UCAM Murcia - Racing

La Copa ya es un objetivo

Buñuel presiona a Rulo durante el entrenamiento de ayer en Sangonera La Verde/LOF
Buñuel presiona a Rulo durante el entrenamiento de ayer en Sangonera La Verde / LOF

El Racing elimina al UCAM y se coloca a una sola ronda de recibir a un rival de competición europea

Sergio Herrero
SERGIO HERREROMurcia

Iván Crespo y Jagoba Zárraga saltaban a calentar al césped de La Condomina cuando por megafonía empezaban a sonar los primeros acordes del tema '32 escaleras' de Rulo. Sí, el reinosano. A 819 kilómetros de los Campos de Sport. Y allí se plantaron una treintena de aficionados racinguistas llegados desde Santander, la comarca del Asón, San Vicente de la Barquera o el Alto Maliaño, entre otros puntos de la geografía cántabra. Y también otros verdiblancos exiliados en Madrid o en la misma Murcia. «Yendo contigo, juego con fuego. Sólo disfruto cuando más me quemo», dice la canción del artista campurriano. También racinguista de corazón reconocido. Con el trasero ardiendo cuatro años seguidos por las llamas del averno futbolístico, el aficionado montañés sigue a su equipo allá donde va. Porque para los seguidores no hay lugar lo sufientemente lejano ni competición poco importante. Más de 600 se plantaron en el Trofeo de La Galleta de Aguilar. Ahí es nada. Y ahora, para el club, tampoco. La Copa cobra sentido. Porque la victoria contra el UCAM –sin jugar bien, pero con su atuendo de martillo pilón– coloca al equipo cántabro en la siguiente ronda, la última antes de verse las caras contra un rival de competición europea. La tercera escalera. Ahora el torneo del KO ya mola más.

A diferencia de en la primera ronda, en Miranda, donde Iván Ania confeccionó una alineación donde predominaban los futbolistas que habían contado con menos minutos hasta ese momento, el míster asturiano ayer sacó un híbrido entre presuntos titulares y teóricos suplentes. Aunque también es cierto que con el nivel que está mostrando la plantilla racinguista, a día de hoy hay unos cuantos casos en los que es difícil encasillar. El deseo de cualquier entrenador. Todos enchufados. Todos disponibles. Para la batalla que sea. La principal novedad fue que el míster asturiano sacó por primera vez a dos delanteros: Jon Ander y Dani Segovia. Tiró del clásico:4-4-2. Además, recuperó a Kitoko, que se perdió el partido del pasado domingo ante el Arenas por molestias en un tobillo. Enfrente, al exracinguista Pedro Munitis se le acumularon los contratiempos durante los últimos días. Entre lesionados y sancionados, el del Barrio Pesquero se vio obligado a componer un once prácticamente con lo puesto.

El Racing de Ania tiene, entre otras, una virtud importante. Y es la de sentirse cómodo dentro de la incomodidad. La apariencia engaña. El UCAM arrancó mandón y con una presión alta que dificultaba una y otra vez la salida del balón racinguista. Mientras, los jugadores verdiblancos corrían detrás de los rivales en cada uno de los eléctricos arreones de los de Pedro Munitis. A imagen de su entrenador. Los murcianos protagonizaron varios acercamientos. Rulo, rápido, desbarató una acción en la que Grant se plantaba solo ante Iván Crespo y, por fortuna, el colegiado señaló fuera de juego en una acción que terminó con gol de Ismael.

0 UCAM

Germán, Adán Gurdiel, Mounir, Amaya, Carlos Moreno, Javi Rey (Luis Castillo, min. 46), Rodri (Collantes, min. 55), Britos, Ismael, Isi Ros y Grant (Onwu, min. 65).

2 Racing

Iván Crespo, Buñuel, Rulo, Óscar Gil, Figueras, Kitoko, Nico Hidalgo, Rafa de Vicente, Jon Ander (Jerín, min. 63), Dani Segovia y Cayarga (Julen Castañeda, min. 70).

goles
0-1, min. 15: Dani Segovia. 2-0, min. 92: Julen Castañeda.
árbitro
Ruipérez Marín (Comité Castellano Manchego). Amonestó al local Britos y a los visitantes Rulo, Rafa de Vicente, Óscar Gil, Dani Segovia (Juanjo, min. 81) y Cayarga.
el público
Unos 2.000 espectadores en las gradas del estadio universitario, con presencia de más de medio centenar de seguidores verdiblancos entre desplazados y residentes cerca de Murcia.

