Polémica

El sueño convertido en pesadilla de las jugadoras de curling surcoreanas

Las jugadores del equipo surcoreano de curling, con sus medallas de plata en Pyeongchang. /AFP
Las jugadores del equipo surcoreano de curling, con sus medallas de plata en Pyeongchang. / AFP

Acusan a sus entrenadores de explotación y abuso verbal y aseguran estar «en una situación desesperada», mientras el Ministerio de Deportes del país ya ha abierto una investigación

COLPISA/AFPSeúl

¿Un sueño convertido en pesadilla? El 'Garlic Team', el equipo femenino de curling de Corea del Sur que hizo furor ante su público en los últimos Juegos de Pyeongchang 2018, acusa a sus entrenadores de explotación y abuso verbal.

Las cinco 'dientes de ajo', como son conocidas por provenir de una pequeña localidad rural, Uiseong, famosa por cultivar esta planta, no eran favoritas al principio de los Juegos de Pyeongchang en febrero. Pero se convirtieron en estrellas al derrotar a Canadá y Suiza.

Este éxito, conseguido a pesar de la escasa financiación que se concede a su desconocido deporte, las lanzó al estrellato mientras sus memes invadían internet.

Pero unos meses después de su segundo puesto en el podio olímpico, las primeras asiáticas en conseguir esta hazaña, se declaran «tristes», «en una situación desesperada».

Apartadas del equipo nacional, las jugadoras han pasado del séptimo al décimocuarto escalón de la clasificación mundial.

El quinteto acusa al exvicepresidente de la Federación surcoreana de curling (KCF), Kim Kyung-doo, de haberlas sometido a «incontables abusos verbales». Los entrenadores les impusieron un excesivo control sobre su vida privada.

El equipo declara que la dirección quiso marginar a la capitana, Kim Eung-jung, cuyas enormes gafas redondas y mirada implacable enamoraron en los Juegos, después de casarse y anunciar su intención de ser madre.

«Se violan los derechos humanos y deportivos de los deportistas», escribieron en una carta al Comité Olímpico y Deportivo Coreano (KOSC). «Se ha vuelto insoportable», añadieron.

'Equipo Kim'

Además añaden que los entrenadores se quedaron el dinero ganado en varias competiciones internacionales, lo que equivale según la prensa a decenas de miles de dólares desde 2015.

El sistema deportivo surcoreano es muy jerárquico y los entrenadores tienen un gran poder para dictar la carrera de un deportista en un ambiente donde las relaciones personales son casi más importantes que el talento.

Las jugadores, también llamadas 'Team Kim' (Equipo Kim) porque comparten el mismo apellido, el más extendido en el país, tienen apodos relativos a la comida, para que el público las reconozca más fácilmente.

El conjunto se declara víctima de una lucha de poder dentro de la Federación de curling.

Kim Kyung-doo es el padre de su entrenadora principal, mientras que el marido de ésta gestiona los asuntos financieros y administrativos.

Kim Kyung-doo demandó a la KFC (Federación surcoreana de curling) después de haber sido despedido por no haber organizado unas elecciones a la presidencia del organismo, una función que ocupaba de manera provisional.

Según las acusaciones de las jugadoras, los entrenadores les desaconsejaron competir a nivel nacional para privar a la KCF de su estatus de estrellas.

«Desobediente»

Las jugadoras llegaron tarde a la competición nacional y, mal preparadas, terminaron en segunda posición. Este resultado les impidió participar en competiciones internacionales, ya que solo el equipo nacional puede ser cubierto financieramente por el KSOC, el Comité Olímpico. Sin dinero, la KCF (Federación) no ha podido financiar un segundo equipo.

«Nos quedamos atónitas cuando se nos dijo que no nos presentáramos en la competición para luchar por ser equipo nacional», explican. «Sólo podemos decir que somos piezas en sus diferencias personales. Nos hemos estancado desde los Juegos y estamos tristes».

En una entrevista con la televisión surcoreana SBS, las deportistas acusaron a los entrenadores de querer dañar a la capitana porque los había desafiado en nombre de todas las 'dientes de ajo' «Me convertí en una desobediente», dijo la capitana, Kim Eun-jung.

El administrador del equipo Jang Ban-seok sostiene por su parte que todo se hizo pensando en las deportistas. «Eun-jung es nuestra única skip y no podemos contar sólo con ella», aseguró a la agencia AFP. «Si Eun-jung se queda embarazada y se marcha, nos quedamos sin skip», añadió.

En un comunicado a la prensa añade que todas las cantidades obtenidas por el equipo fueron invertidas en el entrenamiento y en las competiciones en el extranjero, con su entero consentimiento. «Ningún miembro de la dirección tuvo afán de lucro», añadió.

El Ministerio de Deportes surcoreano ha abierto una investigación sobre el caso.

 

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