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Fútbol | Amorebieta-Racing

Jon Ander, un cicerone en Amorebieta

Jon Ander celebra el gol con sus compañeros./Javier Cotera
Jon Ander celebra el gol con sus compañeros. / Javier Cotera

El jugador vasco, con un gol y un penalti provocado, desatasca al Racing en un partido que el equipo cántabro pudo perder

SERGIO HERRERO AmorebietaSantander

Para llegar a Urritxe hay que dejar a la izquierda un enorme tubérculo de bronce de más de dos toneladas y media. Ubicado en una glorieta, la rotonda fue catalogada como una de las cinco más raras de toda España por el diario ABC. Ránkings bizarros aparte y quisiera lo que quisiera expresar el escultor Andrés Nagel con su obra, para los racinguistas que llegaron este sábado a Amorebieta y se encontraron con el mastodóntico monumento, el mote que se ha ganado entre los vecinos de la localidad era perfecto para la cita que afrontaban este sábado los de Iván Ania. Una 'patata' y, además, bien caliente. Lo que por los Campos de Sport se viene a definir como un 'peligro, paparda suelta'. Eso, para un equipo, el verdiblanco, que había flojeado en las dos semanas anteriores. Nada grave. Cuatro puntos de seis. Pero ha puesto el listón tan alto que cualquier cosa sabe a poco. El líder de la categoría visitaba a un rival en posiciones de descenso con los ojos inyectados en sangre de quien se está jugando la vida. Si seis días antes la Gradona le anunció a los gimnásticos la llegada al infierno con ese diablo sobre la frase «Esto es Santander», este sábado la gente del Amorebieta, con una educación exquisita, recibió a todos los cántabros con una sentencia similar: «Bienvenidos a Urritxe».

1 Amorebieta

Tena, Ibarbia, Aurtenetxe, Simic, Arregi, Martins, Orozko (Mujika, min. 79), Ortega, Tascón, Itu (Zarrabeitia, min. 81) y Seguín.

3 Racing

Iván Crespo, Buñuel, Julen Castañeda, Óscar Gil, Figueras, Sergio Ruiz, Nico Hidalgo (César Díaz, min. 79), Rafa de Vicente, Jon Ander (Rulo, min. 91), Cejudo y Enzo Lombardo (Cayarga, min. 71).

Goles:
1-0, min. 21: Ortega, de penalti. 1-1, min. 34: Jon Ander. 1-2, min. 58: Cejudo, de penalti. 1-3, min. 90:Sergio Ruiz.
Árbitro:
González González (Comité Balear). Amonestó a los locales Itu, Tascón, Simic y al preparador físico y a los visitantes Buñuel, Figueras y Cejudo. Expulsó al jugador del Amorebieta Mujika por doble amarilla, una de ellas mientras calentaba en la banda.
Incidencias:
Campo de Urritxe. Con césped irregular en una tarde nubosa y con lluvia intermitente.
Público:
Unos mil espectadores en las gradas del estadio vizcaíno. De ellos, unos 150 seguidores racinguistas que acompañaron a su equipo en una nueva victoria verdiblanca.
El detalle:
La victoria de este sábado le permite al Racing dormir con ocho puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el Leioa, a la espera de lo que haga el resto de rivales en la jornada del domingo.

Y es que el modesto campo del Amorebieta ha sido el tema de conversación durante la semana cuando ya se dejó de hablar de la mano de Óscar Gil o de si la tocó el calvo. Lo cierto es que el campo no estaba bien, pero tampoco para sembrar patatas. Como excusa, poca. De todas formas, Iván Ania decidió darle la titularidad –aprovechando también la lesión de Dani Segovia– a un agricultor que ha sacado hasta trufas del césped de Urritxe. El temporadón de Jon Ander en el Amorebieta fue el pasaporte tardío para el alavés hacia cotas más altas en el fútbol. Para él, la cosecha se hizo esperar, pero empieza a dar sus frutos. El vasco fue la única novedad en el once del Racing. Él señaló la cambera de la victoria.

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Fútbol directo, juego vertical, mucha intensidad de los locales... Todos los ingredientes previstos se iban cumpliendo en los primeros minutos de partido, en los que el Amorebieta apretaba al Racing. Y los verdiblancos, aun prevenidos, pasaron apuros en el inicio de la contienda. Y así, porque se veía venir, los vascos se iban a poner por delante. Un balón colgado al área verdiblanca lo peinó Sergio Ruiz. Tascón controló y Julen Castañeda le echó abajo. Penalti. Ortega transformó el lanzamiento para arar el terreno de cara a un posible botín vizcaíno. Lo cierto es que, visto lo visto hasta entonces, el Amorebieta ganaba a los puntos.

