era una posibilidad que tenían en cuenta los aficionados. Y así se puso de manifiesto en el choque directo que faltaba, y que debía enfrentar en Santander a La Carmencita y Conde deSan Diego.

Lo ganaron 4-2 los locales, y este resultado le permitía a la Bolística recuperar el liderato que luciría hasta el ecuador del torneo, pero igualada con la peña Mallavia que, tapada y siempre ajena a la particular guerra que solo parecía implicar a las tres presuntas favoritas, se hizo muy visible como consecuencia de que estaba resolviendo la meritoria temporada que, de repente, le hacía aparecer en lo más alto de la clasificación y postularse como la cuarta en discordia con la partida formada por Joaquín Peña, Antonio Sánchez, Miguel Pérez y José Antonio Gándara.A estas alturas del torneo Sierrapando inauguraba su casillero tras ganar a domicilio en Cartes, resultado que quedaba en el aire cuando los derrotados impugnaban el resultado ante el Comité de Competición alegando irregularidades en la alineación visitante.

La competición mantuvo una tónica similar de vaivenes hasta la jornada quince, donde los empates entre La Carmencita y Solvay por una parte, y entre Conde San Diego y Bolistica por otra, llevaron la igualdad a la clasificación de la que volvía a sacar tajada la Peña Mallavia, de nuevo líder con un punto sobre La Carmencita y Conde de San Diego, y tres más que la Bolística a solo tres jornadas para acabar la Liga.

Partido decisivo

Así estaban las cosas cuando el líder se presentaba en Santander para disputar el encuentro crucial que en gran manera podía darle el título en el caso de victoria. El partido fue todo un homenaje a los bolos cuando respondió a las mejores expectativas de juego y emoción, y lo acabaron ganando los locales tras levantar un parcial de 0-2 para terminar imponiéndose a sus rivales jugando desde los tiros de 12 y 19 metros.

La Carmencita, Mallavia y Conde San Diego defendían sus opciones en los dos últimos y decisivos partidos que se disputaron seguidos en una jornada doble entre los días 17 y 18 de julio. En la primera fecha se jugaba el que enfrentaba en Cabezón de la Sal a Conde de San Diego y La Carmencita. Un partido de muchos nervios donde los visitantes acabaron imponiéndose, para al día siguiente terminar amarrando el título en su corro frente a Ontaneda. Era su tercera liga consecutiva, la que hacía tres de tres y convertía a la Peña La Carmencita en la indiscutible dueña del torneo, toda vez que con el nuevo título conseguía en propiedad el trofeo de la entonces denominada Diputación Provincial de Santander.

Solo dos puntos por detrás acabaría La Peña Mallavia, por delante de Bolística y Conde de San Diego. Y el descenso fue para Sierrapando cuando el Comité de Competición resolvía aceptar el recurso de la Peña de Cartes y con ello deshacer el empate a puntos entre ambas al darla vencedora del partido impugnado.

 

Fotos

Vídeos