Y de lo que parecían dificultades para los de Iván Ania surgió todo lo contrario. Una buena jugada. El Racing combinó cerca de la frontal del área. Rafa de Vicente abrió a la derecha y el fenomenal centro de Buñuel lo remató de cabeza Dani Segovia. Centrado, el exverdiblanco Germán se quitó el balón de encima como pudo y el delantero madrileño aprovechó el rechace para marcar y estrenarse como goleador racinguista.

El ariete mostró ayer que le va cogiendo el punto a la competición. Quizá no sea el delantero que deseaba el racinguismo, pero quiere sumar. Sobre la media hora de encuentro, dispuso de otra buena ocasión para los cántabros. Se internó en el área, sentó a su marcador con un buen recorte y su tiro lo tapó bien Germán. Jon Ander acompañaba la jugada en el segundo palo.

El UCAM perdió el fuelle inicial y, aunque el Racing se parapetó en su campo a la espera de alguna contra, los murcianos apenas llegaron con peligro al área de Iván Crespo. Pura efervescencia. El único acercamiento con marchamo de gol de los locales llegó en un centro raso de Grant que el meta de Viveda, con la mano abajo, tocó lo justo para evitar que Ismael rematase en el área pequeña. Con los bolos así pinados, Nico Hidalgo fabricó su propia opción para que el Racing pusiese pie y medio en la siguiente eliminatoria. Se quedó en casi. El andaluz robó en el centro del campo, cabalgó hacia el área y su potente disparo se marchó cerca del poste izquierdo del arco de Germán.

Ambiente tristón

La segunda parte comenzó como el ambiente en la vieja Condomina. Mohína. El silencio era la nota dominante en el estadio murciano. Sólo un reducto de una veintena de aficionados locales en el fondo rompía la espesa calma. En una ciudad volcada con su equipo más clásico, el Real Murcia, al UCAM le cuesta arraigarse, pese a haber probado recientemente las mieles de la Segunda División. Algo que hace una década para el Racing era el pozo, ahora sería un auténtico dulce. Lo dicho, que con escaso movimiento en las gradas, pocos cánticos y menos protestas, el partido, tras el descanso, continuó por los mismos derroteros. El cuadro local dominaba y los de Iván Ania tampoco ponían demasiadas objeciones al decorado.

Además, a Pedro Munitis se le extendía la plaga y pronto tuvo que retirar a Rodri, que tuvo que ser ayudado para salir del terreno de juego. Los universitarios dispusieron de un buen disparo de Isi Ros que no encontró portería. La réplica, un ratuco después, fue para Cayarga, quien tras un buen regate soltó un latigazo que se marchó cerca de la escuadra.

En ese profundo fondo de armario que Chuti Molina le ha preparado a Iván Ania, el técnico asturiano se propuso lavar y guardar la ropa. El verano llega a su fin y la próxima eliminatoria de Copa será ya avanzado el otoño. El míster retiró a Jon Ander y dio entrada a Jerín para mutar a su equipo al 4-3-3 –o 4-1-4-1, según se mire– que le dio el éxito en Miranda de Ebro. Posteriormente, Cayarga se señaló a la zona del aductor y pidió cambio a Iván Ania. El extremo fue sustituido por Julen.

El Racing perdió precisión en el centro del campo, pero el UCAM no fue capaz de aprovechar las crecientes pérdidas del equipo verdiblanco. Así el encuentro se convirtió en un vete y ven sin mucho sentido que, con el paso de los minutos, iba favoreciendo a los cántabros, aunque la exigua renta tampoco daba para muchos homenajes y quedaba tiempo por delante.

Con este panorama, con la eliminatoria aún abierta, y con el partido ganando en temperatura y tarjetas, el UCAM se animó. O al menos trató de hacerlo. Y la grada, también, aunque acabó mosqueda.A los racinguistas se es heló la sangre por unos segundos eternos. Un balón colgado al área lo cabeceó Onwu al corazón del área e Ismael remató al fondo de las mallas. Hasta que el asistente no levantó la bandera para señalar el presunto fuera de juego, la prórroga era más que una realidad.

Iván Crespo evitó, poco después, que el empate subiese al marcador. Onwu buscó la escuadra del palo largo y el de Viveda voló para mandar la pelota a córner. Un saque de esquina que daría paso a la sentencia. Minuto 92. Germán Parreño, que subió a rematar, toca el balón y el Racing sale a la contra. La pelota le llega a Julen Castañeda en el centro del campo y desde allí mismo, a portería vacía, acertó para hacer el segundo y matar un partido que ya agonizaba. Con más oficio que belleza y con más efectividad que méritos, el Racing logró el pase a la siguiente ronda de la Copa. Aún sin jugar bien, este equipo sigue cumpliendo. Toca esperar rival.

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