Porque quizá ya se acabó el arreón de personalidad del Racing. Tal vez los rivales ya han tomado nota. Y si en Tudela se jugó a lo que quiso el Tudelano y seis días antes marcó tendencia la Gimnástica,este sábado en Amorebieta las reglas las puso el dueño del balón. Amorebieta es lugar de malos recuerdos para el Racing. Allí la pasada campaña a Ángel Viadero le volvieron a colocar la soga al cuello. Y alguno empezó a temer que lo de Urritxe pudiese ser algo más que una maldición.

En la rotonda más conocida de Amorebieta, Jon Ander seguramente señalaba a través del ventanal del autobús verdiblanco y le decía a alguno de sus compañeros, «mira, la patata». Ya sobre el terreno de juego, y con la nave verdiblanca atascada sobre el césped, el nueve racinguista señaló la senda del empate. Y después la del triunfo. GPS racinguista. El incómodo Racing sacó casta y oficio, al menos de forma aislada, para devolver las cosas a su sitio. Las azadas con las palas y el abono con las semillas. Un córner colgado por Lombardo lo peinó Óscar Gil en el primer palo y un zaguero sacó el balón sobre la línea. El empate tuvo suspense. En la siguiente acción, el centro de Rafa de Vicente lo rozó Sergio Ruiz, botó en el área y se fue al poste. El rechace lo tocó de cabeza Óscar Gil para mandarlo de nuevo a besar metal. Y a la tercera, el agricultor que mejor conocía la huerta se cansó de tener la tierra en barbecho. Con una tijera, Jon Ander introdujo la pelota en una de sus porterías favoritas. «Ha sido un partido muy bonito. Sabíamos que iba a ser complicado. Nos han puesto las cosas muy difíciles. Lo importante son los tres puntos. Es el camino a seguir», dijo el delantero tras el encuentro. Síganle, que sabe por dónde hay que ir.

Lo del Racing no fue mas que un momento de lucidez. Porque todos los balones mandados al área tocaban pelo vizcaíno. Los verdiblancos no se llevaban una por arriba. Y Orozko se puso las botas. Sólo una genialidad de Iván Crespo evitó que el Amorebieta se pusiese de nuevo por delante. El remate de cabeza del atacante vasco se iba a la escuadra, pero el meta de Viveda voló para enviar a córner. Gracias, porque el asunto tenía muy mala pinta ¿Algún teléfono indiscreto para grabar la bronca en el vestuario visitante de Urritxe?

Siga al '9'

Lo cierto es que si hubo bronca tampoco surtió mucho efecto, porque los primeros minutos del segundo tiempo fueron la perfecta continuación del primero. Así que Jon Ander decidió volver a hacer de cicerone de su equipo hacia la victoria. Buena internada de Buñuel. El navarro buscó al '9' racinguista con un pase interior al área. Simic derribó a Jon Ander. Por lo civil o por lo criminal, qué más da. Sin Dani Segovia y Quique Rivero sobre el terreno de juego, Cejudo agarró la pelota y plagió el estilo del cabezonense. Floja, dulce, junto a la cepa del poste derecho. 1-2.

El cordobés tiene más calidad que prácticamente nadie en esta maldita categoría y este sábado demostró que está también entre los más astutos. Decisivo. Ortega se preparaba para lanzar una falta peligrosísima a dos metros del área. Cejudo, en la barrera, reculó hasta la línea de gol. Lo vio. Allí fue la pelota. El andaluz salvó a su equipo.

A un flojo Racing no le quedaba otra que aguantar los arreones de un Amorebieta valiente y esperar a que Jon Ander volviese a enseñar la dirección correcta, porque de brillo no iba sobrado ayer el equipo verdiblanco. El Amorebieta mereció más y sólo la fortuna castigó el ímpetu vizcaíno. Después de pedir un penalti por una posible mano de Figueras dentro del área, Orozko tuvo una ocasión clarísima. El remate en plancha del atacante azulón se marchó, muy centrado, contra el cuerpo de Iván Crespo.

La absurdez abonó el complicado partido para el Racing. Mujika había visto una cartulina amarilla mientras calentaba. El técnico vasco, Íñigo Vélez, decidió darle entrada. Cuatro minutos duró sobre el campo. Segunda tarjeta y a la calle. Con seis minutos más el añadido por delante para resistir. La superioridad numérica le sirvió al equipo cántabro para lograr un resultado más abultado que ni siquiera se acercó a lo visto sobre el terreno de juego. Un centro desde la derecha de Cayarga lo tocó lo justo Sergio Ruiz para hacer el tercero. Y el asistente, el asturiano, pudo hacer el cuarto poco después si hubiese aprovechado una contra que mandó fuera solo ante el portero. Suele pasar. Gana, aunque no lo merezcas. Todo suma, porque nadie se acordará de cómo jugabas cuando hayas ascendido.

 

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